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Sáez de Ibarra o la autenticidad de la escritura

Sáez de Ibarra o la autenticidad de la escritura

Así como el amor mide su propio abismo, hay escritores que embridan el lenguaje y lo cabalgan como auriga visionario, fraguando de forma exacta la relajada felicidad de su ritmo. Así Javier Sáez de Ibarra (Vitoria, 1961) con su primera novela, Vida económica de Tomi Sánchez.

Para hablarles de esta novela recurro a los versos de Gamoneda:

“La belleza
no proporciona dulces sueños; cunde
en el insomnio azul del hielo
y en la materia del relámpago.
En cales vivas, en
láminas abrasadas,
gira sin descanso; su
perfección es el vértigo.
La belleza no es
un lugar donde van
a parar los cobardes”.

Tomi Sánchez sabe de la belleza, porque para él es un estado. El mundo no necesita de lo bello para su existencia. Lo bello es entonces esa cualidad de más que hay en el mundo, ese eterno misterio que late a nuestro alrededor y que se oculta en el seno mismo de la vida. A pesar de todo. Porque su vida, ya se lo participo, es de todo menos fácil.

"Tomi no se engaña. No puede vivir al margen del sistema, pero no colabora con él"

Vida económica de Tomi Sánchez. Recuerda a otros, Tulio Montalbán, de Unamuno, Las inquietudes de Shanti Andía, de Baroja. Pero Vida de Tomi Sánchez. Extraño título. Extraño por el adjetivo, económica. Resulta obsceno. Y, sin embargo, este aspecto está presente en cada uno de nosotros, condicionados por nuestra economía. Se parece terriblemente a la nuestra la sociedad en la que vive Tomi, por momentos distópica (en el recorrido de las calles por las que deambula: Huelga General, Salario Justo, Buenaventura Durruti, 45 Días por Año, Libertad Social…). Al fin y al cabo, en la novela como en el mundo, “la realidad es el género literario del poder”.

Tomi no se engaña. No puede vivir al margen del sistema, pero no colabora con él. “Un tiempo esclavo no deja de ser esclavo porque la alternativa sea el hambre”. En un principio era el hambre. Comer o ser comido. No sé si les resuena esto. Si acaso lo ven todos los días.

Según se mire, podría decirse que es un desastre, una calamidad, su vida. No llega a fin de mes, hilvana fracasos amorosos, no consigue mantener un trabajo, escribe un libro de aforismos (La ancha voz de los ahogados) que apenas si despierta interés, le deniegan los préstamos, pierde un brazo… Porque la belleza, como la libertad, duele aunque nos salve.

Pero Tomi forma parte del Comando Luciérnaga, que combate a su manera el poder, ama a sus hijos como al fuego robado, y a pesar de llegar fosfatinado de sus jornadas laborales draconianas y largas como inviernos, da a su amada lo que no tiene. Se encara con sus jefes, hace intervenciones después de ser despedido para que sus compañeros recuerden que “la vida está en otra parte”, y denuncia un sistema educativo conciliado con el mundo laboral, con asignaturas como Contabilidad Creativa o Filosofía del Comercio. Tomi sabe que sólo un necio confunde capacitación con educación.

"Ama de tal modo la vida que se deja incluso traspasar por aquello que jamás esperó que le sucediera: la fe"

Fascina la dignidad que sostiene el personaje, que le aleja de sentir “la necesidad de ahogar el vacío de vivir”. Él es pura vida. De ahí los nombres de sus hijos (Vigor, Libertad, Energía, Pasión, Salud, Voz), de ahí las maravillas que trata de inculcarles. Está tan abierto a la contingencia, ama de tal modo la vida que se deja incluso traspasar por aquello que jamás esperó que le sucediera: la fe.

Y de la belleza como sustento vital a la belleza como sustrato narrativo. Esta novela, de fácil lectura, tiene una estructura compleja, no sólo por los cambios narrativos, por los continuos saltos temporales, por las voces que entreveran el discurso, también por los cambios de registros, por el obsesivo uso de la reiteración como círculos concéntricos por momentos pesadillescos, por su variedad de géneros (absurdo —el hombre misterioso que vive detrás de una puerta—, existencialista, biográfico, cómico, de aventuras…).

Bellísimo libro. Nos recuerda que “somos mortales; sin embargo, brillamos durante nuestra vida”.

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Autor: Javier Sáez de Ibarra. Título: Vida económica de Tomi Sánchez. Editorial: La Navaja Suiza. Venta: Todostuslibros y Amazon

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