Inicio > Libros > Adelantos editoriales > António Lobo Antunes, de Rafael Maldonado

António Lobo Antunes, de Rafael Maldonado

António Lobo Antunes, de Rafael Maldonado

En este libro se despliega la vida intensa, contradictoria y profundamente humana de un escritor que convirtió la experiencia del sufrimiento en una de las obras literarias más potentes de los siglos XX y XXI. Una biografía literaria imprescindible para entender el mundo de las letras que nos rodea.

En Zenda reproducimos un fragmento de António Lobo Antunes: La epopeya y la lírica (Confluencias), de Rafael Maldonado.

***

En el primero de septiembre de 1942, nueve años después de la fundación del Estado Novo que treinta años más tarde habría de mandarlo a la guerra colonial de Angola, nace en Benfica, no muy lejos de una maternidad de prostitutas de un barrio pobre de Lisboa, un niño rubio de ojos azules que —también algo más tarde— heredará el título de vizconde de Nazaré de su abuelo António.

Benfica, hoy un barrio obrero del oeste de la ciudad, un bario dormitorio, por entonces no se considera ni siquiera Lisboa, y no conocemos la causa por la que en esos años —y no es difícil aventurar que fue así en los últimos siglos— se alternan la presencia de palacetes con esculturas y parterres con las más menesterosas viviendas de un país ya de por sí pobre y atrasado. Un país que, paradójicamente, sigue manteniendo en los años en los que Lobo Antunes viene al mundo (y aun bastantes años después) un vasto imperio como pocas veces se ha visto en la historia de la humanidad.

Ha nacido con António —Antoninho— el primogénito de seis varones, hijos de un culto y adusto profesor de Neuropatología en la facultad de Medicina y una descendiente de alemanes llena de cromosomas albos que habrán de convertir al futuro médico del alma en una rareza cuasi zoológica en un país latino. Cuentan que la severidad del padre era anulada, en cierta forma, por el cariño poco expresivo de una madre austera en todos los órdenes de la vida, algo que conformará —como sabe todo psiquiatra (y todo hombre lúcido)— su futura personalidad, tímida y silenciosa como rasgos predominantes del que busca, quizá y sobre todo, un afecto que le falta desde la más tierna infancia.

En la guerra contra los rebeldes de las colonias y en la batalla contra su propio cuerpo, António siempre —eso cuenta— llamó a su madre pidiéndole protección y amparo. Dice Pascal Quignard que la soledad es la ausencia de la madre, o de los objetos que la sustituyen, y que los hombres conocen estos terrores: recaer en el inmenso abismo sin forma y negro del útero, el miedo de volver a ser feto, el miedo de volver a ser un animal, el miedo de ahogarse, la angustia de arrojarse al vacío. El terror, en definitiva, de volver a lo no humano. Lobo Antunes, ya no Antoninho —o quizás sí, quizá aún lo sea— sentirá todo ello en dos ocasiones fundamentales, y en ambas quiso estar con la mujer diminuta que lo había alumbrado en un palacete del siglo XVII: en la soledad de las noches de Angola esperando las incursiones del ejército de liberación y en las madrugadas del hospital público donde se sometía a durísimas sesiones de quimioterapia.

Pero no vayamos tan deprisa.

________________

Autor: Rafael Maldonado. Título: António Lobo Antunes: La epopeya y la lírica. Editorial: Confluencias. Venta: Todos tus libros.

0/5 (0 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)
Notificar por email
Notificar de
guest

0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios