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Un panorama futuro de lo más alentador

Un panorama futuro de lo más alentador

A Peter Turchin le han llamado el Nostradamus de la Historia, es el inventor de la cliodinámica, que toma su nombre de la mitología griega (Clío, diosa protectora de la Historia) y le aplica el análisis matemático, tomando como referencia la cliometría, para analizar las bases de datos históricos e inferir predicciones.

No obstante, sin llegar tan lejos en el análisis de la realidad social podemos inferir un panorama poco alentador, prebélico a mayor escala. Tenemos a menos de cinco horas de vuelo las guerras en Ucrania y Gaza o el conflicto en el Mar Rojo, además de la crisis interna en Ecuador (guerra contra el narcoterrorismo), las elecciones en EE UU con Donald Trump resurgiendo cual Ave Fénix, el auge de los partidos de ultraderecha y los populistas que hablan, mienten y dicen en voz alta lo que piensan sus potenciales votantes.

Ya en el prólogo nos plantea que «estamos en condiciones de aprender del pasado». Aunque pretende dar aliento a sus lectores, solo si los gobiernos no rompen el Estado del Bienestar (pacto entre trabajadores, empresarios y Estado), cuyo máximo exponente son los países nórdicos.

"Nada es nuevo, los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres, los que ostentan el poder exprimen a la clase trabajadora con escasas subidas de sueldo"

El 1% de la población mundial atesora el 45,8% de la riqueza de las familias de todo el mundo. Es innegable que el poder económico es uno de los parámetros esenciales para formar parte de las élites (lo que Turchin define en EE UU como el 10% más rico, que tiene un patrimonio entre uno y dos millones de dólares); otro es el poder ligado a la capacidad coercitiva, el poder burocrático y por último, el ideológico o poder de la persuasión.

«La pauperización del pueblo genera descontento, que acaba convirtiéndose en ira» y junto a la «sobreproducción de élites» permitió a Trump llegar a ser presidente de los EE UU Últimamente digo que en política los de un lado mienten antes de las elecciones y los otros después, Trump es de los primeros y pese a ello va a tener más opciones que Biden de recuperar el cargo y convertirse en el único presidente de los EE UU que lo consigue. Su ambición de poder no tiene límite y los EE UU está mucho peor después de la COVID-19, lo que rema a su favor.

Nada es nuevo, los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres, los que ostentan el poder exprimen a la clase trabajadora con escasas subidas de sueldo que les hacen perder poder adquisitivo y por consiguiente, calidad de vida, que incluso repercute en su talla media o esperanza de vida. Las cinco personas más ricas de España tienen el 20% de la riqueza de todo el país.

"La frustración genera rencor, la discordia inestabilidad, el hambre y la penuria rebelión. Nada tiene que perder quien nada tiene"

Milei en Argentina, con discursos copiados de la dictatura de Videla, les ha hecho creer que son leones y él con la motosierra acabará con la casta, ahora saben que la motosierra era para ellos, ya tenemos otro «bocachanclas» para escuchar sus exabruptos durante cuatro años y es que el hartazgo hace que las personas acaben votando en contra de sus propios intereses, porque «las motivaciones “reales” de las personas son incognoscibles. Y un nivel bajo de bienestar subjetivo es un potente indicador de descontento».

La presidencia de Lincoln comenzó con la Guerra de Secesión que causó 600.000 muertos en combate. La rebelión en Taiping (China) del frustrado Hong Xiuquan, que casi provoca la caída de la dinastía Qing, causó la muerte de entre 30 y 70 millones; en el mandato de Trump, como consecuencia de su nefasta gestión, perdieron la vida más de 400.000 personas por la COVID-19, el 7 de enero de 2024 eran casi un 1.200.000 personas fallecidas. Estos tres casos que Turchin establece como paralelos, ejemplifican a la perfección cómo «las masas empobrecidas generan energía», que luego quienes gobiernan o quieren gobernar, usan para sus intereses, igual que ocurre con el Dáesh, que autoproclama un Califato en tierras de Siria e Irak; porque el miserable no tiene nada que perder y de ello se nutren las élites y las contraélites (los que no pudieron llegar a la élite y buscan el poder a través de la fuerza de los miserables).

La frustración genera rencor, la discordia inestabilidad, el hambre y la penuria rebelión. Nada tiene que perder quien nada tiene, de ahí surge la creciente migración desde África a Europa; a Canarias llegaron 36.000 personas en 2023. Cuando vives con miseria, en guerra, con dictaduras, catástrofes naturales, explotación, expolio de los recursos naturales de tu país, con hambre… ¿Qué tienes que perder si te vas de ese lugar?

"Las características culturales son otra variable que define el tiempo de los ciclos históricos, por eso diría que se utiliza la educación como arma arrojadiza y no política"

Si se aumenta la cúspide de la pirámide con exceso de élites y baja el grosor de la base, solo puede tambalearse el sistema, y si quienes están en la cúspide aprietan a las bases, se desmorona. Tanto en Europa, China o Egipto, por mencionar civilizaciones distintas, el análisis estadístico de CrisisDB, establece ciclos de prosperidad seguidos de otros con guerras, crisis y hambrunas, de épocas de unidad territorial y otras de desmembración.

Para explicar estos modelos dinámicos en el análisis histórico, el autor documenta los ejemplos de Francia e Inglaterra en la Baja Edad Media (siglos XI al XV) y establece que en «las sociedades monógamas se producen ciclos de entre doscientos y trescientos años, pero en las sociedades con élites polígamas será de solo un siglo», como ocurrió con Gengis Kan en Mongolia.

Las características culturales son otra variable que define el tiempo de los ciclos históricos, por eso diría que se utiliza la educación como arma arrojadiza y no política.

«Las dinámicas complejas no tienen por qué tener causas complejas». La disminución solar, el comercio a larga distancia favoreciendo la propagación de enfermedades, el aumento de la densidad poblacional, los depósitos de polen, el análisis de los restos óseos, la estadística, los registros parroquiales, el primer PC de IBM, etc. son indicadores fiables para alimentar las bases de datos históricos que usan en la aplicación de la cliodinámica, como explica prolijamente en tres apéndices que el autor invita a leer antes del tercer capítulo.

Documenta el problema de la precariedad laboral en los titulados superiores, consecuencia de la «superproducción de élites» que se convierten en «la clase aspirante a élite frustrada, la más peligrosa para esta información social».

"Cuando esto se agrava, oprimiendo a las clases medias y bajas, se pone en peligro la paz y como todos sabemos, sin paz no hay libertad"

Por otro lado, «la trampa y el engaño se han convertido en algo omnipresente, en una profunda crisis moral» y es que cuando se rompen las más básicas normas de convivencia, todo se tambalea, las personas se agitan y los Estados se debilitan; ¿Quiénes pierden más? Paradójicamente quienes menos tienen. Como dice el manifiesto comunista: «Los proletarios no tienen nada que perder, como no sea sus cadenas», aunque para Turchin los revolucionarios peligrosos son los «aspirantes frustrados a la élite».

El estudio de los procesos dinámicos de la historia le ha ocupado a Turchin los últimos años, sus acertadas predicciones han puesto los pelos de punta y se alejan de cualquier «lecho de Procusto, porque toda acción social es la suma de los actos de personas individuales». Vivimos en sociedad, el Estado y las clases gobernantes son necesarias para mantener la paz social, sobre todo para quien no cree en la “bondad” de los humanos ni en la anarquía, pero lo que no puede ocurrir es que los que más tienen quieran aún más, a costa de quienes les hacen más ricos, sus trabajadores. Cuando esto se agrava, oprimiendo a las clases medias y bajas, se pone en peligro la paz y como todos sabemos, sin paz no hay libertad.

Todo este entramado de poder, riqueza, miseria y pobreza tiene un fundamento ético, el consenso ideológico, no siendo lícito para mantener regímenes autoritarios y opresores donde también existe consenso. Peter Turchin, demuestra que los periodos más sólidos de la historia fueron los más solidarios. Sin embargo, tras la guerra de Secesión (1861-1865), abolieron la esclavitud pero no consiguieron la igualdad racial, el racismo en EE UU sigue siendo una lacra social.

"China tiene desde hace 2.000 años un mismo modelo de gobierno, pasó de ser gobernada por clases dirigentes militarizadas a administrativas"

EE UU es la plutocracia por excelencia (sociedad en la que gobiernan los ricos), para gobernar no es necesario estar dentro del gobierno, porque «la fuerza legítima funciona mejor que la fuerza pura: si puedes convencer a la gente de que haga lo que quieres, no tendrás que pagarles ni obligarles a hacerlo» (reyes-sacerdotes, reyes-dioses); sin embargo, China tiene desde hace 2.000 años un mismo modelo de gobierno, pasó de ser gobernada por clases dirigentes militarizadas a administrativas.

La inmigración sigue siendo un campo minado, otra bomba de la riqueza, que quita a los trabajadores y da a los “jefes”. En EE UU hay élites fracasadas que no están dispuestas a “sacrificarse” ganando sueldos medios, lo que lleva a algunos sectores económicos de la derecha a apoyar la inmigración de la Europa oriental (Rusia y repúblicas bálticas, Ucrania, Rumania, Polonia, Hungría, …), la India y este de Asia (Japón, ambas Coreas, China), con profesionales mejor preparados y dispuestos a trabajar por menos dinero. Este hecho posiciona a los empresarios frente a los trabajadores norteamericanos; si negocias el convenio colectivo con alguien que puede contratar a otro por menos dinero, tu capacidad queda ostensiblemente mermada.

Roosevelt quiso implantar un sistema socialdemócrata, promoviendo el New Deal (contrato social entre la clase obrera blanca y la élite blanca, anglosajona y protestante), queriendo imitar el sistema danés, pero en Dinamarca no existe la multirracialidad de EE UU, que sirve al empresario para dividir a los sindicatos según raza, sexo y procedencia.

"El futuro se centra, además de en la pauperización y el aumento de las élites, en la violencia política que alienta a los radicales a producir disturbios "

En el séptimo capítulo se repasan las causas de la caída de algunos gobernantes (Nerón, Ghani o Stalin), explicando casuísticas de Ucrania, Bielorrusia, Afganistán, Cuba o Chile, según sus gobiernos fueran anocracias, plutocracias, faccionalismos o etnonacionalismos. Pero no puede olvidar las razones sociales que subyacen en las cabezas de los gobernantes, como dice Turchin «la mente de otra persona es un enigma».

Los ciclos históricos son protagonizados por personas que siempre ambicionan más poder para perpetuar a “los suyos” en las élites, mejores condiciones sociales y económicas y en muchas ocasiones aniquilar a sus rivales políticos o económicos. Sociedades que alternan el poder entre élites (económicas, culturales, raciales…), jugando con la ignorancia, la mentira, la opresión y la miseria, «la bomba de la riqueza».

En las últimas páginas nos presenta el análisis que actualmente llevan a cabo, llamado “previsión multitrayecto”, utilizando distintas políticas o reformas y pronostica cómo cambiará la trayectoria futura. El futuro se centra, además de en la pauperización y el aumento de las élites, en la violencia política que alienta a los radicales a producir disturbios, los cuales representan el prolegómeno de una guerra civil, porque aumenta el índice de tensión política (ITP).

Turchin predice en EE UU «un estallido de violencia grave durante la década de 2020», porque como dijo Tucker Carlson «los países felices no eligen presidente a Donald Trump. Los desesperados, sí».

«En los próximos años, el cambio climático, las pandemias, las depresiones económicas, los conflictos interestatales y los flujos masivos de inmigración pondrán a prueba la resistencia de los países».

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Autor: Peter Turchin. Título: Final de partida. Élites, contraélites y el camino a la desintegración política. Traducción: Jordi Ainaud i Escudero. Editorial: Debate. Venta: Todos tus libros.

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