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Regreso a Ítaca: el viaje que nunca termina

Regreso a Ítaca: el viaje que nunca termina

Hay libros que pertenecen a una época y otros que acaban perteneciendo a todas. La Odisea forma parte de este segundo grupo. Han transcurrido, ¿quién lo sabe?, cerca de tres mil años desde que Homero —o quienes se oculten tras ese nombre— compuso el poema épico y, sin embargo, OdiseoUlises para los romanos— continúa navegando. Han cambiado los mares, los lectores y las interpretaciones, pero el viaje sigue siendo el mismo: el del ser humano que lucha por regresar a aquello que considera su hogar.

En el corazón del poema laten algunos de los grandes valores de la antigua Grecia: el nóstos, o anhelo por regresar al hogar tras una larga ausencia; la xenia, u hospitalidad como fundamento de la convivencia; la mḗtis, o la inteligencia, el ingenio y la astucia capaces de imponerse a la fuerza bruta; además del viaje de Telémaco en busca de su desconocido padre y la astuta resistencia de Penélope. Son estos valores, más que las aventuras extraordinarias, los que han convertido a la Odisea en una obra universal.

Transmitido durante siglos por los aedos —bardos griegos que recitaban relatos y leyendas—, el poema no se fijó por escrito hasta mucho tiempo después. La obra se divide en veinticuatro cantos y narra el accidentado regreso del rey de Ítaca tras la guerra de Troya. La ceguera infligida al cíclope Polifemo, unida a la negativa de Odiseo a realizar un sacrificio en honor del Dios de los Mares, desencadena la implacable venganza de Poseidón y convierte el retorno del héroe en una larga sucesión de pruebas donde la inteligencia resulta siempre más eficaz que la fuerza.

"La propia figura de Homero permanece envuelta en el misterio. El anciano poeta ciego pertenece tanto a la historia como a la leyenda"

La propia figura de Homero permanece envuelta en el misterio. El anciano poeta ciego pertenece tanto a la historia como a la leyenda, y quizá esa incertidumbre haya contribuido a mantener viva la fascinación por una obra que nunca ha dejado de conversar con los lectores.

Ese diálogo permanente es precisamente el objeto de El regreso de Ulises: La travesía de un mito, el ensayo de la catedrática de Historia Antigua de la Universidad Carlos III Mirella Romero Recio. Aprovechando el renovado interés suscitado por el reciente estreno de La Odisea, filme dirigido por Christopher Nolan, la autora no pretende volver a narrar las aventuras del héroe, sino seguir el recorrido que el mito ha realizado a través de casi treinta siglos de cultura occidental.

El regreso de Ulises nos ofrece una propuesta que resulta tan sencilla como ambiciosa: mostrar cómo cada época ha reinterpretado a Ulises según sus propias inquietudes sin alterar nunca la esencia del personaje. Porque los clásicos sobreviven precisamente gracias a esa capacidad de transformarse sin dejar de ser ellos mismos.

Uno de los aspectos más atractivos del ensayo es el recorrido por las representaciones artísticas inspiradas en el poema. Vasijas, esculturas, relieves y mosaicos, todos ellos arcaicos, muestran que la Odisea comenzó a ilustrarse desde muy temprano, y permiten comprender visualmente algunos de los episodios que el texto describe.

"La recuperación de los textos antiguos, el impulso de los humanistas y la imprenta devolvieron a Homero al centro de la cultura europea"

Romero Recio explica también cómo la expansión de la cultura griega por el Mediterráneo llevó el mito hasta Roma, donde las élites incorporaron, a veces con férrea oposición, buena parte del legado helénico a su identidad cultural. Ulises terminó compartiendo viaje con Eneas y pasó a formar parte del imaginario romano.

Durante la Edad Media el conocimiento griego desapareció en gran parte de la Europa Occidental debido al uso del latín por parte de la Iglesia de Roma, mientras Bizancio conservaba el legado clásico. El Renacimiento y la caída de Constantinopla invirtieron ese proceso. La recuperación de los textos antiguos, el impulso de los humanistas y la imprenta devolvieron a Homero al centro de la cultura europea.

Ese redescubrimiento culminó entre los siglos XVIII y XIX con el neoclasicismo y el filohelenismo, mientras la arqueología aportaba una dimensión inesperada. Las excavaciones de Heinrich Schliemann demostraron que tras los poemas existía un sustrato histórico reconocible. Del mismo modo, el arte griego recuperado en las excavaciones y en colecciones privadas conserva innumerables representaciones de los episodios narrados por Homero.

En los siglos XX y XXI el mito ha seguido transformándose. Literatura, pintura, cine, música, cómic y videojuegos han reinterpretado el regreso de Ulises, demostrando que un clásico nunca permanece inmóvil. No es casual que una de las versiones más celebradas sea el filme 2001: Una odisea del espacio, donde Stanley Kubrick convirtió el viaje por el Mediterráneo en una travesía cósmica sin perder su sentido iniciático.

"Mirella Romero recorre casi treinta siglos de historia con el rigor propio de una historiadora, el magisterio de una catedrática y la sensibilidad de una gran divulgadora"

Romero Recio conduce finalmente al lector hasta una de las ideas esenciales de su ensayo: Ítaca nunca ha sido únicamente una isla del mar Jónico, sino una metáfora del lugar al que todos aspiramos a regresar. Como le sucede a Ulises, cuando por fin alcanzamos el destino descubrimos que el hogar ya no es el mismo, que quienes nos esperan apenas nos reconocen y que nosotros también hemos cambiado con las experiencias acumuladas durante el camino.

Ulises continúa navegando tres mil años después, impulsado por cada lector que decide embarcarse con él. Su verdadera travesía nunca consistió únicamente en derrotar cíclopes, escapar del canto de las sirenas o sobrevivir a la cólera de Poseidón, sino en encarnar el nóstos, la xenia y la mḗtis. Y cuando el regreso revela que el hogar también ha cambiado, la propia Ítaca deja de ser un destino final. Como sucede en todos los viajes, lo verdaderamente importante no es alcanzar el destino, sino la transformación que el camino produce en el viajero.

En El regreso de Ulises considero que Mirella Romero recorre casi treinta siglos de historia con el rigor propio de una historiadora, el magisterio de una catedrática y la sensibilidad de una gran divulgadora. Pienso que el resultado final es un gran ensayo que demuestra que la Odisea no solo constituye uno de los pilares de la literatura occidental, sino una obra viva cuya vigencia nace del diálogo incesante entre el mito y quienes lo leemos. Mientras exista alguien dispuesto a emprender ese viaje, Odiseo seguirá navegando.

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Autora: Mirella Romero Recio. Título: El regreso de Ulises: La travesía de un mito. Editorial: La Esfera de los Libros. Venta: Todostuslibros.

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