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En busca del patriarcado – Capítulo 4: “Foucault para encapuchadas o el resentimiento del ignorado”

En busca del patriarcado – Capítulo 4: “Foucault para encapuchadas o el resentimiento del ignorado”

El mundo no quiere ser cambiado, los pobres no quieren ser rescatados, la desigualdad no quiere ser igualada y le juro que explayaría acá el porqué de mis aseveraciones pero como a usted le entrará por un oído y le saldrá por el otro me voy a ahorrar el disgusto, además seguramente ya lo ha hecho algún otro erudito hace siglos y mucho mejor (lo de disgustarse). Habremos de ir entonces directo a la gramínea que cada día tengo menos claro cuál es (más leo, más oscurece), pero jamás se los confesaría.

El libro de este capítulo se llama Foucault para encapuchadas, es un ensayo político, sin autorxs, o con ellxs pero sin sus nombres. Firman como “Manada de lobxs” y lo edita “Milena Cacerola”. Porque ellxs veneran a Foucault y entonces hay que desaparecer al sujetx, hay que huir de la normalización, de la etiqueta, la identificación le sirve al poder para controlarnos y ellxs NO quieren ser controladxs. Desde la primera coma dejan clara la postura anti-cis-tema que las identifica y/o etiqueta: “Difundí, Plagiá, Copiá, Imprimí, Usá, Citá… Todos los izquierdos están reservados, si no remítanse a la lista de libros censurados en las distintas dictaduras y democracias. Por lo que privar a alguien de quemar un libro a la luz de una fotocopiadora es promover la desaparición de lectores”.

"¡Porque ellxs no hablan ya de mujer, hombre, desigualdad y esas cuestiones con las que venía familiarizándome!"

¿Y por qué no quieren ser identificadxs? Pues cae de maduro que “La identidad es la sujeción del desarrollo de la potencia; la identidad aprisiona la vida y no permite que nada prolifere que no sea acorde a la prescriptiva que esa identidad planteó a priori, Delleuze-Guattari”. Significa esto, intuyo creer, que cuando nacemos se nos adjudica, por ejemplo, un género en función a nuestro sexo y eso nos ata a un rol, a un mandato preestablecido, si usted nace hombre debe hacer cosas de hombre y si es mujer igual. Asimismo nos inculcan que hay que ser flacx, casarse, tener hijos, ser bueno y pagar los impuestos, si no, como sabemos quién es, iremos a buscarlo… Y siguen ellxs: ¡Qué enorme alegría que no se sepa quiénes somos (…) que no se pueda decir de nosotras que somos UNA, que Yo ya sea muchas y que nadie sepa cuántas!”. Igual apenas googleé supe quiénes y cuántas, no digo nada porque se nos agua la fiesta desde el vamos.

¿Pero me comprende? Si yo me trepé a esta carabela con ánimos de entender algo allá por el capítulo uno, algo acerca del enojo, de la igualdad, de qué cuernos es lo que queremos las féminas de este tiempo, para armarme una humilde opinión al respecto y alardear luego en la red insocial, que para eso sirven los saberes y no para otra cosa, después de leer a estxs chiquxs estoy más que patilluda. ¡Porque ellxs no hablan ya de mujer, hombre, desigualdad y esas cuestiones con las que venía familiarizándome! ¡NO! La cosa se va yendo por las ramas porque ahora me salen con que hay que desertar: “Desertar supone (…) reconciliarse, anacoréticamente, con la soledad… Sufrimos un exceso de comunicación mediante los dispositivos (…) del régimen fármacopornográfico que producen hasta nuestros más recónditos deseos solidarios con el heterocapitalismo”. Esta primicia significa, señora, y agárrese bien del asiento, que lo que deseamos usted y yo no es lo que deseamos sino lo que desea que deseemos el régimen político heterofascista capitalista machirulo opresor manipulador y demás etcéteras para, supongo yo, tenernos a su servicio. Usted no trabaja para usted, no cría a sus hijos porque así lo desea, lo hace para y por el Régimen, aunque no lo sepa. ¿Capito?

"Heterosexuales paridoras de misóginos, criadores de fascistas... caeremos sobre ustedes como Furias, con la alegría descomunal de travestis cuchilleras"

Y yo, ingenua y retrasada, tenía entendido que el sistema lo habíamos creado, curiosamente hombres y mujeres, hace ya miles de años, en función a nuestras necesidades, para organizar un poco el asunto, para que no haya, por ejemplo, niños de no se sabe quién por ahí correteando, porque vio que si a los humanos no se nos conduce un poquito por ahí hacemos despelotes, despelotes fuleros. Pero bueno, las necesidades cambian y elles no se estarían sintiendo cómodas en él por lo que le declaran la guerra, literariamente, a lo que entienden es su enemigo:

“Heterosexuales paridoras de misóginos, criadores de fascistas… caeremos sobre ustedes como Furias, con la alegría descomunal de travestis cuchilleras (…) No tenemos miedo de morir… tenemos miedo de vivir como ustedes (…) El mundo funciona bajo el Imperio Heterosexual que nos asesina y nos mutila. Odiamos a los heterosexuales y su régimen micro-fascista…”. “Para muestra de cómo funciona este régimen sobra un botón: ¿Quién a los 12 o 13, años más años menos fue acorralada por su familia y en una patética escena confesional proclamó con lágrimas y congoja en los ojos: “Soy heterosexual, por favor no se enojen ni dejen de quererme”?”.

Y agregan las furiosxs muchachxs que tomarán el mundo a la fuerza, que no se conforman con el matrimonio igualitario, ni con las leyes de unión civil e identidad de género, que esas son migajas heteronormales que les arrojamos para tratar de disciplinarles la desobediencia, docilizar, conyugalizar sus anos y volverlxs monógamxs, aceptables, desafectadxs, ausentes, bienpensantes y progresistas… Luego nos dejan saber que sus clítoris lanzarán rayos láser contra nosotros y agregan que “Todas las conchas, pijas, culos, dildos, tetas, clítoris, puños, pieles son un mundo de placer que espera que lo exploremos”.

"Y para ir cerrando las autorxs sentencian que no sólo les molesta tener que ser normales, les molesta tener que trabajar para vivir"

Me da la sensación de que las autorxs no sólo nos odian, nos dedican el libro entero y al parecer su existencia; por vez primera me siento alguien importante. ¿Y se me dio por preguntarme a qué se dedicarán el día que los heterosexuales desaparezcamos? ¿A quién echarán la culpa de su infelicidad? ¿Qué excusa encontrarán para no asumir su libertad? ¿Qué zanahoria de burro se inventarán para dar sentido a su vida? Es sabido que la revolución sirve para que el poder cambie de manos y no para otra cosa, ya lo dijo Bakunin: Bastaría dotar de poderes absolutos al más ardiente revolucionario para que en menos de un año aventaje en despotismo al propio Zar (esto lo aprendí del fascista machirulo Antonio Escohotado). Critican, discriminan, quieren imponer coercitivamente su no-normas y a mi eso me suena a lo que hace el “enemigo hegemónico”, pero elles lo hacen desde el lugar de oprimidxs precarizadas así que posiblemente se sientan con todo el izquierdo o al menos con alguno.

Además de tener que acabar con el sistema que las deja afuera y las ataca explican por qué hay que terminar con la familia, atentos: “La etimología de familia viene del latin: conjunto de esclavos y esclavas (famulus: sirviente, esclavo, de acuerdo al Diccionario etimológico de Corominas)…”. “La familia está basada en el interés y no en el amor ya que es formada para poder a su muerte transmitir sus bienes a sus descendientes”. “No se nos ocurre antídoto mejor que la amistad política como forma-de-vida por fuera de la heterosexualidad (…) una amistad como apoyo mutuo que incluya toda la riquísima gama que expresa el cariño y la afectación de la que un cuerpo es capaz”. “Libres y alegres, alegres y libres. Una amistad sexo-afectiva…”. Antonio Gala dice que el amor perfecto es una amistad con momentos eróticos, en el cual para mí hay también un interés, detrás de todo vínculo hay un interés, entiéndase interés no sólo por lo material, interés de compañía, interés de procrear, uno a donde vaya busca la seguridad, señora, a menos que asuma su libertad así que nadie te quiere si no te necesita, aunque suene no muy amoroso.

Y para ir cerrando las autorxs sentencian que no sólo les molesta tener que ser normales, les molesta tener que trabajar para vivir porque “El trabajo es la fuente de casi toda la miseria en el mundo. Casi todos los males que puedas mencionar provienen del trabajo, o de vivir en un mundo diseñado para el trabajo. Para dejar de sufrir, tenemos que dejar de trabajar”. ¡Y yo creyendo todo este tiempo que el trabajo hecho a gusto me daba independencia y libertad! (Renuncio). ¿Es que ellxs pretenden cambiar las normas de un sistema y que eso no implique trabajo, lucha y dedicación?

"¿Y ellas por qué no huyen pero escriben de huir? ¿Por qué dicen que hay que irse al desierto pero viven en Capital Federal? ¿Me estoy perdiendo de alguna metáfora?"

Y voy a ir terminando porque veo que se fueron todxs a mirar La Liga Heterofascista y me quedé parloteando sola: hoy sacamos en sucio que hay que huir, todo el tiempo, si no el sistema te convierte en pieza de la maquinaria hegemónica. ¿Pero si yo huyo cuándo escribo? ¿Quién me lee? ¿Y ellas por qué no huyen pero escriben de huir? ¿Por qué dicen que hay que irse al desierto pero viven en Capital Federal? ¿Me estoy perdiendo de alguna metáfora? (Seguramente) ¿Y por qué describen con lujo de detalle el odio que nos tienen a los heterosexuales pero a la entrada de la charla sobre este libro me permiten pasar con una sonrisa y ahí están ellxs, lxs que no firman pero se sabe quiénes son porque si no no lxs va a ver nadie? ¿Le declaran la guerra al enemigo usando las armas que él les proporciona? (Youtube, twitter, facebook) ¿No pueden escapar de él porque el sistema para algo sirve? Para difundirse, por ejemplo. Otra nota de color es que una de las autorxs padece una enfermedad autoinmune, si no fuera por ese progreso que ella tanto odia, rechaza, condena, insulta, maldice, estaría muerta, y yo escribiendo sobre alguna otra cosa. Decía Audre Lorde: “No podemos destruir la casa del amo con las herramientas del amo”.

Y el epílogo que sigue se lo robé a Vila-Matas, escritor extraordinario y parido, paradójicamente, por el régimen fascista de porquería este: Samuel Johnson le dijo a Lord Chesterfield en una famosa carta: “A ningún hombre le satisface sentirse ignorado, por más escasas que sean sus virtudes”. “Es probable que no haya un solo ser sobre la tierra que no se sienta, en mayor o menor grado, ignorado. De ahí que el mundo sea tan peligroso”.

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