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El cabrón de Aristóteles

El cabrón de Aristóteles

Este libro fue ocultado a los hombres cuando Mercurio estaba creciente en Virgo, la Luna estaba en Géminis bajo la regencia de Mercurio y Saturno estaba en Capricornio, conformándose así los astros en una configuración favorable. Se hizo de este modo para que los secretos que contiene solo puedan ser desvelados por un rey amante de la sabiduría, que con este “tesoro” gane plenitud y felicidad.

Con estas crípticas frases da comienzo el Secretum Secretorum, la legendaria obra atribuida a Aristóteles, que encierra las claves de un misterioso legado oculto durante siglos. Un libro escrito para que únicamente el más digno fuese capaz de descifrar sus enigmas y alcanzar el premio reservado a una testa coronada que reuniera inteligencia, paciencia y sabiduría.

Sobre esa fascinante premisa construye el exmilitar, Doctor en Historia, profesor universitario, investigador y escritor José Soto Chica (Santa Fe, 1971) su novela Muerte en Toledo, un thriller histórico donde libros prohibidos, asesinatos, conspiraciones imperiales y una incesante búsqueda convierten al Toledo de Alfonso X, conocido por el Sabio, en el escenario de una aventura inolvidable.

"El libro más buscado y apreciado, por aquel entonces, en el mundo, aquel que, según la tradición, el maestro griego escribió para Alejandro, su discípulo preferido. En el mismo reunía la sabiduría y las pautas necesarias para gobernar a los hombres"

La trama parte del hallazgo de un viejo manuscrito que, para quien sepa interpretar las enigmáticas instrucciones ocultas en sus páginas, contiene una copia secreta de una obra de Aristóteles cuya existencia jamás debería haberse conocido: To mystikon ton mysticon, traducido al latín como Secretum Secretorum. El libro más buscado y apreciado, por aquel entonces, en el mundo, aquel que, según la tradición, el maestro griego escribió para Alejandro, su discípulo preferido. En el mismo reunía la sabiduría y las pautas necesarias para gobernar a los hombres. No es extraño que el lector se sienta, durante unos instantes, “señor dichoso y colmado”, consciente de encontrarse ante el mayor tesoro del conocimiento.

Soto Chica plantea una idea todavía más sugerente: el verdadero botín no son únicamente los ochocientos talentos de plata que Alejandro habría regalado a Aristóteles, sino el poder que concede la posibilidad de encontrarlos y disponer de ellos, situación capaz de despertar las peores pasiones humanas en quienes lo desean y no les corresponde.

La búsqueda de esta fortuna desencadena persecuciones, huidas, asesinatos y conspiraciones entre las calles de Toledo, las ruinas de antiguos templos paganos y el mar Mediterráneo. Los enigmas de Secretum Secretorum no son simples acertijos, sino auténticos desafíos intelectuales que exigen dominar astronomía, matemáticas, filosofía, historia y simbolismo. Tan endiabladamente construidos están que Soto Chica llega a calificar a Aristóteles de “cabrón”, no como un insulto, sino para subrayar, con ironía, la inteligencia casi perversa con la que ocultó las claves entre las palabras, los símbolos y las ilustraciones de su libro.

En torno a esa expedición se reúnen tres sabios pertenecientes a las tres grandes religiones, tres hombres de armas y tres mujeres cuyos destinos terminan entrelazándose en una aventura que recuerda a las grandes novelas de aventuras del siglo XIX. Hay héroes admirables, villanos despreciables y mezquinos, alianzas nacidas de la necesidad —porque aquí cobra pleno sentido el dicho oriental “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”— y episodios tan intensos como el juicio de Dios, inevitablemente evocador del Ivanhoe de Walter Scott. Todo ello narrado con un lenguaje ligeramente arcaizante que sumerge al lector en el siglo XIII.

Pero Muerte en Toledo es mucho más que una novela de aventuras históricas. Bajo la ficción late un sólido trasfondo histórico centrado en la obsesión de Alfonso X por convertirse en emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Como antes Alfonso VI y después Carlos I, persiguió una corona cuyo enorme coste terminó recayendo sobre sus súbditos mediante impuestos y cuantiosos desembolsos. De los tres aspirantes solo Carlos alcanzaría finalmente la dignidad imperial. Soto Chica recuerda así que las ambiciones de los reyes suelen pagarlas sus súbditos. El llamado Rey Sabio aparece como un hombre cuya codicia política termina imponiéndose a su inmenso talento intelectual.

Aunque la trama gira en torno a una fortuna oculta durante más de dieciséis siglos, el verdadero centro del relato son las miserias humanas. La codicia, la traición, la soberbia y la violencia afloran cuando aparece la promesa de riqueza. La vida pierde valor frente al brillo de la plata y como afirma uno de los protagonistas, «el tiempo de los sabios terminó y el de los locos comenzó».

Resulta admirable la documentación que maneja José Soto Chica, capaz de recrear con enorme verosimilitud el Toledo alfonsí e incorporar detalles tan poco habituales como las elucubraciones de qué manera se pudo y se podrá trasladar, en caso de encontrarlo, un caudal compuesto por cientos de talentos en lingotes y monedas de plata. Como ocurre en las mejores novelas históricas, el lector acaba preguntándose dónde termina la historia y comienza la ficción y viceversa.

"El estilo narrativo de Soto Chica, como ya ha demostrado en su obra, combina el rigor del doctor en Historia con la épica propia del escritor de aventuras históricas que impregna su prosa"

El estilo narrativo de Soto Chica, como ya ha demostrado en su obra, combina el rigor del doctor en Historia con la épica propia del escritor de aventuras históricas que impregna su prosa. Gracias a esta fusión el lector queda atrapado desde la primera a la última página.

También merece la pena detenerse en el propio título. La muerte no alude únicamente al crimen que impulsa la trama, sino que acompaña constantemente a los protagonistas. Cada paso hacia el tesoro implica un nuevo riesgo y cada enigma resuelto acerca tanto al conocimiento como a la destrucción. Toledo, Sevilla y el romano Mare Nostrum dejan de ser simples decorados para convertirse en escenarios de primer nivel.

Al acabar el libro me pregunto si es comparable la grandeza del califato en la época de Abderraman III con el reino de Castilla y León en los tiempos de Alfonso X. Para encontrar una respuesta, nada mejor que leer la magnífica novela y prestar atención a la “nota histórica” con la que José Soto Chica cierra Muerte en Toledo, un apéndice que demuestra, que el autor domina la historia con la misma solvencia con la que construye sus novelas.

Como cierre me gustaría destacar que después de unos días muy intensos en compañía de Tello, sus amigos y archienemigos, al finalizar este artículo me doy cuenta de que empiezo a echar en falta a los protagonistas y la narración con la que Soto Chica me hizo disfrutar leyendo.

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Autor: José Soto Chica. Título: Muerte en Toledo. Editorial: Espasa. Venta: Todos tus libros

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