Inicio > Libros > Adelantos editoriales > No pasarán, de Enrique Javier Díez Gutiérrez y Mauro Rafael Jarquín Ramírez

No pasarán, de Enrique Javier Díez Gutiérrez y Mauro Rafael Jarquín Ramírez

No pasarán, de Enrique Javier Díez Gutiérrez y Mauro Rafael Jarquín Ramírez

Este libro, prologado por Miguel Urbán, tiene una doble finalidad. Por una parte, analizar la extrema derecha, sus elementos constitutivos y las razones de su asedio a la educación y, por otra, proponer para el debate un conjunto de prácticas político-pedagógicas concretas (curriculares, organizativas y de política educativa) destinadas a combatir la nueva ola reaccionaria en la educación a nivel global, que está disputando la hegemonía ideológica entre los jóvenes para imponer su agenda política. Y todo ello con un objetivo final: llamar a la construcción de una Internacional Antifascista de Educación (IAdE).

Zenda adelanta un extracto de No pasarán, un libro de Enrique Javier Díez GutiérrezMauro Rafael Jarquín Ramírez (Plaza y Valdés).

***

El ascenso de partidos y movimientos de extrema derecha a nivel global está generando cada vez más interés y preocupación en el mundo académico.

En marzo de 2025, en un contexto de debate generalizado en Estados Unidos por las políticas impulsadas por Donald Trump, focalizadas en profundizar la austeridad social y fomentar la acumulación privada, su gobierno anunció la cancelación de cuatrocientos millones de dólares en subvenciones y contratos a la Universidad de Columbia y ochocientos millones a la Universidad Johns Hopkins, ambas instituciones reconocidas en el circuito universitario estadounidense y a nivel mundial; lo cual se sumaba a una política de acoso a universidades señaladas de antisemitismo, debido a distintas expresiones de solidaridad con el pueblo palestino que estaba siendo masacrado en Gaza y Cisjordania. A propósito de dicha decisión, dos académicos de la Universidad de Harvard, Ryan D. Enos y Steven Levitsky, publicaron un artículo titulado «First They Came for Columbia» (2025), aludiendo al conocido poema de Martin Niemöller, atribuido erróneamente al dramaturgo Bertolt Brecht. En su artículo, Enos y Levitsky plantean que frente a la pasividad de las principales universidades privadas ante el «asalto autoritario a las instituciones de educación superior», la Universidad de Harvard debía levantarse y liderar una defensa pública de la libertad académica, en lugar de permanecer en silencio o cediendo, como la Universidad de Columbia, a las presiones de Trump; así lo ha hecho la Universidad de Harvard demandando a Trump en mayo de 2025. Pero, en todo caso, esto no deja de ser una muestra de una «política reactiva» de defensa del espacio universitario. Es decir, cuando la amenaza reaccionaria es ya un hecho en el sector educativo, es entonces cuando se propone luchar y volver a recuperar el estado previo a su surgimiento, que en Estados Unidos realmente significa desigualdad, exclusión y endeudamiento. Lo cual invisibiliza que la respuesta política de las universidades no supone un avance en la mejora o la transformación académica y social, sino tan solo políticas reactivas, en el mejor de los casos, para conservar el statu quo. Una tendencia que nos remite hasta los tiempos mismos del macartismo, en el cual, en términos generales, la academia se mantiene al margen, no lucha contra la reacción conservadora, o incluso contribuye a ella, como explica el clásico estudio de Ellen Schrecker (1986).

Compartimos la preocupación por las condiciones universitarias, no obstante, consideramos que tratar de atender el tema cuando el «monstruo» toca ya a la puerta puede ser un despropósito. No es que el acoso a las instituciones educativas surja de la nada. Como toda guerra, la campaña de la extrema derecha contra la educación pública siempre está antecedida por la creación de un ambiente discursivo propicio. Y eso, en el contexto estadounidense, es un asunto que viene sucediendo desde hace mucho tiempo, tal como muestran los discursos del Libertarian Party que han buscado sistemáticamente abolir el Departamento de Educación (como está poniendo en práctica Trump), y también generar cambios en un circuito universitario volcado en políticas de identidad, englobadas dentro de lo que la extrema derecha denomina wokismo.

La apuesta reaccionaria por golpear a las universidades no es un problema exclusivo de Estados Unidos, el acoso a la educación pública es también un asunto que se ha extendido globalmente. En febrero de 2024, Santiago Abascal, presidente de VOX en España, declaró que la Universidad de Salamanca era una «máquina de censura, coacción, adoctrinamiento y antisemitismo» (Camazón, 2024). El líder de la extrema derecha española alude frecuentemente al tópico de que las universidades le han declarado la guerra al sentido común, siguiendo también la tónica de la retórica antiwoke apuntalada por el trumpismo a nivel mundial (Urbán, 2024). En México, la crítica sistemática a la universidad pública ha llegado por parte de un magnate libertariano, impulsor de las actividades de Atlas Network, para quien la universidad pública es inútil y cuya cadena de televisión, una de las dos cadenas nacionales, mantiene una campaña de acoso a la universidad y la educación pública en su conjunto. Este mismo panorama puede encontrarse en otros muchos lugares alrededor del mundo, como los casos de los hermanos Koch, Elon Musk o Peter Thiel en Estados Unidos.

Ante el avance de la extrema derecha contra la educación en general, consideramos que no es suficiente una estrategia reactiva. No tenemos que esperar la agresión para reaccionar. Es preciso, desde las universidades y las comunidades educativas, dentro del campo de lo posible, evitar que dichas fuerzas crezcan, que tomen espacios en los medios, e incluso que utilicen la academia y la escuela como espacios para legitimar sus programas. Bajo este enfoque, es necesario pugnar por la construcción de un nuevo habitus académico, que vaya más allá de la lógica mainstream, aún vigente, de una academia y una educación alejadas de los problemas cotidianos de la gente común, remitida a una «torre de marfil», como se suele acusar al ámbito universitario.

—————————————

Autores: Enrique Javier Díez Gutiérrez y Mauro Rafael Jarquín Ramírez. Título: No pasarán. Editorial: Plaza y Valdés. Venta: Todos tus libros.

3/5 (2 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)
Notificar por email
Notificar de
guest

0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios