Inicio > Libros > No ficción > La muerte de una Revolución 

La muerte de una Revolución 

La muerte de una Revolución 

En cuanto el lector agarre El meteorólogo, de Olivier Rolin, va a descubrir que a Alekséi Feodósievich se lo llevó por delante el fanatismo estalinista a finales de los años 30. Después, no podrá evitar curiosear entre el pliego de lujosas ilustraciones que cierran esta edición de Libros del Asteroide: son las cartas que el meteorólogo caído en desgracia le envió a su hija, Eleonora, desde el gulag donde había sido recluido.

Solo con estas pistas, y con tan sugerente título, apetecerá ponerse a leer. Rolin ha compuesto un relato que él mismo reconoce como único, ensimismado, sin especial voluntad de establecer un discurso total sobre la Revolución de Octubre ni sobre el comunismo, o la ideología. Él, conocedor del mundo soviético (y ruso después) solo se pregunta por la fascinación que le produce ese país «que tan poco se esfuerza por ser amable»: solo va poniendo ante el lector, con cuidado, sus hallazgos en torno a Feodósievich.

"Este librito, de menos de doscientas páginas, tan solo es una ventana curiosa sobre un hombre corriente, que quizás hubiera podido realizar grandes aportaciones a la humanidad."

Hay uno especialmente desgarrador: que el meteorólogo nunca perdió la fe en el ideal comunista. Nunca, como va goteando ante los ojos del lector, flaquean sus esperanzas de que se le restituya a pesar del nulo caso que se hace a sus alegaciones. Nunca se explica, ni se sabe, por qué ha sido condenado. Y nunca —esto es lo mejor del trayecto— aspira Rolin a nada que no sea hacer una narración de una historia fascinante, amén de tendernos un puente hacia Vasili Grossman, hacia la monumental Vida y destino.

Tan solo al final, en el epílogo, plantea que la muerte de hombres como Feodósievich es también la muerte de la utopía, de la Revolución. Como el propio Rolin explica, poco importaba lo que el meteorólogo fuera: era un inocente, y así se reconoció muchos años después de su ejecución. Y desde el momento en que la URSS sucumbió a esta forma de barbarie, anota, saltó por la ventana la posibilidad de que un mundo diferente cuajase. De ahí, remata, que su generación (nació en 1947) abandonase toda esperanza de impulsar una revolución con todas las letras, y no una mera sacudida de los tiempos.

Esta tesis, con todo, sigue sin ser más que la guarnición a sus obsesiones. Este librito, de menos de doscientas páginas, tan solo es una ventana curiosa sobre un hombre corriente, que quizás hubiera podido realizar grandes aportaciones a la humanidad (o quizás no: nunca lo sabremos), pero que en cualquier caso se vio inmerso en una época tan convulsa como confusa, estólida, peligrosa e idealizada a posteriori.

"Sirve, tal y como pretendía en origen, para iluminar y narrar la muerte de una Revolución, no forzosamente para enterrarlas todas."

El principal valor de El meteorólogo radica, por tanto, en la recuperación del expediente y la correspondencia de Fedósievich, y por el trazo más o menos riguroso de su vida y muerte. Su pasión, como la definirá en algún momento el autor, no como santo o héroe, sino como testigo accidental y privilegiado de unos años cruciales. También opacos: por eso el propio Rolin descarta una lectura colonialista, desde nuestros días, de lo que el hombre pudo vivir o sentir hace casi un siglo. Eso no significa que renuncie a la voz del pensamiento para dejar paso a la mera narración, y de ese modo construye una perspectiva a la que vale la pena asomarse sin complejos.

Apetecerá, quizás, pintar con los colores españoles todo lo relativo a la memoria de una nación y al auge y caída de un imperio, a los muertos en cunetas, pero justo ahí es donde el traductor Miguel Aguayo, y la editorial, se preocupan por respetar el formato de este ensayo para no desnaturalizarlo. Sirve, tal y como pretendía en origen, para iluminar y narrar la muerte de una Revolución, no forzosamente para enterrarlas todas.

—————————————

Autor: Olivier Rolin. Título: El meteorólogo. Editorial: Libros del Asteroide. Venta: Amazon, Fnac y Casa del libro

Accede al foro de Zenda