Inicio > Libros > Narrativa > Saquear vidas
Saquear vidas

La trillada frase “lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas”, nacida como una idea de una agencia publicitaria contratada por la ciudad del juego del estado de Nevada, no se aplicaría en el caso de Vegas (Gatopardo Ediciones, 2025) de John Gregory Dunne, escritor estadounidense de origen irlandés, quien fue marido de Joan Didion. Se trata de la misma persona objeto del diario de Didion, Apuntes para John (Random House, 2025), y de El año del pensamiento mágico, cuyo mito de origen se produce cuando Gregory Dunne cae muerto de un infarto masivo al momento en que la pareja se aprestaba a cenar el 30 de noviembre de 2003.

Vegas, publicado originalmente en 1974, es uno de esos buenos libros que, por razones incomprensibles, cae en el olvido. La editorial de la icónica librería neoyorquina McNally Jackson lo rescata con una edición publicada en septiembre de 2025 y, de allí, la novedad literaria de Gatopardo con traducción de Javier Calvo. Este libro se puede agrupar junto a otras obras memorables sobre la ciudad, tales como Miedo y asco en Las Vegas de Hunter Thompson; The Big Room (no traducida al español) de Michael Herr; o incluso el ensayo de la propia Didion sobre la ciudad, que aparece en Los que sueñan el sueño dorado.

"El matrimonio Dunne-Didion atravesaba problemas y John decide alejarse de su esposa y de su hija adoptiva para recalar seis meses en Las Vegas"

Mientras que la edición en español lleva el subtítulo Crónica de una mala racha, el original Vegas: A Memoir of a Dark Season plantea una interrogativa: ¿es este un libro de memorias (autobiografía) o un libro de crónicas? Es cierto que se lee como una obra de no ficción con sangre de nuevo periodismo, pero en todo caso lo que sí conviene apuntar es que el autor admite que se trata de un libro con mucha dosis de ficción. Y por ello su advertencia:

“Esta es una obra de ficción que rememora un periodo al mismo tiempo real e imaginario. Por ejemplo: en Las Vegas hay humoristas, prostitutas y detectives privados, pero no existen Jackie Kasey, Artha Ging ni Buster Mano. Yo soy más o menos ‘yo’; ellos son ellos en menor medida”.

En una entrevista con The Paris Review en la primavera de 1996, ante la pregunta de por qué lo describe como un libro de ficción, Gregory Dunne responde: “Yo tenía un contrato para un libro de no ficción. Siempre pensé que Vegas era una novela, pero Random House me dijo que no se leía como una novela, a lo que contesté que inventé muchas cosas. Así que terminamos llamándola ficción, aunque mucho sea real”.

"La narrativa oscila entre dos ejes: el mundo interior de John, quien no parece haber ido a Las Vegas a desmadrarse, y la investigación de personajes que aparecen en el libro"

En la página noventa nos enteramos de que el narrador en primera persona se llama John. El matrimonio Dunne-Didion atravesaba problemas y John decide alejarse de su esposa y de su hija adoptiva (Quintana) para recalar seis meses en Las Vegas. Didion está presente en el libro en algunos pasajes, aunque su presencia no es prominente en la narrativa: “Mi mujer dice que sufro de distanciamiento patológico”. En un momento hablan, y ella le menciona las migrañas que padecía a menudo. Conversan sobre asuntos domésticos: “Llamé a mi mujer en Los Ángeles. Me dijo que se sentía sola y deprimida. Se había desbordado el tanque séptico”. O, más importante en cuanto a la trama de Vegas, ellos hablan de situaciones como cuando Jackie Casey le dice que le consiguió una cita con una chica de diecinueve años para follar. Didion, con cierta frialdad, lo anima a que lo haga: “—Es investigación —me dijo ella—. Es un arquetipo, la chica que siempre está dispuesta a follarse al amigo del humorista. Si no la conoces, no podrás escribir su historia”.

La narrativa oscila entre dos ejes: el mundo interior de John, quien no parece haber ido a Las Vegas a desmadrarse —muchas de sus noches son de insomnio, adicto al show de Dick Cavett, ingiriendo mucha comida chatarra, sin salir del apartamento durante días—, y la investigación de personajes que aparecen en el libro. Los tres principales lo hacen de manera intercalada en los capítulos que conforman las cinco partes de esta obra de trescientas doce páginas no exentas de metáforas alucinantes: “El dormitorio era un festival de papel de pared rojo aterciopelado, como un tejido visto a través del microscopio de un patólogo”. John, no de manera desinteresada, comparte muchas horas de su tiempo con Jackie, Artha y Buster.

"Así como él la utilizó para escribir su historia, ella lo utilizó a él como proxeneta para poder colarse en los casinos y ofrecer sus servicios sexuales de manera discreta"

Jackie Casey es un humorista de micrófono que anima al público antes de la presentación de Elvis Presley en el Strip, la calle quintaesencia de Las Vegas: “El humorista que sale de telonero tiene cuarenta y cinco minutos y funciona básicamente como un lavado de colon”. Como todo es tan duro en Las Vegas, para ser mercadeable se asesora y adopta como identidad artística el nombre de Hermano JayJay: “Evangelista. Turbio, charlatán y oportunista, el epítome de la astucia granujienta”. John, fascinado, supo desde la primera vez que sería uno de sus personajes; un tipo que “cobraba diez mil pavos semanales sin haber sido nunca nadie y sin perspectiva alguna de llegar a serlo”.

Artha Ging es una prostituta poeta y cosmetóloga. Algunos poemas citados no son los del personaje precisamente, sino viejos malos poemas escritos por Joan Didion, que le cedió a su marido (certificado del acto de ficción), como confiesa en la entrevista arriba citada. La primera vez que vio a Artha “llevaba traje-pantalón negro con cuello Peter Pan blanco y una elaborada peluca de tirabuzones. Parecía una de aquellas chicas de escuela religiosa con las que yo intentaba ligar cuando tenía quince años, chicas polacas que hacían cursos de gestión empresarial en la secundaria”. Así como él la utilizó para escribir su historia, ella lo utilizó a él como proxeneta para poder colarse en los casinos y ofrecer sus servicios sexuales de manera discreta.

"El contrapeso a este mundo delirante de Las Vegas son los fragmentos en los que el autor habla de sí mismo, en los que admite su tartamudez, su impotencia, su primera relación sexual a los veinte años"

Buster Mano es un detective privado que había empezado a interesarse por Lutero tras descubrir que el monje de Wittenberg había, como él, sufrido de estreñimiento. Buster estaba convencido de que todo el mundo defraudaba en Las Vegas y creía que tener casos de facturas pendientes y adulterios insignificantes le otorgaba poder. “Buster nunca se comía la crema de los Twinkies; decía que el relleno lo estreñía. Su intestino grueso era un Dunkerque en perpetua espera de evacuación”. El humor es uno de los rasgos de la obra y, por momentos, nos trae un poco el espíritu de Algo supuestamente divertido que no volveré a hacer, de David Foster Wallace.

Alrededor de los tres personajes principales giran personajes secundarios interesantísimos, tales como Hug Hill, un recién llegado al negocio de las franquicias de la crema glaseada, quien asesora a Jackie con lo del Hermano JayJay; Bill Parsons, agente de fianzas especializado en sacar a prostitutas de la cárcel; o Lester Touhy, de la Orden de la Pasión, a quien le ponían incómodo las mujeres nacidas después del Día de la Victoria sobre Japón.

El contrapeso a este mundo delirante de Las Vegas son los fragmentos en los que el autor habla de sí mismo, en los que admite su tartamudez, su impotencia, su primera relación sexual a los veinte años con una prostituta de edad incierta, su contextura de hombros blandos, sus instintos autodestructivos cuando conduce… En particular lo biográfico pasado acapara la tercera parte y el hecho de admitir que llegó a Las Vegas como un “parapléjico emocional” obsesionado con la muerte. Confiesa, sobre la escritura de la obra: “Me gustaría creer que sentí cierta empatía hacia aquella gente cuyas vidas había saqueado”.

—————————————

Autor: John Gregory Dunne. Título: Vegas: Crónica de una mala racha. Editorial: Gatopardo. Venta: Todos tus libros.

0/5 (0 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)
Notificar por email
Notificar de
guest

0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios