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Zenda recomienda: anticine, de Juan Domingo Aguilar

Zenda recomienda: anticine, de Juan Domingo Aguilar

Jueves en Zenda. Jueves de poesía. Jueves, en este caso, de anticine, el último poemario del escritor jienense Juan Domingo Aguilar (Jaén, 1993), galardonado con el V Premio de Poesía Ángel Valente y publicado por el sello editorial propio de la Universidad de Almería. A lo largo de los poemas de este libro, en la estela de la concepción dialógica a partir de la que se articulaba Nosotros, tierra de nadie —entonces entre la historicidad de los procesos de precariedad socioeconómica y las posibilidades de construirse, dentro de esos parámetros, una educación sentimental—, Aguilar parte del cine como sustrato estrictamente literario para considerar las posibilidades poéticas de la luz, el encuadre o el movimiento. Las películas que pueblan anticine no se formulan solo como un catálogo de vivencias, sino también en cierto modo como modelos reactivos, como puntos calientes a partir de los cuales el poeta desarticula una noción cinematográfica de lo contemporáneo para volverse hacia la poesía y colocarla en el centro, hacer que actúe como espejo y como ventana al mismo tiempo.

El poeta Pablo García Casado escribe, a propósito del libro: «Salpicada está la tradición contemporánea de poemas que hablan de la arcadia de la linterna mágica y de las butacas, del espectáculo de sombras tras la pantalla. El paso del tiempo, inexorable, ha dejado impresa la retórica pero nos ha alejado de esa costumbre cotidiana de hallarnos inmersos en el útero de la sala. Y ahora somos cine, por supuesto, pero somos en gran medida el que hemos visto en casa, una experiencia doméstica y emocional distinta, pero que ha llenado también nuestros ojos de sueños.

Es ese cine cercano y de consumo diario el que ha iluminado estos poemas de Juan Domingo Aguilar, un mapa emocional, un destilado de lo que queda en nosotros cuando pasa por nuestros ojos alguna de las películas que aquí se narran.

No es que las películas formen parte de nuestra vida. Muchas veces llegan a sustituirla, y llegamos a ser, por unas horas, la solitaria espectadora de La Rosa Púrpura de El Cairo, que atraviesa la cuarta pared para quedarse a vivir al otro lado. También estos poemas quieren salir de donde están, que le acompañen a usted, lector o lectora, porque más que leerle al oído vienen dispuestos a contar su propia vida».

Zenda adelanta tres poemas del libro.

***

nagasaki mon amour

si nos queremos tanto por qué
estas miradas proyectiles
atraviesan el pasillo
cada vez que nos cruzamos

por qué tardamos en entender
que el exceso de ternura con el tiempo
se convierte en bomba atómica

pertenecíamos a los que se conformaban
con habitaciones diminutas sin luz
donde pasar la tarde juntos

en qué momento
transformamos los cereales
en armas de destrucción masiva

***

días de radio

mi abuela me viste
con mi traje de los domingos
se ajusta la camisa
que le regaló mi abuelo
y enciende la cámara

vamos niños dice sonreíd
si ocurre alguna desgracia
o perdemos la memoria
esta foto conservará
la ropa con la que un día
fuimos felices

***

un ciudadano ejemplar

tenemos veintipocos años
y sufrimos la crisis de los cuarenta
queremos comprar un coche
abrir botellas de vino comer queso
hablar de películas independientes
y cenar con nuestros compañeros de trabajo

de pronto discutimos de temas serios
debatimos si es o no temporada de aguacates
hablamos de ofertas de supermercados y economía
de televisores y pulgadas

amontonamos libros
en la mesita de noche
queremos historias reales de gente
real que ve películas mal dobladas
y consume ansiolíticos

al volver a casa nos reconforta
escuchar de fondo el ruido de la nevera
saber que al menos
algo sigue funcionando

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Autor: Juan Domingo Aguilar. Títuloanticine. Editorial: Edual.

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