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La pluma de Don Mendo

Antes de teclear esto escribí unas líneas a mano, con pluma estilográfica. Lo hice con deliberada solemnidad, pues hay objetos que obligan con su carga invisible de tiempo y de memoria. Esta de la que hablo no es una pluma cualquiera: hace un siglo que fue fabricada y tiene arañazos, desgaste, cicatrices. Tiene historia. Sobre todo, historia. Se trata de una Montblanc Simplo de color negro, fabricada entre 1925 y 1930, con plumín de oro. Y con ella, aseguran quienes dicen saber, Pedro Muñoz Seca escribió La venganza de Don Mendo.

Las plumas estilográficas, como los viejos marinos, se jubilan después de largas y azarosas travesías. Esta que menciono pasó de Muñoz Seca a Alfonso Ussía padre, que era nieto del dramaturgo. Después la heredó Alfonso Ussía hijo, amigo mío como lo fue su padre. Y hace algún tiempo —un espléndido regalo de Alfonso— acabó en mis manos. A cierta edad uno sabe que los objetos antiguos sólo importan cuando traen consigo una historia. También poseo varias estilográficas y profeso, acentuado con los años, el culto a la tinta y el plumín. Mi marca favorita es la inglesa Onoto, que conserva la perfección de cuando los fabricantes aspiraban a la excelencia y no a satisfacer a un departamento de marketing. En cuanto a calidad europea, tengo la certeza de que nadie las fabrica mejores que la alemana Pelikan. Las Montblanc, por su parte, hace tiempo que se fueron al diablo: ahora sólo es una marca cara, y punto.

Tengo, con ésta, siete Montblanc de las antiguas, de las buenas. Pero ninguna posee la carga sentimental de la estilográfica de Muñoz Seca, porque no trazó una novela ni una carta de amor o amistad, sino parte de la gran biografía teatral de España: versos que generaciones enteras repitieron de memoria, que siguen provocando sonrisas y carcajadas casi un siglo después de ser concebidos. Y eso, en una época donde la mayoría de las obras nacen con fecha de caducidad y mueren antes de cumplir una temporada literaria, tiene mucho de milagro.

Me gusta creer que ciertos objetos conservan, de quienes los utilizaron, una huella invisible que desafía al tiempo. Por eso cuando miro esa Montblanc Simplo no veo sólo una estilográfica antigua. Veo una mesa de trabajo iluminada por una lámpara, veo una cuartilla en blanco, veo a un autor buscando una rima disparatada, veo tachaduras, manchas de tinta. Escucho el murmullo de los teatros, el rumor de las butacas llenándose. Oigo las carcajadas felices de un público que todavía iba al teatro dispuesto a divertirse, y no a recibir lecciones morales ni tostones metafísicos.

Pero también escucho otro sonido menos agradable: el pasillo de una prisión, nombres leídos en voz alta, verdugos que esperan. El eco del miedo que unos muestran, otros esconden y alguno es capaz de convertir en ingenio, en trágica y póstuma broma como la que la leyenda atribuye a Muñoz Seca mientras caminaba hacia la muerte: «Podéis quitarme casi todo, incluso la vida. Pero hay algo que no podéis quitarme: el miedo que tengo»… Tal vez lo dijera exactamente así, o tal vez no. Las leyendas suelen corregir la realidad para hacerla más elegante; pero resulta una frase tan inteligente y tan desesperadamente humana, que deseas creerla cierta.

Después vino el silencio, y luego el estampido de los fusiles. El eco seco de la descarga en el triste amanecer de Paracuellos. El final miserable, tan brutalmente español, reservado a uno de los hombres que más hizo reír a España. Lo mataron quienes creían estar construyendo así el futuro, como suele ocurrir con los fanáticos de cualquier color, convencidos de poseer la verdad absoluta. Siempre seguros de que la libertad consiste en pensar exactamente lo mismo que ellos. Siempre dispuestos a fusilar primero y reflexionar después. O a no reflexionar nunca.

Vuelvo a mirar la Montblanc y sé que no es una estilográfica antigua, sino una superviviente. Sobrevivió a los críticos adversos, a la guerra, a los asesinos, al odio, al polvo de los desvanes y al estrago del tiempo. Pasó de unas manos a otras llevando una memoria, y hay objetos que no se miden por su rareza ni por el precio que un coleccionista está dispuesto a pagar, sino por la cantidad de tiempo y olvido que lograron derrotar. Esta pluma que tengo ante mí lleva casi un siglo haciéndolo. Mientras exista alguien capaz de abrir La venganza de Don Mendo y reírse con los versos disparatados, mientras hallemos placer en su inteligencia, ingenio y humor, mientras haya lectores o espectadores que recuerden a Pedro Muñoz Seca, los imbéciles que apretaron el gatillo habrán fracasado. Al final todos desaparecemos, pero con frecuencia quedan las palabras. Y a veces, para desconcierto de la muerte y escarnio de los verdugos, también queda la pluma con que fueron escritas.

____________

Publicado el 10 de julio de 2026 en XL Semanal.

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Jaime Ramírez Morales
Jaime Ramírez Morales
23 ddís hace

Un pilot G-2 también tiene su punto, o un boli BIC normal sin las cicatrices de las chuletas que arañábamos con el compás de dibujo, tallando las fórmulas, para intentar aprobar los duros exámenes de física de quienes somos de otra generación sin IA agéntica. Y sí, desaparecemos y quedarán los objetos con su historia. Porque hay mucho gatillo fácil a plena luz del día. Quedarán entonces también las pistolas y su número de serie (si no están trucadas) en la bala que nos espera.

John P. Herra
John P. Herra
23 ddís hace

Cómo igualmente fracasarán, han fracasado ya, los que ahora piden quitar el nombre de Pemán a un teatro de Cádiz. Los que han borrado a Agustín de Foxá, Enrique Jardiel Poncela, Luys Santamarina, Dionisio Ridruejo, José María Gironella, Rafael García Serrano, Félix Ros, Jacinto Miquelarena, Rafael Sánchez Mazas, Eduardo Marquina, José María Salaverría, Ramiro de Maeztu, Concha Espina, Tomás Borrás, Ramón de Basterra, Fernando Vizcaíno Casas, Gerardo Diego, Pancho Cossío, José Manuel Aizpurúa, Edgar Neville y su guapísima Conchita Montes, Álvaro de Laiglesia… La lista de cancelados de las artes y letras españolas es interminable.

Y el silencio… Ay, el silencio! Qué risa, y qué asco!

Reversible
Reversible
23 ddís hace
Responder a  John P. Herra

Más de la mitad de los que nombra usted eran abiertamente falangistas y abogaban también por el fusilamiento de los contrarios es exactamente a lo que se refiere Reverte

John P. Herra
John P. Herra
22 ddís hace
Responder a  Reversible

Abogaban por el fusilamiento de los contrarios? Los conoció usted a todos y se lo revelaron en la intimidad o se basa en algún texto que el resto de los mortales desconocemos? Ilumineme, si us plau.

Aguijón
Aguijón
22 ddís hace
Responder a  Reversible

No sé si era abiertamente falangistas don Ramiro de Maeztu, pero le mataron, y tampoco creo que don Rafael Sánchez Mazas abogase por el fusilamiento porque a él lo fusilaron, aunque salvo la vida…
Del resto diré que muchos de ellos me han dado grandes satisfacciones literarias lo mismo que Federico García Lorca y José María Hinojosa, poetas de la generación del 27 asesinados por ambos bandos, Miguel Hernández muerto en la cárcel como Julián Besteiro después de la guerra, don Antonio Machado, para mí el más excelso poeta español, muerto en el exilio…
En fin, no todos los literatos son tan viles y mezquinos como para insultarles, los insultos a los del “mono azul” prescriptor del “paseo” el gran poeta del Puerto de Santa María y la mediocre que por casualidad nació en Logroño.

John P. Herra
John P. Herra
22 ddís hace
Responder a  Aguijón

En efecto, a Alberti nadie le niega la condición de gran poeta, aunque fuera un ser despreciable que en su revista ‘El mono azul’ señalaba, en la sección ‘A paseo’, a quien había que fusilar. Y así era, quién salía con su nombre y apellidos en esa sección, aparecía muerto en una cuneta.

José Luis Neyro
20 ddís hace
Responder a  John P. Herra

Y entre los “olvidados” (silenciados por mejor decir…) no olvide usted querido al gran Juan Marsé, de origen “equivocado” para la perpetuación de su memoria colectiva…

John P. Herra
John P. Herra
19 ddís hace
Responder a  José Luis Neyro

Totalmente de acuerdo, es que estoy no tiene fin. Lo que tiene miga es que los canceladores de Marsé siempre están entre los vencedores. Vaya surtido de chaquetas tienen, oiga.

Aguijón
Aguijón
23 ddís hace

A don Pedro Muñoz Seca

¿A quién llevaron a un cerro,
A don Pedro,
Gritándole a viva voz,
Muñoz,
Y esposado en la muñeca?
Seca

La venganza de don Mendo
No entusiasmaba a la “checa”…
Por eso quisieron muerto
A don Pedro Muñoz Seca.
…………………………………………

Ya que le han olvidado
Las altas autoridades,
Que destrozan el Estado
Con sus torpes vanidades,

Que la pluma estilográfica
Que recibió de su nieto
Sirva para que hasta en África
Recuerden a este maestro.

A pesar de ser tocayo
Del mamarracho felón
No es un autor de su agrado
Ni lo fue del de León,

Pues las leyes de memoria
Que manejan los gandules
Ocultan, como las joyas,
Los muertos de sus baúles.

basurillas
basurillas
23 ddís hace

Poco más que decir que lo ya comentado en el artículo de don Arturo “Objetos de una vida” del pasado once de junio, al que me remito. Incluso algunos amigos de aquí descubrirán allí, al final, un nuevo comentario sobre la amistad que nos une.
Simplemente añadir que las plumas estilográficas conservan, en lo más recóndito de su estructura, el alma de las personas que han escrito con ellas. Tómenlas entre los dedos, acariciénlas, atrévanse a trazar letras con ellas en una hoja en blanco. Allí verán aparecer, si están al tanto de una mínima sensibilidad, rastros del adn lírico y creativo de quienes mucho antes las usaron. Sin miedo, no es pecado, pero den a esos trazos el honor, el orgullo y la vida de quienes nos precedieron en su posesión. Como tributo merecido.

Amanda Itzas
Amanda Itzas
22 ddís hace
Responder a  basurillas

Ángel, ¡qué pasada lo que dices! Lo de que las plumas estilográficas conservan, en lo más recóndito de su estructura, el alma de las personas que han escrito con ellas me ha parecido exquisito y muy propio de una sensibilidad como la tuya. Y tienes toda la razón del mundo, hay objetos que no son solo objetos, son depósitos de memoria, de vida, de palabras que alguien trazó mucho antes de que nosotros llegáramos. Lo de acariciarlas y atreverse a escribir con ellas en una hoja en blanco, buscando esos rastros, es una invitación preciosa.

He ido a leer tu comentario en la Patente de corso «Objetos de una vida». Y sí, allí estaba, al final, ese nuevo apunte sobre la amistad que nos une. Y me ha encantado y me ha hecho sonreír. Porque es verdad, en esta ágora virtual, entre artículos y plumas (u ordenadores), hemos ido tejiendo algo que va más allá de las palabras.

Un abrazo Veraniego.

P. D. Yo también te contesté a tu comentario en la Patente de corso «Pasaporte cultural».

basurillas
basurillas
19 ddís hace
Responder a  Amanda Itzas

Y, como siempre, me encantó tu profunda y sentida contestación Vera.
Hoy a la pluma -roja- le han salido clavos y punteras de cuero mientras escribió, con tinta dorada, un mágico renglón deportivo.
Saludos y abrazos con sueño y soñadores.

Amanda Itzas
Amanda Itzas
18 ddís hace
Responder a  basurillas

¡Qué bonito, Ángel! Me has dejado sin palabras… y con una sonrisa enorme.
Tu mezcla de clavos, punteras y tinta dorada es pura poesía deportiva.
Gracias por regalarme ese renglón mágico.
Y sí, ¡campeones del mundo!

Abrazos con dos estrellas y con la ilusión y alegría intactas.

Lucas
Lucas
23 ddís hace

Hombre, si lo fusilaron en Paracuellos a lo mejor fue por culpa de que había habido un golpe de estado y no por “Lo mataron quienes creían estar construyendo así el futuro”

John P. Herra
John P. Herra
22 ddís hace
Responder a  Lucas

Exacto. Igual que a los trescientos menores de edad que fusilaron los ‘antigolpistas’ junto a sus papás, mamás y hasta la chacha. Todos golpistas, tiro en la nuca. Salud, camarada!

Lucas
Lucas
22 ddís hace
Responder a  John P. Herra

Justamente eso es lo que he dicho, sin golpe de estado esos 300 tampoco habrían sido asesinados.

John P. Herra
John P. Herra
21 ddís hace
Responder a  Lucas

Te equivocas, camarada, antes del 18 de julio los camaradas ya habían limpiado España de cientos de indeseables fascistas. En la gloriosa Revolución de Octubre de 1934 (que no golpe de Estado, porque los zurdos hacemos revoluciones) en las calles y hasta volaron un tren de pasajeros. Ya dijo Lenin que no hay nadie inocente fuera de la revolución. UHP, camarada!

Toni Fernández
Toni Fernández
21 ddís hace
Responder a  Lucas

Hasta luego, Lucas. Es usted parte del problema, no de la solución. Muy simple su argumentario.

Javier
Javier
23 ddís hace

Ese objeto, una pluma, representa mucho. El señor Muñoz Seca murió víctima de la barbarie, de la cerrazón, y del odio, de la gañanería de una parte de España, pero le sobrevivieron sus escritos. A García Lorca le pasó otro tanto. O a Machado. O a Miguel Hernández. O a…
Fueron víctimas del gran pecado de los españoles: el odio, pero a diferencia de muchos otros muertos, por ese pecado tan español, por ese odio, ellos dejaron una huella escrita, así pues, de alguna manera sobrevivieron, en la literatura. Se hicieron inmortales ¡Chupaos esa, odiadores!.
No hay país en el mundo donde se odie, como se odia en España. Aquí el odio es visceral, iracund, gañán, tozudo. Encima, ahora tiene un aliado poderosísimo: las redes sociales, donde uno puede odiar al amparo del anonimato, el sueño húmedo de todo gran odiador que se precie.
Sino te aman, que te odien, dicen que dijo una vez Adolfo Suárez, personaje odiado por la izquierda, por la derecha y por los de su propio partido.
Ahora, en pleno siglo XXI, seguimos para bingo. Se sigue odiando. Unos odian al facha, al meapilas, al taurino, al cayetano, al niño pera, al rico, a la patria, a la hispanidad, a Hernán Cortés, a Pizarro, a Colón, al de la pulserita rojigualda, a…
Otros odian al rojo, al animalista, al maricón, al pijoprogre, al woke, al coletas, al feminista, a Carlos Marx, al del triangulo rojo, al mestizo, al inmigrante, al musulmán, al judío, al negro, al amarillo, al catalán, al vasco, a…
Los españoles nos odiamos a nosotros mismos, con profusión garrula, con saña, con denuedo. Nuestro odio es un odio con ventanas a la calle
en fachada rococó.
Usted será odiado por conservar una pluma, “que fue propiedad de un fascista”, le dirán, y además por atreverse a contarlo, “en la revista dominical del ABC, ese panfleto fascista que…”, continuarán diciéndole. Si la pluma fuera de Miguel Hernández, sería odiado igualmente, pero las balas vendrían desde la otra trinchera.
Saludos.

basurillas
basurillas
22 ddís hace
Responder a  Javier

Toda la razón. Parece que aquí el filósofo cambió su discurso por el “Odio, luego existo”. Es algo visceral, irracional, endémico, hasta contagioso. Deberían enseñar en la escuela y en las familias que disentir no es un sinónimo de odiar.
Un saludo Javier.

Jose
Jose
22 ddís hace
Responder a  Javier

Es verdad, no hay país en el mundo donde se odie, como se odia en España. No conozco yo otro país en donde tantos de sus ciudadanos odien a su propio país. Es patológico eso.

John P. Herra
John P. Herra
22 ddís hace
Responder a  Jose

He visto a gente decir que no es española y luego celebrar los goles de España como si nada. El españolito de a pie es contradictorio, pero en general ama a su país, aunque sea en secreto.

Lo de las élites es otra cosa. El antiespañolismo es un recurso para seguir llevándoselo crudo y justificar su incompetencia. El “Espanya ens roba” es palmario. Tenemos un problema de clases dirigentes. A unas las hemos votado y a otras no. Habría que empezar por ser críticos, implacablemente críticos.

Toni Fernández
Toni Fernández
21 ddís hace
Responder a  Jose

Odio mediterráneo, moruno.

Vago y maleante
Vago y maleante
20 ddís hace
Responder a  Jose

No es patológico. Es vivir sin patria. Sin bandera, en un estado , nación , que no se siente como tuya. Ni bandera , ni país ni religión. Como decía acertadamente un documental “Extranjeros de si mismos”
Hay un documento que vi hace poco, que muestra que país hubiéramos sido; un convenio laboral de la construcción de Sevilla, firmado durante la república: otro mundo se le arrebató a la gente y se puso en su lugar a los cuervos con sotana.
No merece ya enumerar los muertos “perpetrados’ por cada bando, es un murmullo sin fin ese recuento.
La mayor broma es ver cómo los herederos del bando golpista , acusa de sedición, hoy día, al racista de Puigdemon, que en el fondo no es nada más allá de un saco de ambición con piernas anhelando gestionar los dineros públicos de una hacienda propia.
40 años de cuervos con sotana… Así quedó España y sus gentes… Arrasados física mental y moralmente. Daba risa-pena ver lo que éramos en los 40-70 y compararnos con el resto de Europa. No me refiero económicamente que también. Si no como nos percibíamos, lo que éramos… Lo que pensábamos, la represión de la iglesia en todos los ámbitos, éramos y quizá sigamos siéndolo, ABSOLUTAAMENTE PATETICOS.

Última edición 20 ddís hace por Vago y maleante
basurillas
basurillas
19 ddís hace
Responder a  Vago y maleante

Son las 20:33 de este domingo. Pues sin Patria, sin bandera ni religión no quiero oirle gritar España, España a partir de dentro de 30 minutos, ni gritar como un desaforado cuando ese jugador vasco se toque la camiseta con el escudo de su país..y marque gol.

John P. Herra
John P. Herra
19 ddís hace
Responder a  Vago y maleante

No generalice su caso particular, si us plau. También yo he leído el Fuero del Trabajo, en el que se da prioridad al trabajador en la propiedad antes que al capital, y afortunadamente para el desarrollo, no se cumplió. Esos cuervos con sotana, como usted los llama, fueron masacrados a millares de una forma sádica y murieron perdonando a sus verdugos. Me parece que fueron los únicos que se tomaron en serio la reconciliación. Tal vez usted prefiera a los verdugos. Por cierto, dejaron de llevar sotana antes de esos cuarenta años.

Pepe Cuervo
Pepe Cuervo
23 ddís hace

La otra “Memoria histórica”, que avergüenza a los zurdos. Muñoz Seca con la Venganza de Don Mendo rozó la inmortalidad y sus verdugos lo asentaron en ella.

elmyr
elmyr
23 ddís hace

Bonita colección de plumas tiene, alguna foto compartió amablemente en las redes. Soy de Parker, un juego P75 Giselle acompaña a la familia, aunque el metal requiere limpieza y ya no se lleve y las cargas del bolígrafo sean de gel y fabricadas en China, como mejora de esta generación. Lo demás, es historia: unas veces trágica y otras bastante cómica, si no estas muerto.

Diego Alejandro Ramírez
Diego Alejandro Ramírez
22 ddís hace

“Lo mataron quienes creían estar construyendo así el futuro, como suele ocurrir con los fanáticos de cualquier color, convencidos de poseer la verdad absoluta. Siempre seguros de que la libertad consiste en pensar exactamente lo mismo que ellos. Siempre dispuestos a fusilar primero y reflexionar después. O a no reflexionar nunca.”

Hoy vengo a leerle y momentos antes hablé con una amiga que trabaja, en España, en una institución sobre violencia de genero.

En este tiempo, que nos tocó vivir, donde los progres son tan progres, donde la igualdad es más igualdad, donde los derechos -de ellos- son tan importantes, su frase me causa ruido por lo contundente.

El feminismo, por ejemplo, es cada vez más radical y donde los trans son más mujeres que las mujeres con los cromosomas XX como carga genética, me hace pensar en aquella frase de un amigo: “Si te crees Superman, por qué debo yo pagarte la capa” y sus largos etcéteras.

Los progres y su afán de hacernos la vida más vivible, más sencilla, más plena…

Detalles que no tiene nada que ver, me dirá usted, con su artículo.

Sobre las plumas estilográficas de tinta. Las odio.

Argumento:

Ustedes, los de derecha, lo tienen, siempre, más fácil. Van escribiendo y al llegar al final de la línea, la tinta está seca y ningún drama. En cambio nosotros, los de izquierda, hacemos malabares para escribir con tinta y siempre sucede un accidente -el dibujo técnico, en mi época, fue mi dolor de cabeza-. El mundo es de los diestros, los zurdos siempre lo hemos tenido complicado y para muestra…

Lamentablemente no todos somos Leonardo y tenemos su ingenio.

Las plumas estilográficas son mi mundo plagado de envidia. Las he usado, he sudado tinta y no china al usarlas.

Y vuelvo a su frase:

“Lo mataron quienes creían estar construyendo así el futuro, como suele ocurrir con los fanáticos de cualquier color, convencidos de poseer la verdad absoluta. Siempre seguros de que la libertad consiste en pensar exactamente lo mismo que ellos. Siempre dispuestos a fusilar primero y reflexionar después. O a no reflexionar nunca.”

David Sepúlveda Pérez
David Sepúlveda Pérez
21 ddís hace

De zurdo a zurdo, mi saludo, porque, en efecto, no todos somos Leonardo.

Amanda Itzas
Amanda Itzas
22 ddís hace

¡Qué maravilla esta Patente de corso! La imagen de Muñoz Seca caminando hacia su destino, con esa frase que mezcla miedo y dignidad, me ha parecido de una complejidad difícil de explicar con palabras. Y luego, lo de la pluma, su Montblanc, que ha sobrevivido a los verdugos, al polvo de los desvanes y al olvido… ¡Sencillamente espectacular! Me ha recordado algo muy importante, aunque a veces se nos olvida, que las palabras, cuando son de verdad, se quedan. Las cosas que las contienen cambian de significado, se convierten en testigos y símbolos de resistencia. ¡Gracias infinitas, don Arturo!

José Prats Sariol
José Prats Sariol
22 ddís hace

Gracias a Pérez-Reverte por animarme a valorar de nuevo las plumas de fuente. Entre mis escasos tesoros traje al exilio una Esterbrook que me regaló mi compadre José Lezama Lima… El castro-comunismo hubiese querido escacharla, cuando lo condenó al ostracismo de mayo de 1971 hasta su muerte en agosto de 1976. Lezama tenía también una Parker, que le había regalado Eloísa, su hermana. La heredó su viuda, María Luisa. ¿Después?

Noromixo
Noromixo
22 ddís hace

Una puntualización: La Venganza de Don Mendo se estrenó en diciembre de 1918. Consecuentemente, la pluma con la que se escribió tuvo que fabricarse antes, no entre 1925 y 1930.
Por lo demás, totalmente de acuerdo con el artículo.

basurillas
basurillas
22 ddís hace
Responder a  Noromixo

Un argumento de peso, dificil de obviar salvo que, como esos relojes encontrados en excavaciones arqueológicas, admitamos saltos o viajes en el tiempo de objetos inexistentes en el momento de datación del yacimiento. Ya veo los titulares en ese programa de parapsicología y hechos extraños de la Cuatro: el misterio de la pluma de Don Mendo.

Aguijón
Aguijón
22 ddís hace
Responder a  Noromixo

Si con ella escribió el “Anacleto se divorcia” tampoco está nada mal.

Robert G. Herrera R. - Monteazul
Robert G. Herrera R. - Monteazul
22 ddís hace

Qué preferiría una cuartilla en blanco? Ávida de ser manchada por la historia, parida por la mente de aquel a quien llaman escritor.
Tal vez la Montblanc, con plumín de oro que bien describe nuestro ilustre Reverte? Que es capaz de deslizarse sobre el papel,elegante y graciosa, cuan bella patinadora sobre pista de hielo, sólo para dibujar en cambio garabatos ilegibles, aunque de fino trazo.
O quizá…
La casi perfecta fotografía de letras proporcionada por una impresora laser de última generación y que, sin duda alguna, eliminaría el esfuerzo de adivinar que letra es esta o aquella.
No me importa! Respondería este quien escribe, si fuese el papel.
“Siempre y cuando la tinta que manchó mi superficie, narre o trate una historia o escrito que consiga ser leído por más de muchos y aún estos más de muchos la lean más de una vez, como lo hacemos con nuestra película favorita, que nos hace acomodarnos en el sillón para deleitarnos una vez más observándola.
Saludos!
Don Arturo Pérez, artículos siempre interesantes y enriquecedores.

Tuskuru tazaki
Tuskuru tazaki
21 ddís hace

No hay estilográfica tan fina ni trazo más delicado que aquella frase escrita en letras grandes y negro difuso en la pared del destartalado cortijo aledaño a la vía de servicio de una autovía de cuyo nombre no quiero acordarme:
“Me cago en los muertos del que me robó el pollo”
Por muy cansado que estuvieras al volante bajo la canícula del azafranado aire de Almeria, siempre te insuflaba ánimos para continuar el viaje.
Y te hacía preguntarte si finalmente encontró al que le robó el pollo.

David Sepúlveda Pérez
David Sepúlveda Pérez
21 ddís hace
Responder a  Tuskuru tazaki

Bueno… al pollo le daba lo mismo, digo yo.

quiensabe
quiensabe
20 ddís hace

Hace diez años la página de facebook de la Biblioteca Nacional recordó el 80 aniversario del fusilamiento de García Lorca, calificándolo de asesinato. Vale. Poco después el recordatorio le llegó a Muñoz Seca y la ilustre institución dijo que “murió”. Hubo gente que reaccionó preguntando de qué murió, incluso alguien aportó una foto (supongo que es un documento consultable) con la lista de prisioneros que debían ser “liberados” que un miliciano había presentado. El trámite en estos casos era fusilarlos en la primera cuneta que tuvieran a mano; como menciona el artículo, a Muñoz Seca le tocó en Paracuellos. La Biblioteca Nacional pasó del “murió” al “fusilado”, pero no recuerdo que llegara a definirlo como asesinato.

leoncio
leoncio
20 ddís hace

Voy a buscar a ese autor español. Un hombre de letras que se burla de sus asesinos y de si mismo ante la muerte inminente, debe ser leido aunqeu sea una vez. No importa que la burla fuera leyenda, ya que es tan pateticamente tierna, que merece ser creida.

Aguijón
Aguijón
20 ddís hace
Responder a  leoncio

Se sorprenderá gratamente, después de leer La venganza de don Mendo ya no jugará igual a las 7 y media, se lo aseguro.

Noromixo
Noromixo
20 ddís hace
Responder a  leoncio

La burla probablemente sea leyenda, básicamente porque de entre quienes pudieron haberla escuchado y dar testimonio unos estaban muertos pocas horas más tarde, y los otros dudo que quisieran, al contarlo, confesar su culpabilidad.
Sea como sea, encaja perfectamente en la personalidad de Muñoz Seca y retrata su sentido del humor y su manera de encarar la vida. Se non è vero, è ben trovato.

Raúl Pablo
Raúl Pablo
18 ddís hace

Con la costumbre y las ansias agigantadas de leer su columna, esta me ha conmovido más que otras, gracias, y como siempre, BRILLANTE

Canopeli
Canopeli
13 ddís hace

Alfonso Usía cuenta una anécdota graciosa y definitoria del carácter de su abuelo.
Veraneaban en un chalet en San Sebastián y la moda era ponerles nombre con “Toki”‘ (casa o lugar en vascuence). Alguno de los atuneros vascos del Índico tienen estos nombres como el “Txori Toki”.
Él bautizó su chalet con un cartel en la puerta: “Toki el timbre”.
La carta dando anuncio de su defunción (asesinato), que conserva la familia, va dirigida al chalet “Toki el timbre”.

Constan Fernández
Constan Fernández
10 ddís hace

Homenajazo y lección verdadera. Bravo.

Ramón Rey
Ramón Rey
6 ddís hace

Yo también soy adicto a las plumas y a los tinteros con colores inimaginables y sus nombres. Mi preferida es la kaweco Sport por su tamaño, cabe en un bolsillo. De latón y aluminio o de plástico. También tengo una Pelikan, la 205. Después de más de 50 plumas, la más cara la Pelikan y seis kawecos, y una amplia gama de plumas baratas (30€ de media) y escolares, he llegado a la conclusión de que una pluma barata, por ejemplo las Pilot, escriben de maravilla sin gastarte los mil euros largos de una Montblanc. Con el artículo de hoy, me convenzo,ya del todo, de qué nunca compraré una Montblanc.
Me ha gustado mucho el artículo. Ya sabía de su afición y querencia a las estilográficas. Un saludo amigo.