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Literatura y pintura hermanadas

Literatura y pintura hermanadas

José María Merino es uno de los autores actuales capaces de transitar por los distintos géneros literarios con destreza sin par. Libros de cuento, novela, ensayo, microrrelato y poesía avalan la afirmación anterior. Noticias del Antropoceno (2021) ha sido su incursión más reciente en la narrativa breve, un conjunto de cuentos donde se evidencia el impacto del Homo sapiens en el ecosistema global y se constata, con gran imaginación, que la acción destructora de los humanos sobre nuestro planeta debe tomarse en serio. En La novela posible, regresa a la extensión larga con una ficción sobre la pintora renacentista Sofonisba Anguissola, y su biografía se entrelaza magistralmente con otros relatos de rigurosa actualidad.

El interés del autor por los siglos XVI y XVII españoles viene de lejos. Aparecía en la trilogía de Las crónicas mestizas que narraban las aventuras del protagonista mestizo por tierras americanas. Más adelante, Las visiones de Lucrecia (1996) relataba las peripecias del personaje real Lucrecia de León durante el reinado de Felipe II —los sueños de la joven conectan con este motivo sobresaliente en la obra meriniana—. Musa décima (2016) rescata la figura de Oliva Sabuco, autora del apasionante volumen Nueva filosofía de la naturaleza del hombre, publicado a finales del siglo XVI, que se atribuyó, sin embargo, a su padre a principios del XX. Y no es casual que una tercera mujer, Sofonisba, protagonice La novela posible. El “enamoramiento” del autor ficcional por esta pintora responde a su calidad artística y humana, como se explicita en la historia.

"La relación entre imágenes y textos en la obra de Merino es recurrente"

La novela posible conjuga una novela histórica (la biografía de Sofonisba Anguissola), una autoficción (notas del confinamiento, desde el 11 de abril de 2020 hasta el 23 de mayo) y una última sección, “Terapia de Tere”, que es un relato sentimental a modo de diario anárquico del personaje. Están entrelazadas con extraordinaria lucidez —ahí destaca la maestría del escritor— por la figura de la pintora. Los veintiún capítulos (se menciona el hexagrama 21 del I Ching, línea esotérica con la que juega el autor) responden a una estructura bien determinada: alternancia de las tres líneas narrativas interrelacionadas a través de la figura de Sofonisba, cada una —según el tipo de texto— con una perspectiva diferente de tercera, primera y segunda personas. Resaltamos el uso del punto de vista de segunda persona en la obra de José María Merino. Lo ha utilizado en cuentos y novelas —entre estas últimas sobresale El río del Edén, Premio Nacional de Narrativa 2013—, y aparece en la novela actual en los capítulos de “Terapia de Tere”. Este desdoblamiento reflexivo del yo produce una misteriosa lejanía plagada de sugerencias para el lector.

La relación entre imágenes y textos en la obra de Merino es recurrente. En Cuentos del libro de la noche, a cada minicuento le acompañaba un dibujo o un cuadro manipulado por él; también en su discurso de ingreso a la Real Academia Española, en 2009, fundamentaba la narración en la visión de una pintura; y en esta ocasión, se reproducen en el libro los cuadros pintados por Sofonisba Anguissola que se mencionan en la ficción biográfica. La écfrasis relaciona de forma exquisita la descripción narrativa y las imágenes, y así el lector afronta un “lenguaje visible”, expresión acuñada por W. J. T. Mitchell en Picture Theory (1994), que implica el discurso de la pintura y de la visión en nuestra interpretación de la expresión verbal. En base a esta estrecha conexión, podemos trasladar a la literatura la afirmación que la ficción atribuye a Anton van Dyck: “La pintura no solo interpreta la realidad sino que la fija” (pág. 240).

"La tríada ficcional se complementa y unifica de modo admirable en esta novela sobre el pasado y el presente, sobre aspiraciones y desengaños"

La ambigüedad entre el pacto autobiográfico y el pacto novelesco, característica de la autoficción, se comprueba en el relato de los casi dos meses de confinamiento, con detalles de la evolución de la pandemia, referencias al enfrentamiento entre los partidos políticos, vivencias familiares y actividades profesionales del escritor, entre otros asuntos. La intertextualidad sobresale en este ámbito con interesantes alusiones a la obra cervantina, galdosiana y a novelas emblemáticas de ciencia ficción —El sol desnudo, de Isaac Asimov, por ejemplo—. A raíz de este título, es plausible declarar que la literatura se adelanta a la realidad. Por otro lado, en el ámbito metaliterario, constante en la obra meriniana, se encuadran varios microrrelatos muy sugerentes, producto del autor ficcionalizado, donde predomina una fantasía liberadora y subversiva.

El personaje pintor de los capítulos de la tercera línea, ególatra y cínico, constituye otro genuino engarce —al contrastarlo con la famosa pintora— entre las tres esferas narrativas. En la historia sentimental protagonizada por él y Tere se entrecruza, asimismo, la experiencia pandémica y se incorpora así una nueva perspectiva.

La tríada ficcional se complementa y unifica de modo admirable en esta novela sobre el pasado y el presente, sobre aspiraciones y desengaños de los seres humanos en cualquier época, sobre felicidad y desgracia, miedos y valentía, sobre pandemia y normalidad. José María Merino, una vez más, dialoga con los lectores y los fascina con su encantamiento narrativo.

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Autor: José María Merino. Título: La novela posible. Editorial: Alfaguara. Venta: Todostuslibros.

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