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«El laberinto y la Diosa Triple», del origen de la imaginación creativa y la novela policiaca

«El laberinto y la Diosa Triple», del origen de la imaginación creativa y la novela policiaca

Libro atrevido, sugestivo y profundo encuadrado en la categoría de ensayo literario, dado que su objetivo es transmitir tanto las ideas del autor como su proceso reflexivo. Del Olmo, apoyándose en la figura de Allan Poe, el creador del género, narra el origen y el desarrollo de la novela policiaca, y de su heredera la novela negra, así como su vínculo con la sociedad de cada época. Al principio de la obra el autor nos lleva hasta los Estados Unidos y la Europa de mitad del siglo XIX, en plena revolución industrial, cuando surge la burguesía urbana en las incipientes ciudades, se incrementa la inseguridad ciudadana y, a consecuencia, ven la luz los cuerpos de seguridad iniciales.

En este entorno es en el que nace la novela policiaca, una “hija de su época”, gracias a la genialidad y tal vez a la pobreza e infortunio de Poe y de Virginia Clemm, su esposa. Poe combina los cuatro ingredientes básicos de este género y da vida al sagaz detective, el héroe; al astuto antagonista, “el malo”; a la ciudad como ente vivo, escenario de la acción; y al infalible método deductivo del detective.

"Dado que en el mito surge un quinto protagonista, Ariadna, Del Olmo dedica en su obra un espacio muy importante a la mujer"

Significar que Del Olmo también se cuestiona la originalidad de Poe y, quizá por ello, el curioso título de la obra, dado que, de forma metafórica, el hilo conductor del ensayo es el mito griego de Teseo y el laberinto del Minotauro, donde Teseo asume el rol de detective, el antagonista resulta ser el Minotauro, el laberinto el escenario de la acción, y el método detectivesco no es otro que el hilo de Ariadna. Dado que en el mito surge un quinto protagonista, Ariadna, Del Olmo dedica en su obra un espacio muy importante a la mujer.

Con un léxico abundante y una terminología precisa, el autor reivindica la pluralidad, la belleza y el valor de la lengua castellana, frente al empobrecimiento a la que es sometida en las redes sociales a diario; por ello, no escatima en rescatar decenas de arcaísmos. En el texto abundan citas y referencias que Del Olmo no ha querido pasar por alto, dado que representan ideas marginales al tema principal de otros autores que sin duda ayudaron a cimentar su ensayo. En el prefacio, Ignacio advierte al lector de que su libro no es convencional ni sencillo, que se trata de un laberinto virtual en el que deberá esforzarse, y al mismo tiempo lanza el reto de adentrarse en él, sin necesidad de orden ni método, pero con la opción de tener a mano el índice de la obra como “hilo de Ariadna”.

"Este ensayo en el que Del Olmo ha querido desnudar su alma a conciencia, tal vez por pura necesidad, es en esencia un canto a la vida y una loa al esfuerzo"

Cuando es el proceso reflexivo el que entra en juego en cada capítulo, la divagación es una herramienta necesaria e imprescindible pero el autor la maneja con cautela, y sin dejarse arrastrar, gracias a una buena dosis de autodisciplina. El caos tiene también su protagonismo en este “laberintico” ensayo, pero como forma de resaltar la parte arbitraria del orden cuando supone un freno a la imaginación creativa.

Este ensayo, en el que Del Olmo ha querido desnudar su alma a conciencia, tal vez por pura necesidad, es en esencia un canto a la vida y una loa al esfuerzo; en palabras del autor, “siempre hay una playa más que recorrer, pero el premio nunca está en la llegada; el premio es el propio caminar”. En segundo lugar, se trata a su vez de una especie de alegoría en favor de la imaginación del hombre y su innata capacidad para crear realidades en este mundo cambiante del laberinto de la vida. Por último, es un soplo de aire fresco con el que el autor nos invita a compartir su pasión por la lectura, su insaciable curiosidad y su particular visión del mundo, animándonos a descubrir a la diosa Triple… ¿Quién será?

Para Del Olmo la finalidad última del ensayo, ambiciosa, por cierto, es alcanzar el deleite del lector… y les puedo asegurar que, en mi caso, mientras me he paseado por las páginas de este libro… así ha sido.

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Autor: Ignacio del Olmo Fernández. Título: El laberinto y la Diosa Triple. Editorial: Altaveu. Venta: Todostuslibros y Amazon

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