La animadora de un camping pasa el verano entre fiestas y espectáculos, hasta que un gran amor del pasado reaparece en su vida. A partir de ese momento, la protagonista de esta novela emprende un viaje por sus propias emociones y sentimientos.
En este Making Of, Ariadna Tuxell cuenta cómo escribió Y apareciste cuando estaba a punto de olvidarte… (Huso).
******
Hay historias que nacen de una pregunta. Otras nacen de una herida. Y algunas, las más peligrosas, nacen de un recuerdo que se niega a morir.
Y apareciste cuando estaba a punto de olvidarte… surgió precisamente de una idea que me ha perseguido durante años: ¿qué ocurre cuando la vida te devuelve a una persona que creías superada?
No me refiero a una expareja cualquiera. Hablo de ese amor que marcó una etapa de tu vida. De esa persona que no terminó una historia, sino que dejó una puerta entreabierta. De alguien a quien aprendiste a echar de menos hasta convertir su ausencia en rutina. Porque la memoria tiene algo perverso: no siempre conserva lo que pasó. A veces conserva lo que pudo haber pasado.
Y ahí empezó todo.
Quería escribir sobre una mujer que aparentemente lo tenía todo bajo control. Una protagonista que había aprendido a convivir con sus decisiones, que había construido una vida funcional, alegre e incluso feliz. Una mujer convencida de que el pasado ya no tenía nada que decirle. Hasta que el pasado decidió hablar…
Mía apareció muy pronto. La vi rodeada de niños, de turistas, de música, de espectáculos de verano. La imaginé trabajando en un camping porque me fascinaba el contraste. Los campings son lugares de paso. Espacios donde las personas llegan, crean recuerdos y desaparecen. Lugares llenos de despedidas. Y me pareció el escenario perfecto para una novela sobre alguien incapaz de despedirse del todo.
A partir de ahí llegó Bruno. Y, como suele ocurrirme, empezó a llevarme la contraria.
Cuando escribo una novela, suelo planificar bastante. Sin embargo, hay personajes que tienen la desagradable costumbre de rebelarse. Bruno fue uno de ellos. Cada vez que intentaba convertirlo en un recuerdo, volvía a aparecer. Cada vez que intentaba mantenerlo lejos de Mía, encontraba una forma de acercarse. Supongo que eso era exactamente lo que necesitaba la historia. La gran dificultad de esta novela no fue construir la trama. Fue contener la emoción. Porque todos hemos tenido un Bruno. Todos hemos tenido una decisión que, años después, seguimos revisitando en silencio. Todos nos hemos preguntado alguna vez qué habría ocurrido si hubiéramos elegido otro camino. Y precisamente por eso quería que la novela resultara cercana. Quería alejarme del drama artificial y acercarme a algo mucho más reconocible: la nostalgia.
La nostalgia es un territorio literario fascinante. Puede ser dulce y devastadora al mismo tiempo. Tiene la capacidad de convertir una simple canción en una máquina del tiempo.
Mientras escribía, me di cuenta de que la verdadera historia no trataba sobre un reencuentro amoroso. Trataba sobre las personas que fuimos. Porque cuando reencontramos a alguien importante de nuestro pasado, no solo vuelve esa persona. También regresa una versión de nosotros mismos que creíamos desaparecida. Y eso puede resultar maravilloso. O profundamente peligroso. Y quise explorar ese vértigo… La posibilidad de descubrir que todavía queda algo vivo donde jurábamos que no quedaba nada. La posibilidad de aceptar que algunas historias terminan. Y otras simplemente esperan.
Quizá por eso esta novela ocupa un lugar especial dentro de mi trayectoria. Después de escribir thriller, novela negra, dark romance y suspense emocional, necesitaba contar una historia donde el conflicto más importante no fuera un crimen, ni una conspiración, ni un secreto oscuro. Necesitaba escribir sobre algo mucho más universal. La pregunta que todos nos hacemos alguna vez:
¿Qué pasa cuando la vida te devuelve aquello que estabas empezando a olvidar?
No sé si encontré la respuesta, pero sí encontré una novela. Y, a veces, eso es suficiente.
————————
Autora: Ariadna Tuxell. Título: Y apareciste cuando estaba a punto de olvidarte… Editorial: Huso.


Zenda es un territorio de libros y amigos, al que te puedes sumar transitando por la web y con tus comentarios aquí o en el foro. Para participar en esta sección de comentarios es preciso estar registrado. Normas: