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De qué manera uno se va haciendo escritor

De qué manera uno se va haciendo escritor

Hay una confesión que define bien el contenido de este libro. Muñoz Molina escribe: “Me gusta la literatura que me explica el mundo y me pone en pie de guerra con el mundo y me refugia de él y me revela con la misma vehemencia todo su horror y toda su belleza” (pág. 70).

Un andar solitario entre la gente es un libro peculiar. Tiene mucho de biografía literaria y también de crónica social y de ensayo. Es el cuaderno de campo y dietario personal de un escritor. Está formado por cerca de 500 secuencias, compuestas a modo de estampas nacidas de la observación de la vida en la ciudad, imágenes que reflejan el barullo urbano, el martilleo de los anuncios publicitarios, los letreros de neón, los titulares de los periódicos. Todo ello, percibido de forma inmediata y narrado mediante la técnica del simultaneísmo, dibuja un mundo en el que conviven la estupidez y el horror, en el que “lo banal y lo apocalíptico se muestran tan cerca que a veces se confunden entre sí” (pág. 27).

"En estas páginas se ponen de manifiesto las contradicciones de la sociedad contemporánea, el mercantilismo, los tópicos que mueven las voluntades, las argucias de la propaganda"

Esta técnica acumulativa hace que en el libro se superpongan historias, anécdotas, recuerdos de lecturas, imágenes de artistas. Tres son los motivos principales que se van engarzando de esta manera en las páginas de Un andar solitario entre la gente. Varias secuencias evocan a escritores que fueron paseantes perdidos en su ciudad: Thomas de Quincey, Baudelaire, Walter Benjamin, Emily Dickinson, Apollinaire, Pessoa, Edgar Allan Poe, de quienes se cuenta cómo arrastraron su anonimato por París, por Nueva York o por Lisboa, en busca de inspiración. Ese desasosiego ante la escritura y ante la esterilidad creativa les identifica con la búsqueda del propio autor, que recorre también las ciudades en las que habita provisto de un lápiz y un cuaderno donde anotar sus impresiones.

Otras secuencias intercalan recuerdos personales: el primer abrazo a la persona que se ama, la vida compartida, la juventud, la infancia feliz, el camino que le llevó al autor a vivir unido a la literatura. Éstos son los pasajes más emotivos del libro, los más intensos, los que explican el sentido de esta obra como búsqueda, como indagación personal ante el vértigo de la escritura, del paso del tiempo, del amor.

Y el tercer motivo que trata esta obra es la observación del mundo actual. En estas páginas se ponen de manifiesto las contradicciones de la sociedad contemporánea, el mercantilismo, los tópicos que mueven las voluntades, las argucias de la propaganda, las dulces imágenes en las que nos columpiamos ilusamente siguiendo los modelos de la publicidad.

"Un andar solitario entre la gente es la obra de un escritor convertido en un robinson urbano. Está compuesta en forma de collage, de mosaico, de puzle literario"

Muñoz Molina aplica a la escritura de este libro las innovaciones estructurales que la narrativa ha ido incorporando desde hace décadas en la renovación técnica de la novela. El fragmentarismo, el desorden temporal, el simultaneísmo, la multiplicidad de voces hacen que se superpongan las noticias leídas en las páginas de un periódico con las palabras de un transeúnte y las reflexiones del escritor. En el texto se mezclan frases oídas al azar con eslóganes de propaganda, recuerdos de lecturas y los ecos de la memoria sobre la propia vida. El carácter acumulativo de estos materiales dota al libro de un ritmo moroso y reiterativo, pero el libro propone así un realismo literario moderno, mediante el cual trata de explicar el escritor la época que le ha tocado vivir.

Esa visión impresionista de la realidad se transmite mediante un estilo escueto en algunas secuencias, que es novedoso en la prosa de Antonio Muñoz Molina. En ellas utiliza un lenguaje de frase corta, de sintaxis simple, de oraciones gramaticales breves y de contención retórica. Cultiva una condensación que acerca su lenguaje a una forma de expresión poética. “Llamo poesía —escribe en una de las secuencias— a la embriaguez y a la máxima concentración expresiva de cualquier arte o de cualquier presencia o imagen del mundo real”.

Un andar solitario entre la gente es la obra de un escritor convertido en un robinson urbano. Está compuesta en forma de collage, de mosaico, de puzle literario. Es un caleidoscopio que refleja el vértigo de un mundo cambiante. Y es, sobre todo, una reflexión sobre la manera como uno se va haciendo escritor.

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Autor: Antonio Muñoz Molina. TítuloUn andar solitario entre la gente.Editorial: Seix Barral. VentaAmazonFnac y Casa del libro