Antonio Miguel Cascales García (Murcia, 1964) sabe muy bien que la realidad es, a menudo, el más implacable de los thrillers.
En la convulsa España de los años ochenta, en plena juventud, ingresó en las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y fue destinado de inmediato a la primera línea de fuego: los servicios de información y la lucha antiterrorista en la Guardia Civil, formando parte de esa generación de agentes que combatió el terrorismo desde el anonimato.
Sus obras, entre las que destacan Solo ante el pasado y El informe Mancini, son reconocidas por un realismo sucio y una autenticidad psicológica. Ganador del certamen de microcrímenes de Falsaria (2012).