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Susana Rizo, ganadora del IV Premio Literario Feel Good

Susana Rizo, ganadora del IV Premio Literario Feel Good

La escritora barcelonesa Susana Rizo, colaboradora de Zenda, ha sido anunciada hoy como la ganadora de la IV edición del Premio Literario Feel Good, organizado por la Obra Social de La Caixa y Plataforma Editorial, “un certamen literario cuyo fin es impulsar el optimismo entre escritores y lectores, a partir de historias con autenticidad y sentido, que transmitan alegría y bienestar, que contagien ideas positivas y que sobre todo ayuden a ser más fuertes, más sanos y más felices”. Se buscaban textos, tanto de ficción como de no ficción, “que nos hagan reír, que nos ayuden a ver la vida con alegría, que nos inviten a ser mejores, más fuertes y sobre todo a sentirnos mejor con nosotros mismos”. El premio está dotado con cinco mil euros y la publicación de la obra ganadora en noviembre de 2018. El jurado estaba formado por el escritor Victor Küppers, un autor que en sus obras siempre ha defendido un enfoque optimista de la vida; Mari Ros Rosado, la ganadora de la edición anterior; y el director de Plataforma Editorial, Jordi Nadal.

Foto: Eduardo Garrido

"En Las vidas que te prometí la amistad y la distancia generacional son los motores temáticos"

Según la autora, la obra ganadora, Las vidas que te prometí, con la amistad y la distancia generacional como motores temáticos, “es un libro dedicado a todos nuestros mayores, que narra la historia de la amistad entre una anciana y un niño pequeño, que se conocen en una residencia donde han montado una guardería”. Sobre el origen de la historia, Rizo, bibliotecaria de profesión, comenta: “Cuando decidí hacer una novela tenía claro que mis protagonistas serían personas mayores. Recuerdo la anécdota que me sucedió en una residencia para la tercera edad situada en Ciutat Vella, Barcelona. Visitaba a un usuario de la biblioteca donde trabajaba entonces, y al entrar una ancianita me dijo: “¡Has venido!”. Me había confundido con otra persona. Aquello me conmovió, y otras circunstancias personales hicieron que deseara escribir algo para los mayores. La idea clave para esta historia me la dio una residencia que hay en Seattle, pioneros en combinar residencia con guardería. Me puse en contacto con ellos y me pasaron documentación del lugar (Providence Mount St. Vincent). Entonces pensé: “Ya tengo la historia que quiero contar”.

"El continuo contraste entre los ancianos y los niños es el hilo que da consistencia a la novela"

Sobre el énfasis de la convocatoria en el mensaje positivo, la escritora comenta: “La vida a veces es triste. La felicidad no es gratis, se tiene que pelear muchas veces, y otras consiste simplemente en aceptar, pero yo quería transmitir un toque de optimismo a través de esa relación entre niños y ancianos. Los niños, que no experimentan ese rechazo a lo que es el declive de una vida como quizá nos pudiera suceder a los adultos, son los que me han ayudado a cambiar las tornas. Tampoco la serenidad nos viene gratis. Hay que convivir con las desgracias y los golpes (“la vida es lo que sucede entre golpe y golpe”, me suele decir mi amigo y colega zendiano David Bowman). El que logra sentirse bien no es siempre aquel al que le van las cosas bien, es aquel que encaja las brutalidades de la vida. Desde luego, esta novela está lejos de crear una historia previsible. No quería que eso sucediera y que el lector adivinara el final en su mente. No se lo quiero poner fácil, porque la vida no lo es, insisto”.

El continuo contraste entre los ancianos y los niños es el hilo que da consistencia a la novela: “Envejecer es algo natural, y el encuentro niños-ancianos iguala las cosas en el tiempo. El futuro y el pasado lo representan ellos, unidos en un único tiempo, el presente. Aprenden al mismo tiempo, su amistad crece con el tiempo y llena a ambas partes de sabiduría. Es una historia de amistad, amor, esperanza, confidencias, enseñanzas y realidades. En pocos años más de un tercio de la población será mayor de 65 años, y muchos de ellos sufrirán una soledad que puede llevar a la depresión y a otras enfermedades. Quizá nuestra sociedad ha contribuido a rechazar algo que debería ser natural, como es la tercera edad. Yo he intentado aquí hacer una novela que ponga optimismo en uno de los momentos, quizá, más complicados de una vida. Transformarlo, pero aceptando la realidad. Tras observar esa mirada a veces, esa tristeza, me preguntaba por qué tiene que ser así. Para mí el principio de una vida es igual o más importante que el final de la misma. Este libro es, en definitiva, un homenaje a todas las personas mayores. Una reflexión para no olvidarlos. Ni que ellos abandonen la esperanza”.

Las vidas que te prometí sale a la venta el 19 de noviembre. Ya en preventa en Amazon.