Es un libro reúne tres décadas de poemas y versos nuevos. Pero sobre todo que reivindica la poesía como resistencia a la pérdida y como taller donde se repara el sentido.
En Zenda ofrecemos cinco poemas de Taller de ausencias (El Desvelo), de Imanol Gómez Martín.
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Sonata polvorienta
Como una Sonata,
pero con minúsculas,
con paso muy lento
voy desenterrando de la memoria
pequeños fragmentos, casi en ruinas.
El mero contacto con mis versos
puede descalabrarlos,
mas su proximidad,
la ciencia que configura
el artificio de mis sueños
los robustece.
Son el edificio que alberga lo que soy:
memoria, música de un sueño
y del porvenir;
sonata polvorienta,
tres movimientos,
etapas de una vida
que se desvanece, casi,
en el fluir del poema.
*
Maldito poeta
Oficio de suicidas, intentar retener
la huella de la luz en sílabas de sombra.
J.L. Panero.
Avanza buscando su nombre
entre los cadáveres olvidados de la poesía.
Avanza, de memoria, sobre versos antiguos,
vivencias de otras álgebras del sueño,
quiromancias poéticas,
vitales sin medir su alcance
que le hacen caer rodilla en tierra de nadie
porque su hogar es la nada que aconseja
el desalojo del poema,
su morada es mentira de figura literaria
que le arropa y hiere,
porque su palabra es ceniza
y en realidad no avanza,
sólo el sueño le acompaña hacia su muerte.
*
Penélope
Hilo a hilo teje en la rueca del destino
el poema que no ha de ser escrito.
Letra a letra se funde con el polvo
y en la noche milenaria desteje
sus arrugas en la génesis de una palabra
para iluminar la página que se repite
al calor de una quimera.
*
Sobran las miradas
Sobran las miradas
ni qué decir de las palabras
los sonidos, el rumor de las hojas
el extraño olor del río.
Todo sobra,
tan sólo es importante saberlo,
conocer el alcance,
sentir la fuerza, la temperatura arbórea
en presencia del deseo.
Sobra hasta la vida
para que nadie pueda contar
lo grande que has vivido
o el sueño que te fue negado.
*
Taller de ausencias
A mi tío Paco, in memoriam.
Una ausencia tallada en la piel
de la página que no leerás jamás.
Un mirarse en el otro y compartir
la pasión y el requiebro que ahoga
el guiñapo soberbio de la cultura.
“Ahora entiendo a Kant”, dijiste
y complacido escribí un poema
ya escrito por Robert Nye.
Quedó visto para sentencia el acuerdo
de vivir vida de filósofos
como si otra vida hubiese podido ser vivida.
Ahora ya que tus sueños quedaron rotos
nosotros mudamos la piel
y las páginas no esperan
el contacto de tus dedos nicotínicos
pues son pasto del recuerdo
de tu recuerdo diferenciado.
…………………………………
La vida es un taller
un taller de ausencias,
donde la memoria repara
(con engaños)
la presencia de los ya idos
y trama en su telar
el olvido de los nombres.
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Se van gastando algunos sueños de puro viejos
o también, casi siempre, de no intentarlos,
y el alma anquilosada de cansancio
como una alquimia de deseo riguroso donde vetustos terciopelos
y algún poema arrepentido se reúnen.
Todas las ausencias, bajo el vértigo del pensamiento,
carecen de nombre,
y la inercia del tiempo
no posa sobre ellas su mirada.
Mirada cuya duración mide
el final de estos versos.
***
Imanol Gómez Martín es profesor de Filosofía. Como poeta ha publicado Bucólicor (1994), Cuando las ciudades maten a los poetas (1996) y Centone (2000). En 2016 publicó la novela Ataré tus ojos a mi alma (editorial Tantín, Santander). En 2018 publicó Robert Nye: Poesía esencial, en 2020 Martin Seymour-Smith: Un rastro de sentido y en 2022 Norman Cameron: Antología poética (todos en El Desvelo Ediciones). Colabora con la Fundación Graves traduciendo poemas de Robert Graves. Publicó en 2024, también en El Desvelo, la poesía completa de Marnie Pomeroy (Partícula y llama).
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Autor: Imanol Gómez Martín. Título: Taller de ausencias. Editorial: El Desvelo. Venta: Todostuslibros.


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