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Tormentas que son el Maná

Tormentas que son el Maná

Esta historia trata de cómo las supersticiones mal encaradas pueden ser capaces de hacer rebullir y explosionar al colectivo cuando este intenta remediar aquello que considera que le perjudica.

En este making of Maire Ordejón cuenta cómo escribió Lloverán tormentas (Aliar).

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Tengo inclinación por escribir sobre aquello que de alguna u otra manera me afecta, me duele o me enerva. La mayoría de mis textos, ya sean novela, cuento o relato surgen de «chispas» que me tocaron la fibra, ya vengan estas de un suceso que se ha contado en las noticias o por algo que he vivido y me atañe personalmente. Cuando eso ocurre, esa «chispa» queda guardada en mi memoria para luego poder explorarla más adelante, como sucede en este caso en concreto.

Esta historia nace de otra historia, aunque el argumento no sea coincidente. Surge a raíz de un crimen acontecido en 1990, en Almansa, donde una madre, llevada por una creencia muy suya, mató a su propia hija pensando que la niña estaba poseída por el diablo. No veo necesidad de entrar en más detalles, salvo confesar que aquel caso me conmocionó y aún lo recuerdo con pesar.

"Está mi interés por querer indagar en lo que lo motiva. Y ahí es donde aparecen las leyendas, los mitos, los dichos, los miedos heredados"

La historia que se cuenta en Lloverán tormentas, que no bebe tal cual de ese suceso en particular, es, sin embargo, completamente ficticia y está enmarcada en una pequeña población, también ficticia. Uso ese enclave como escenario ideal para ahondar —con la libertad que eso me supone, por no existir esa comarca como tal— en la esencia de aquella «chispa» que tanto me marcó y que engloba a las creencias, la superstición, la ignorancia y la sugestión que, cuando se desbordan y campan a sus anchas, son las causantes, o al menos las inductoras, de iniciar una perturbación tal que anula el entendimiento y el sentido común arrastrando al individuo —o a toda una aldea si se dan las circunstancias— a cometer una locura. Ahora bien, cabe preguntarse ¿es locura o es otra cosa? Yo misma me lo cuestiono. Ejemplos los tenemos en lo sucedido en Salem, uno de los lugares más conocidos sobre la acusación infundada de brujería. Pero hay bastantes casos más, quizás no tan notorios.

Por otro lado está mi interés por querer indagar en lo que lo motiva. Y ahí es donde aparecen las leyendas, los mitos, los dichos, los miedos heredados.

"Me hago preguntas. ¿Qué hay de cierto en las supersticiones que han llegado hasta nosotros? Para intentar contestarme a mí misma es cuando juego con ellas"

De siempre he sido curiosa. Estando como alumna en el Instituto Miguel de Unamuno de Bilbao —hace años ya—, le pregunté a mi profesor de filosofía si él creía en Dios. Su respuesta, por entonces, fue otra de esas «chispas»: «Personalmente no creo en Dios, pero me da de pensar que haya habido y aún haya tanta gente en el mundo que sí crea en su existencia». Una frase que guardé en la memoria y que yo, particularmente, asocio a uno de los más conocidos dichos gallegos: «Eu non creo nas meigas, mais habelas, hainas».

El origen de las leyendas es como el rastro de una pisada en la tierra a la que la fuerza del viento ha borrado. Ya no vemos la pisada ni tampoco la huella, y sin embargo no podemos negar ni asegurar que una vez, en ese terreno, sí estuvo ahí marcada.

Y de nuevo me hago preguntas. ¿Qué hay de cierto en las supersticiones que han llegado hasta nosotros? Para intentar contestarme a mí misma es cuando «juego» con ellas, escogiendo y sirviéndome de las más representativas: un espejo roto, un gato negro, el número trece repetido en cuántos son los niños de la aldea, cuántos los monjes y cuántos los muertos que discurren por la historia de Lloverán tormentas en un momento dado. Y con esos símbolos, supuestamente de mala suerte, aderezo el «caldo de cultivo» para entenderlo, y ya de paso dejar, premeditadamente, una puerta abierta para que las interrogantes se contesten ellas solas o finalmente queden suspendidas en el aire.

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Autora: Maire Ordejón. Título: Lloverán tormentas. Editorial: Aliar. Venta: Todos tus libros.

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