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Metálica: La humanidad sola con sus juguetes

Metálica: La humanidad sola con sus juguetes

Metálica comienza con un hombre de mediana edad que sufre un infarto. Su robot intenta devolverle a la vida aplicándole diferentes técnicas de reanimación bucal. La obra, que se estrenó la pasada semana en el Teatro María Guerrero de Madrid, es una producción del Centro Dramático Nacional, por medio del proyecto del Laboratorio Rivas Cherif, “Escritos en escena III”.

Metálica es una crítica inteligente —provista de un humor mordaz y gamberro— sobre lo que ya es el presente de las relaciones: cómo utilizaremos las nuevas tecnologías para obtener placer inmediato, priorizando nuestra sexualidad frente a la calidez de los sentimientos.

En la obra de Íñigo Guardamino, la Galatea de Pigmalión lleva el rostro inexpresivo de Cindy, una acompañante (robot) experta en placer sexual, un auténtico éxito en ventas. Metálica, en palabras de Guardamino, es la humanidad sola con sus juguetes. La obra causará risas y promoverá el debate sobre el papel, cada vez más creciente, que estamos dando a la tecnología en nuestras vidas.

Año 2044: una familia se encuentra en una vídeo llamada para despedir a su abuelo recién fallecido. En el acto (llamado «transición a la no vida») se visionan algunos momentos de su existencia, muchos de ellos vídeos procedentes de diferentes redes sociales. Tras este encuentro familiar conoceremos a los acompañantes (de metal) que acompañan a cada miembro de la familia, seremos testigo de su utilización en la intimidad, de cómo —pese a los avances que protagonizamos los años precedentes— el ser humano está solo, hasta el punto de humanizar al robot como único acompañante.

En esta sociedad distópica la tecnología se adelantará a nuestros deseos, sugiriendo compras de nuevos productos según nuestro estado anímico, nuestros pensamientos o nuestros sueños.

A pesar de que los pigmaliones que levantan en escena este texto del dramaturgo han programado a sus acompañantes con la intención de que satisfagan sus necesidades sentimentales, en muy poco tiempo la sociedad se mueve hacia una creciente sexualización de nuestras relaciones con los robots. Aquí arranca el debate al que se enfrenta el transhumanismo: ¿existe la ética o la moral en un mundo de robots? ¿Servirán los robots para dar rienda suelta a nuestros deseos ilícitos?

En un momento al final de la representación se enuncian las tres famosas leyes de Asimov (Yo robot, 1950), aunque los protagonistas no permiten que se escuchen las famosas leyes de la robótica, al encontrarse en un estado de alteración fruto de ese cuestionamiento ético al que se enfrentan.

Los pasos en el camino hacia una ética de los robots ya están dados: se han creado y programado figuras robóticas que, gracias a la inteligencia artificial, han sido capaces de discernir un comportamiento ético. Pero, ¿quién programa al ser humano para que se comporte éticamente? ¿Quién le definirá un código adecuado para que no deje de sentir?

Metálica se representa en el Teatro María Guerrero del 10 al 19 de mayo y del 28 de mayo al 9 de junio de 2019. Se lo digo siempre, no me la perdería.

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