Inicio > Libros > Narrativa > Dios no trabaja con tiralíneas

Dios no trabaja con tiralíneas

Dios no trabaja con tiralíneas

Algunos de los instrumentos de los que se ha valido Dios han sido tan elocuentes como una lluvia de fuego, y algunas de las coacciones tan determinantes como matar a tu hijo. Hay que destruir Sodoma con toda la furia y hay que demostrar amor con un sacrificio que supone derramar mucha sangre amada. Más tarde este Dios se corregiría y diría aquello de “bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la Tierra”. Estamos muy lejos de que los mansos hereden la Tierra, pero no cabe rendirse, no cabe dejar de ser buena persona. El problema surge cuando se confunde la bondad con el cilicio. Esa confusión requiere una dosis de locura, y de eso trata esta novela, Dulcenombre, con la que Marina Arrabal (1988) nos recuerda que hay causas ocultas y que para sanarlas conviene sacarlas a la luz.

Dulcenombre es la joven protagonista que, uno se puede imaginar, nace y se desarrolla marcada por un nombre elegido como un sendero para atravesar una vida dedicada a Dios. Pero no a un Dios contemporáneo, no a un Dios totalmente piadoso, no a un Dios que comprende que no es necesario castigarse con la culpa si estás limpiando los mocos a un refugiado de tres años. Conocemos a la protagonista a la vez que a su madre, en una tarea tan poco corriente como es la de acompañar moribundos, estrecharles la mano durante los últimos alientos. Cuando la madre fallece, Dulcenombre se queda sola, y será esa soledad la que concentre el tema que tratará Marina Arrabal en esta obra. A pesar de haber pertenecido a una familia numerosa, lo que la protagonista entiende que es un estigma marcará su actuación, solitaria y respondiendo a una culpa que no parece tener sentido. En realidad, lo que se va desplegando es la idea de que la fe es un refugio, como también lo puede ser la demencia. Haría falta un neurocirujano muy fino para separar una de otra sin hacer daño al resto de la mente, o al resto del alma, que seguramente también esté en la cabeza.

"A lo que asistimos es a un ejercicio, por parte de la autora, en el que se nos intenta explicar cómo se construye una mentalidad beata, pero con un tipo de beatitud de otra época"

Para ayudar a la muchacha, alguien le propone un psicoanálisis en diferido: grabará en unas cintas unas memorias, saltando de tiempo a tiempo, construyendo lo que para nosotros es lo más significativo de la memoria y lo que ella desearía que fuera una hagiografía, un tratado sobre la vida de un santo. A lo que asistimos es a un ejercicio, por parte de la autora, en el que se nos intenta explicar cómo se construye una mentalidad beata, pero con un tipo de beatitud de otra época. Estamos frente a una autora muy preocupada por la salud mental, que utiliza la literatura para añadir un contundente punto de vista que parte de una pregunta bastante pertinente: ¿qué es el misticismo, en qué consiste cuando es una meta, un logro, un horizonte buscado? A lo que lleva esta pretensión es a creer a pies juntillas en una farsa. Algo que, de una u otra manera, todos estamos ejerciendo. Lo que nos distingue es el grado, que en este caso es lo bastante preocupante como para que la protagonista tenga que ser internada.

Marina Arrabal nos habla de esta mujer con un lenguaje sencillo, pero nada burocrático, porque sí nos empuja a entrar al texto, a seguir la lectura con interés. Crea una estructura en dos etapas temporales, el presente y las narraciones que contienen las cintas. Esas dos voces no se superponen, porque saltamos de una a otra con facilidad, sin interrumpir la continuidad del relato. Dulcenombre es una novela que obedece a una causa, la de la soledad y la locura, a la que merece la pena prestar atención, tal vez mucha atención. Y es posible que sea el detonante de un proyecto literario que merecerá la pena seguir.

_______________

Autora: Marina Arrabal. Título: Dulcenombre. Editorial: Blackie Books. Venta: Todos tus libros.

0/5 (0 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)
Notificar por email
Notificar de
guest

0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios