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Un dios turquesa, de Fernanda Nicolini

Un dios turquesa, de Fernanda Nicolini

Fernanda Nicolini es una periodista y escritora nacida en Morón, Argentina, en 1979. Se crio en Mar del Plata. Trabajó en diversos medios y dirigió la revista Brando. Publicó los libros de poesía Ruta 2 (Gog y Magog) y El cuerpo en la batalla (Caleta Olivia), además de textos y cuentos en compilaciones. Escribió, junto a Alicia Beltrami, Los Oesterheld, la biografía familiar del autor de El Eternauta. Actualmente trabaja como editora, colabora con La Agenda Revista y dicta talleres de escritura. Presentamos una selección de poemas de su último libro de poemas, Un dios turquesa, publicado por la editorial Caleta Olivia en 2026, una obra que nos lleva a un terreno que parece fácil de habitar: una bignonia que no se podó a tiempo, la luz del televisor en el pasillo, un cuerpo amado que aparece en el pasto brillante, las conversaciones por WhatsApp. Y desde ahí, con el idioma de todos los días, hace un paso sutil, un desplazamiento casi imperceptible que nos lleva a otro espacio, a una grieta, por donde se filtran las preguntas que insisten en la materia.

***

El pasto recién cortado
desprende ese aliento
de lo que fue dividido:
una parte
quedará aferrada a la tierra
la otra
será solo paja.

Tengamos la cabeza en estado de verano
no hay necesidad de pensar cuando todo brilla.

Desde la sombra aparecés en cuadro
entre árboles que alguien plantó para refrescar la siesta,
un cuerpo vigoroso que avanza
y se recorta
como si el tiempo no hubiera deteriorado tejidos
como si nunca
lo hubiera enfermado
tampoco ahora, de repente.
O es mi memoria
que fijó una foto mental.

La belleza. No es ningún secreto.
No me avergüenza decir que lo amé por su belleza.

***

El hombre con el que vivo me dijo:
voy a adorarte, pero también voy a ser
tu casa segura.

Una casa propia
que responda a todos tus problemas es la respuesta
a todos los míos.

Yo me quedé al borde de la puerta
para cuidarlo.
Algunos días solo le pongo más tronquitos al fuego
y me siento a esperar.
Otros me muevo como un tornado que se lleva
todo lo que no está amarrado.

¿Acaso no hicimos un pacto como si fuera para siempre?
¿Para qué queremos lo que no resiste?

***

Era de noche y los relámpagos
iluminaban las formas primitivas
de la roca. Vos leías, a mí
me galopaba el corazón. Nunca supe
si por amor o por miedo.

***

Prender un fuego
asar la carne
llenar la copa
decir
“qué bien se está”.
Imaginar viajes
repetir la anécdota
que todavía nos guste,
tu voz
mi voz
esto.
Que la llama crepite
como un sonido nuevo
y que la noche siga,
lo necesario,
para que podamos volver
a los lugares comunes
del amor.

***

Tengo que hacer locro para mi familia
te dije
yo soy tu familia
respondiste
es verdad
te dije
ellos también son tu familia
respondiste

¿en qué quedamos?

Hay capas de familia
como una torta de hojaldre
las capas inmediatas, las de superficie
y las remotas, profundas, que dejaron marcas en el inconsciente
lo profundo son los padres
escribiste.

Lo voy a usar en un poema
te dije.

Todo por wassap.

***

Algunas tardes me escondo en el lavadero
separo la ropa por colores
reviso bolsillos
y cargo como me recomendó el técnico
una toalla por vez
una sábana por vez
el resto, pequeñas prendas que puedan rebotar
de aquí para allá.

Todo exceso daña la máquina
como en el pensamiento.

Muevo la perilla y el tambor empieza a girar
acuna el agua jabonosa
que de a poco se oscurece
la tela se desprende del polvo, se borran
las marcas del mundo
qué belleza
gira gira gira y yo miro
con la ambición de la nada.
En el zazen se necesita una pared
yo tengo esto.

—————————————

Autora: Fernanda Nicolini. Título: Un dios turquesa. Editorial: Caleta Olivia.

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