Inicio > Poesía > 4 poemas de Superé a los soldados, de Laura Chivite

4 poemas de Superé a los soldados, de Laura Chivite

4 poemas de Superé a los soldados, de Laura Chivite

Desde el dantesco medio camino de la vida, la protagonista de este poemario investiga de qué modo van las cosas dejando su poso en nuestra memoria, en nuestro cuerpo.

En Zenda reproducimos cuatro poemas de Superé a los soldados (La Bella Varsovia), de Laura Chivite.

***

EL DÍA ES NUBLADO Y YO VENGO AL PARQUE

Me monto en un columpio
y una niña se planta frente a mí
a la espera de que le ceda el sitio

Desde atrás, su madre
me mira de manera incriminatoria
alucinada de que no me haya bajado aún

Yo ignoro a ambas
pero en el fondo quiero decir:
este columpio es tanto mío como tuyo
niña
y en este momento yo lo necesito más que tú

Necesito que el balanceo me recuerde
a los días de mi infancia
a ciertos días que tengo en la memoria

Necesito mucho más que tú volver a ellos
Tú, de hecho, es ahí donde estás

Ahora mismo, mientras esperas
estás justo en esos días que yo
persigo

Necesito este aire en la cara
como el aire que respiro
Necesito olvidarme de una cosa que ocurrió ayer

un episodio doloroso del que tú
no sabes nada
porque eres una niña boba que no sabe nada
Yo también era así y necesito volver ahí
¿No lo entiendes?

Claro que no lo entiendes
Por favor vete de aquí
y déjame en paz

No le digo nada de eso
Simplemente continúo moviéndome
a la mayor velocidad que puedo

Los engranajes chirrían y la madera
parece que va a romperse

El pelo se me pone en la cara
Se me mete en los ojos
Me hace daño

Y la niña boba y su madre también boba
después de media hora de incredulidad, espera
y desesperación
deciden irse por donde han venido

Y yo me quedó ahí

me quedo ahí
arriba y abajo mientras pasa la tarde

y no logro lo que buscaba
no alcanzo aquello que buscaba

pero estoy a punto

casi lo consigo

***

VOY A VISITAR A MI AMIGA

Voy a visitar a mi amiga al sex shop en el que trabaja es una mañana perfecta el color es gris por la calle la gente camina con una pesadumbre conmovedora en medio de nuestra conversación entra un tipo y pide una polla gigante mi amiga le hace un despliegue de todas las pollas gigantes pollas con y sin venas pollas gordas estrechas pollas de dragón pollas humanoides y lo hace con tanta delicadeza con tanta bondad lo hace mi amiga experta en juguetes sexuales y profesora de ajedrez en sus ratos libres con sus cejas amarillas y toda ella con una dulzura que me deja pasmada que ya me dejó pasmada cuando la conocí aquel invierno en el que llegó de París para vivir conmigo en mi piso sucio en aquel piso en el que fumábamos cigarrillos como si tuviéramos un hijo en la cárcel aquel piso donde fuimos aprendiendo a compartir las incomodidades cotidianas a reírnos de las desgracias a quedarnos mudas por una serie de desgracias que fueron encadenándose unas a otras como si alguien nos hubiera echado una maldición un hechizo oscuro una mierda de mal de ojo y luego el tiempo como siempre hace pasó el tiempo pasó y las cosas se recolocaron relativamente se recolocaron y ahora han pasado seis años más o menos y estamos las dos juntas en la mañana perfecta en la mañana gris perfecta con un desconocido ardiente en deseos de meterse unas de esas pollas de plástico por el culo ardiente en deseos de meter una de esas pollas de plástico en el culo de alguien.

***

BUSCANDO EL LIRISMO

Buscando el lirismo me tropiezo con el día
buscando el lirismo
cometo insensateces como espiar
a un junco que hace movimientos
sexis en las inmediaciones del río
buscando el lirismo confundo un grito
con música
confundo mi dolor con un regalo

Yo vi el abismo bajo una luna roja
en la amplitud del Gran Cañón
del Colorado
junto a una californiana solitaria
que acababa de cumplir los cuarenta
y me llevaba desde Los Ángeles
a Las Vegas
y se movía como un oso y se quejaba
de la deriva que había tomado
su vida

Yo tenía dieciséis años
una auténtica niña
y creí estar vislumbrando el momento
más verdadero de mi vida

Casi pude agarrarlo con los dedos
el momento casi pude metérmelo a la boca
y saborear el néctar de la casi juventud

¿pero dónde quedaron las imágenes que
olvidamos de aquel día?
¿qué puede pregonarse cuando ya
se ha dicho todo cuando se han
perdido los recuerdos?

en busca de lirismo viajé a América
en busca de lirismo volví

*** 

ELEGIR

Elegir en qué pones la mirada
elegir tus pensamientos
Entre las malas palabras escuchadas a escondidas
una madrugada lejana
y la mano nueva tocando al gato en la azotea
amarilla de Estambul
elegir la mano nueva tocando al gato
en la azotea amarilla de Estambul

Entre la bajeza y las aguas
elegir las aguas

Elegir las imágenes en las que inviertes los días
elegirlas bien
Entre el recuerdo de aquella pelea en el recreo
y el premio del concurso de peonzas
elegir el premio del concurso de peonzas

Domar la mirada domar
los pensamientos domar
las imágenes

Hacerlas tuyas
Cuidarlas
Atesorarlas como una rareza encontrada
en un mercadillo ambulante
un día en que no pretendías
nada más

—————————————

Autora: Laura Chivite. Título: Superé a los soldados. Editorial: La Bella Varsovia. Venta: Todos tus libros.

BIO

Laura Chivite nació en Pamplona en 1995. Estudió Literaturas Comparadas en Granada y más tarde se especializó en la relación entre literatura y cine. Ha publicado las novelas Gente que ríe (Premio Ojo Crítico de Narrativa, Caballo de Troya, 2022) y El ataque de las cabras (Premio Euskadi de Plata, Literatura Random House, 2025). Ha sido presentadora y guionista de la sexta temporada del programa de 2TVE Un país para leerlo (2026) y da clases de escritura creativa en la escuela Fuentetaja. Superé a los soldados es su primer libro de poemas.

0/5 (0 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)
Notificar por email
Notificar de
guest

0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios