Inicio > Libros > Narrativa > Los hilos de la vida
Los hilos de la vida

Los lectores de Muriel Barbery conocimos a Rose en su novela Una sola rosa y por eso sabemos que ella jamás tuvo relación alguna con su padre. Solo al morir él viaja a Japón, donde se acerca a esta figura desconocida, tanto como a la cultura del país y a sus propias emociones.

Han tenido que pasar casi tres años para que el padre de Rose tome la palabra en Una hora de fervor y ahora es Haru quien, en la última etapa de su vida, deja testimonio de aquello que le marcó: el arte, la amistad y un amor no correspondido. Haru, que baja de las montañas dispuesto a comenzar una vida en la que tenga el control de las cosas, se convierte en un hombre de éxito al que no faltan el dinero, la belleza o el sake. Sin embargo lo que marca su existencia es la aparición de Maud, la niebla como él mismo dijo al verla. Maud con la que mantuvo una relación y que abandonó Kioto embarazada y se encargó de impedir a Haru conocer a la hija de ambos, Rose. Solo las imágenes enviadas por un fotógrafo especialmente contratado para ello le permitirán saber cómo es esa niña que se va convirtiendo en mujer mientras Haru, atormentado, se refugia en un pequeño grupo de amigos.

"Barbery se impregna de la delicadeza de la lírica de Japón al dejarse llevar por descripciones poéticas, cuentos, costumbres y sensaciones a flor de piel"

Ambas novelas, que pueden ser leídas de forma independiente e incluso unitaria, componen un díptico que no esconde la pasión de la autora por Japón, su cultura y sus leyendas. Barbery se impregna de la delicadeza de la lírica del país al dejarse llevar por descripciones poéticas, cuentos, costumbres y sensaciones a flor de piel que brotan poco a poco entre las páginas de la novela. Noches de sake y conversaciones entre amigos ayudan a comprender la vida de este hombre que, pese al éxito, tiñe de melancolía cada una de sus palabras sabiendo que su final es inevitablemente la muerte, y que llegará a ella con un único fracaso capaz de empañar todos sus éxitos: ser padre. Y es que si todas las historias son de amor y las mayores historias de amor tratan siempre del amor no correspondido, el de Haru es el más terrible de todos ya que ni siquiera tuvo la oportunidad de amar o ser amado por su hija.

"Todos vamos a morir, Haru es consciente de la cercanía de la suya, pero, a fin de cuentas, solo los muertos permanecen"

La prosa de la autora es el espejo de su protagonista, ya que frente a un ritmo pausado en el que el lector se va fijando en pequeños detalles, en la belleza de las cosas, va naciendo poco a poco un sentimiento que se esconde entre palabras e impregna la belleza de un sentimiento triste que se funde con Haru a medida que recorre una vida perfecta que se ve sacudida por su tormento interior que le impide llegar a sentirse pleno y feliz. Barbery cae en un lirismo plagado de imágenes que el lector utiliza como ventana a este país íntimamente ligado a los símbolos y la sensibilidad convirtiendo la lectura en un viaje sobre lo efímero de la vida y las cosas realmente importantes que recordamos al final de ella; en este caso, la paternidad. El sentimiento negado que, lejos de convertirse en una obsesión, se convierte en un puerto al que no sabe si llegará, y es que la muerte sobrevuela toda la novela. Todos vamos a morir, Haru es consciente de la cercanía de la suya, pero, a fin de cuentas, solo los muertos permanecen. Los vivos están condenados al final de su historia.

Una hora de fervor es una novela profundamente introspectiva que destaca por su belleza y cuidado del detalle. Como la vida de su protagonista.

——————————

Autora: Muriel Barbery. Título: Una hora de fervor. Traductora: Isabel González-Gallarza. Editorial: Seix Barral. Venta: Todostuslibros.

4.9/5 (14 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)
Notificar por email
Notificar de
guest

0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios