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El tanatonauta Bernard Werber

El tanatonauta Bernard Werber

La puerta cede y descubrimos algo inesperado. Somos capaces de abrir más cerraduras de las que imaginamos, y nos sentimos como el niño que juega a buscar un tesoro escondido. Víctimas de la euforia, nos preguntamos qué es más importante: conformarnos con un botín seguro o atesorar la llave maestra que abre infinitos candados, aun sin saber el valor de cuanto custodian.

Dominar una lengua extranjera nos da acceso a una cultura que no podríamos conocer de otra manera. Nos permite entrar en una librería y leer a cualquier autor sin esperar a que sea traducido. O seguir los consejos literarios de amigos extranjeros. “Te va a gustar”, me dijeron sobre un libro de Bernard Werber, y acertaron de pleno. Se llamaba Les thanatonautes y su original argumento me atrapó desde la primera página. Un anestesista consigue reducir las constantes vitales de una persona hasta llevarla a un estado de muerte inducida y despertarla para contar su experiencia. Estos viajeros, bien llamados tanatonautas, se alzan como una nueva casta de exploradores que pretende conquistar el mundo que nos espera al otro lado (el denominado “continente de los muertos”) y responder a uno de los mayores interrogantes de la humanidad. El autor, transformado en un Dante moderno, construye un más allá convincente a partir de conceptos desarrollados por las principales culturas. Textos de una gran variedad de cultos ilustran el libro y confirman que todas las religiones, a pesar de los distintos contextos en que se han desarrollado, atesoran una imagen muy similar de la muerte. La singular novela nos mantiene en vilo desde las primeras etapas de la inusitada exploración hasta el final, en que conocemos los detalles del nuevo mundo y nuestras conjeturas se vuelven obsoletas. Algo normal, pues cada uno tiene sus propias ideas sobre lo que esconde la parca.

"Los Tanatonautas confirmó el acierto de su particular estilo, pero Bernard Werber ya conoció el éxito mundial gracias a su primera novela, Les fourmis"

Bernard Werber, que fue periodista científico antes que escritor, es un erudito que nos instruye con cada obra. Los argumentos de todos sus libros son muy imaginativos, se mueven entre el presente y un futuro cercano y nos invitan a reflexionar. Él mismo bautiza su género literario como “filosofía-ficción”, una mezcla de ciencia-ficción, filosofía y espiritualidad. Sus arriesgados planteamientos siembran la duda en nuestro interior, un “podría ser” que nos come por dentro y nos interroga sobre nuestra propia existencia. Los Tanatonautas confirmó el acierto de su particular estilo, pero Bernard Werber ya conoció el éxito mundial gracias a su primera novela, Les fourmis (Las hormigas), con la que inició una aclamada trilogía que ha vendido más de veinte millones de ejemplares. Aunque fui reacio a leer un libro protagonizado por insectos, acabé lamentando no haberlo leído antes. Se trata de una historia de aventuras que cambia nuestra forma de ver las hormigas, esas que nos rodean en cuanto salimos de las seguras islas de asfalto y hormigón. Una extraordinaria documentación científica, marca de la casa, hace que nos rindamos ante la inteligente organización de estos pequeños seres, con sus ciudades, su jerarquía, su lenguaje basado en feromonas, sus esclavos, sus mercenarios… El punto de partida de este sorprendente viaje es el sótano que un joven hereda tras la muerte de un familiar. La curiosidad le empuja a descender a un lugar prohibido, del que sabe que nunca volverá.

"A pesar de que Bernard Werber es uno de los escritores franceses más vendidos en el mundo, su figura es casi desconocida en España"

Siguiendo la línea de las singulares novelas de Bernard Werber, Le sixième sommeil (El sexto sueño), una de sus últimas obras, explora el apasionante mundo de los sueños. Narra la historia de un científico que accede a una impensable sexta fase del sueño. Llega a controlar ese terreno desconocido hasta utilizarlo para viajar en el tiempo, aparecerse en los sueños que él mismo tuvo veinte años atrás y guiarse a sí mismo en una curiosa aventura en busca de su desaparecida madre, que le lleva a conocer la tribu malaya de los Senoi, cuya vida gira en torno al culto al sueño. Frente a las conocidas máquinas del tiempo creadas por el cine y la literatura, se nos propone un mecanismo distinto: en lugar de trasladar el cuerpo físico, la mente se desplaza a través de un nuevo estado de conciencia. El viaje promete más de lo que acaba siendo, pero su lectura se hace amena y nos da qué pensar.

A pesar de que Bernard Werber es uno de los escritores franceses más vendidos en el mundo, su figura es casi desconocida en España. Ignoro las razones que han llevado a nuestro mercado editorial a darle de lado, pero su extensa bibliografía bien merece una segunda oportunidad. Su inclasificable forma de escribir puede conquistar a cualquier tipo de lector, como ya ha hecho en Francia. Conozco a más de uno que disfrutaría tanto como yo viajando entre sus páginas.