Inicio > Historia > 1936 día a día > 16 de agosto de 1936: Detienen a Federico García Lorca

16 de agosto de 1936: Detienen a Federico García Lorca

16 de agosto de 1936: Detienen a Federico García Lorca

Para conmemorar el 90º aniversario de la Guerra Civil, José Ángel Mañas recrea en Zenda, día por día en esta sección, lo que aconteció en 1936, quizá el año más trascendental de toda la historia reciente de España.

Domingo 16 de agosto de 1936: Detienen a Federico García Lorca

Le digo que Federico no puede salir. No lo hará hasta que vengan mis hijos.

—Pues llame usted a sus hijos, señora. Llámeles, que también voy a enviar a alguno de estos muchachos a buscarlos…

Eran las cuatro de la tarde. El diálogo se produjo delante de la casa de los Rosales, no lejos del Gobierno Civil de Granada. Federico García Lorca lo oyó desde el cuarto de estar con su reja, que daba a la calle. El padre Rosales tenía una ferretería en la plaza de Bibarrambla. Era un comerciante respetado, amigo de Lorca padre, con quien coincidía en el casino y con quien rivalizaba, de alguna manera, por las aficiones literarias de los hijos. Quitando al menor, a quien le tiraba la pintura, los demás eran tres señoritos letraheridos andaluces aficionados al buen vino y las mujeres, y por supuesto antirrepublicanos. Los tres habían ingresado en la Falange. Por eso Federico se refugiaba en su casa.

"Durante sus primeros días con los Rosales, García Lorca se fue tranquilizando. Se dedicó a encandilar a las mujeres con anécdotas de sus viajes a Nueva York, Buenos Aires y Cuba. Tocaba canciones populares en el piano que le instalaron"

, después del susto en la casa de la Vega, García Lorca se fue tranquilizando. Se dedicó a encandilar a las mujeres con anécdotas de sus viajes a Nueva York, Buenos Aires y Cuba. Tocaba canciones populares en el piano que le instalaron en su habitación en la segunda planta, junto a la de la tía Luisa. Tanto la señora Rosales como su hija Esperanza y la tía Luisa adoraban a Federico. A las tres les hacía gracia que, cada vez que los sobrevolaba un aeroplano, corriera a esconderse debajo de la cama y después pidiera, para recuperarse, una tila. Cuando comían en familia, si aparecía uno de los hermanos con fusil o pistola, les pedía que dejaran el arma fuera. Los Rosales no se preocupaban de esconder la presencia de su invitado y le trataban como a un huésped normal. Pero, obviamente, no lo era.

Ese día, la calle se llenó de soldados y guardias de asalto. Algunos se encaramaron a los tejados, por si se le ocurría intentar fugarse. Pero Federico, aterrorizado, ni siquiera se movió mientras la señora telefoneaba a sus hijos. Al único al que localizó fue a Miguel, el más pusilánime de los Rosales. Miguel regresó de inmediato de la jefatura de Falange y quedó impresionado con tanto hombre armado a la puerta de casa. En el interior de un Oakland descapotable, requisado por el Gobierno Civil, reconoció a una de las personalidades granadinas de la CEDA y antiguo diputado, Ruiz Alonso, con quien se encaró.

—¿Dónde está la orden de detención, y qué acusaciones hay contra Federico?

—Aquí tiene la orden —dijo Ruiz Alonso—. Todos sabemos que García Lorca es agente de Rusia y ha hecho más daño con la pluma que otros con la pistola.

Mientras leía el papel, Miguel miró de reojo a los soldados y no tuvo el valor de enfrentarse: eran una amenaza para su propia familia. Al final ayudó a Federico a prepararse en tanto que el jefe de la cuadrilla se tomaba un té en el patio, entre macetas y columnas.

—¡Ay, cuanto lo siento, Federico! —exclamó la señora Rosales, conteniendo las lágrimas.

El poeta la abrazó. Sin protestar pero tembloroso, acompañó a Miguel y a Ruiz Alonso hasta el coche. «Yo voy contigo, Federico. Verás cómo esto lo solucionamos en el Gobierno Civil», dijo Miguel, entrando también en el Oakland. Pero había poca convicción en su voz, y evitó cruzar la mirada con Lorca.

Todas las entradas de 1936 día a día

Entrevista con José Ángel Mañas sobre 1936 día a día

0/5 (0 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)
Notificar por email
Notificar de
guest

0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios