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5 poemas de Sonetos para una tonalidad perdida, de Percival Everett

5 poemas de Sonetos para una tonalidad perdida, de Percival Everett

Esta edición bilingüe explora la forma del soneto como vehículo de pensamiento y juego semántico y musical. Sus poemas se resisten a la lógica o la narrativa puras, retorciéndose y volviendo sobre sí mismos para cuestionar su progresión y temporalidad: repetitivos, experimentales, jazzísticos.

En Zenda ofrecemos cinco poemas de Sonetos para una tonalidad perdida (De Conatus), de Percival Everett.

***

La bemol mayor

1

Alguien, por ejemplo un niño, se detendrá
y te hará una pregunta. No sabrás la respuesta,
pero eso está bien, está bien,
y siempre, para siempre, estará bien.

2

Lo que se mide no siempre es lo que
se abarca, no es nunca lo que se pierde, es
siempre lo que se requiere para creer,
para estar en paz, para apagar el fuego.

3

Nada está lejos, todo está lejos,
un círculo, como un plato, un disco, como
la pregunta de ese niño.

Dar vueltas y vueltas y vueltas
en torno a un radio nunca abarcado, medido
sólo con la idea de distancia.

***

Do sostenido menor

1

Estos bailarines se relevan. No hay otra
manera de mantener el ritmo. Los bailarines
inscriben sus nombres en el tiempo, con el tiempo. Son
bailarines, después de todo, después de todo

2

lo dicho y hecho, después de todo lo
bailado y cantado, contado y
asumido, como una mula que siempre
tira, que siempre lleva su carga.

3

Estos bailarines, con sus contorsiones,
sin querer plegarse de esta y aquella
forma sobre esta superficie móvil.

Estos bailarines: los amamos, los
odiamos, los miramos anudar el ritmo a la
tonalidad al movimiento al amanecer y el crepúsculo.

***

Mi bemol mayor

1

Hay entre todos nosotros un mal enorme y triste
lamiendo el agua que hemos echado a los perros.
Retuerce la punta de mi corbata y hazme llevar ropa que
me habría quedado bien en otra era.

2

Hay entre nosotros dos una historia gris y vacua
plegándose como un mapa con países que
ya no existen, que ya no tienen gobiernos,
sólo personas confusas que en el pasado fueron ciudadanos.

3

Montan en bicicleta de acá para acá,
pues no hay un allá, y sus ruedas necesitan
aire, y sus frenos necesitan engrasarse.

Todas las cuestas son de subida, todos los charcos son océanos,
todos los niños son viejos y los sueños, bueno,
los sueños siguen siendo sueños.

***

23 MODERATO

Fa mayor

Una brisa, silencio, la respiración
Complacencia

Gorriones, vencejos en nube,
Llovizna y la paz

La paz, un saliente, un
Escalón y un asiento

Una roca, ninguna cornisa,
Azul como el espacio

Como el espacio, como la ternura,
Vencejos que descansan y anidan

***

18 MOLTO ALLEGRO

Fa menor

Un calabozo, una fosa,
Una almohada sin cabeza

Esfuérzate hasta el descanso, anhela
Ese hoyo

Ese final, hondo, hondo,
Ponedme con la cara hacia abajo

La luz baja, la oscuridad
abajo en ese hoyo

El hoyo donde
El agua es llana

—————————————

Autor: Percival Everett. Título: Sonetos para una tonalidad perdida. Traducción: Mariano Peyrou y Daniel Peyrou. Editorial: De Conatus. Venta: Todos tus libros.

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