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La música en español de 1986

En nuestro repaso musical a toda la década, hoy llegamos a 1986, con una lista, como siempre, ordenada por orden cronológico de entrada de cada sencillo en las listas de ventas. Se pueden encontrar artículos anteriores de esta serie aquí, y además, se puede seguir en vivo y en directo el hashtag #CanciónDelDíade1986, donde pinchamos una nueva cada 24 horas, a veces en inglés y a veces en español. Por si fuera poco, aquí hay una lista de reproducción no solo con estas 40 canciones seleccionadas, sino con todos los singles en español (unos 250) que llegaron a las listas de ventas ese año.

1 – Orfeón brutal – El orfeón brutal
Banda relacionada con los más conocidos Los Inhumanos, eran de Valencia, eran muchos, estaban siempre de juerga sobre el escenario, y en esta canción de tono ska / 2tone quieren extender la fiesta a cualquiera que les escuche.

2 – Los Nikis – El imperio contraataca
“Mil quinientos ochenta y dos: el sol no se ponía en nuestro imperio”. Más gente recuerda la letra de esta canción que cualquier lección de historia de su adolescencia. “Con los Austrias y con los Borbones perdimos nuestras posesiones”. Y de ahí para abajo hasta que se pueda aplastar a Yugoslavia por veinte puntos arriba.

3 – Siniestro Total – Bailaré sobre tu tumba
Cada uno tiene sus favoritas de entre las nueve imaginativas maneras de matar a un ser odiado que los gallegos proponen antes de bailar sobre su tumba. Mi favorita es hacerle tragar la colección de casetes de las Shangri-Las o las Ronettes (pronúnciese rimando).

4 – Luz Casal – Rufino
No todas las canciones tienen que tratar de amor verdadero o dolor inconmensurable. Esta, por ejemplo, trata de un buen señor de cierta edad, ejecutivo jefe de una empresa de publicidad, con traje de tweed y perfume de Givenchy, que va preguntando por las mesas a las señoras de buen ver si lo encuentran atractivo, para luego llevárselas al casino a comer langostinos y a bailar con aire de pingüino. Rufino es libertino, divino y superficial.

5 – Barón Rojo – Cuerdas de acero
Por otro lado, los metaleros madrileños nunca se han cortado a la hora de dejar claro en sus letras cuánto significa el rock para ellos: una nube de gritos y sudor, energía guardada en tu interior, magia ritual, fuego que brota de un volcán, tormenta de trueno sin luz, grito de pasión… y todo ello, en el momento más incisivo de la letra, para encontrar la razón de todo esto: “Nuestro objetivo: vencer la soledad”.

6 – Ariel Rot – Alguien vigila
Cuando no era parte de Tequila o Los Rodríguez, el bonaerense Ariel Eduardo Rotenberg Gutkin, de ascendencia judía ucraniana, que emigró a España en 1976, tuvo tiempo de sacar dos discos en solitario, con temática tan ochentera en algunas canciones como la de que alguien te observa y se obsesiona.

7 – Radio Futura – El tonto Simón
Simón es un hombre a quien en su pueblo todos conocen porque su padre quemó la iglesia local, y “su desdicha es el castigo del Señor”. Ha sufrido golpes, tiene un extraño andar, y de vez en cuando una mujer le ofrece alimento de vez en cuando si se porta bien. España moderna y España profunda en uno.

8 – Olé Olé – Lilí Marlén
Un año antes de “lo de Sabrina” la chavalada española se encontraba en las pantallas programas de tarde-noche, o en el mismísimo concurso Un, dos, tres con una Marta Sánchez de tacones, lencería y uniforme militar, todo a santo de hacer una versión con letra en castellano de la canción alemana “Lili Marleen”, que se popularizó durante la Seguna Guerra Mundial y cuya grabación más conocida es la de Marlene Dietrich. Cada uno que piense lo que quiera.

9 – Al Fin Solos – He comprado un hombre para ti
En el capítulo de “cosas que llegaron y se fueron antes de que nadie se enterara” está este tema aparecido en maxisingle junto a otros dos más, con el ánimo de que alguien los fichara para un disco entero, cosa que ni siquiera ocurrió. Su punto álgido: tocar en el XV aniversario de El Corte Inglés de Valencia.

10 – Los Gatos Negros – Vamos en un Rolls
El rocanrol de influencias más tempranas se resistía a desaparecer de las listas en favor del tecnopop u otras propuestas más modernas, y este es uno de los ejemplos, entre los que podríamos haber escogido varios más durante el año.

11 – Nacha Pop – Relojes en la oscuridad
“No cambiaría jamás este universo informal, donde crecen las semillas de lo absurdo y lo genial, donde el hierro se retuerce y se convierte en lo esencial”. Antonio Vega interpretando su mundo (y el nuestro) en el último disco antes de que a Nacha Pop se les fuera su batería de siempre, Antonio Martín, “Ñete”.

12 – Los Chunguitos – Carmen
“Voy a tener que emborracharme, porque si no nunca voy a hablarte”. O a cantártelo, ya puestos. Supongamos que a pesar de llamarla “niña”, Carmen tenga ya edad de decidir las cosas por sí misma.

13 – Rocío Jurado – Se nos rompió el amor
De tanto usarlo, que es como hay que romper los amores si se han de romper por alguna razón. Obviamente, Rosalía la ha versionado, pero a la Más Grande no se la llama así por nada.

14 – Gabinete Caligari – El calor del amor en un bar
Quién iba a pensar que la bandurria de la tuna podía ser el ingrediente mágico para un éxito de ventas pop-rock que todo el mundo se sabe todavía cuarenta años después, mientras lee el As con avidez. Jefe, no se queje y sirva otra copita más.

15 – Speed – Ya estamos en Europa
1986 fue el año en el que España se incorporó a la Unión Europea, y el grupo de punk rock vasco Speed le puso su punto, pues eso, punk rock al asunto.

16 – Comité Cisne – Balas de tranquilidad
Comité Cisne fue la banda de Carlos Goñi antes de fundar Revólver y luego hacer carrera en solitario. Solo duró cuatro años con él, y otros tres más después, y esta fue una de sus canciones de más éxito, proveniente de su disco de debut, que solo contenía seis temas.

17 – Víctor Manuel y Ana Belén – La puerta de Alcalá
Hablando de canciones que todo el mundo se sabe décadas después, esta es otra, aunque probablemente, aparte de lo de mírala, mírala (o mejor escrito, míralá, míralá, con tilde doble), la mayoría de la gente se acuerde solo de “ahí está, ahí está viendópasar eltiempo”. De cualquier cosa se puede sacar inspiración, como en este caso de un monumento madrileño tampoco tan antiguo pero que ya ha visto de todo.

18 – Georgie Dann – Macumba
La reina del lugar y el rey de las canciones del verano.

19 – Os Resentidos – Galicia caníbal
En Vigo tenían su propia movida, y el grupo de Antón Reixa fue de los más pujantes en ella, en gran parte debido a este su gran éxito, donde mezclaban rock con gaitas, dejando la inmortal frase “fai un sol de carallo”. Como no podía ser de otra forma, es parte de la banda sonora de la serie Fariña.

20 – Cadillac – Valentino
En 1986 todo parecía ir bien para una banda que llevaba cinco discos en cinco años, acababa de fichar por la discográfica CBS y se habían convertido en los representante españoles en Eurovisión ese año (quedaron décimos), con este tema de sofistipop bien pulido. Pero ese fue su último álbum antes de separarse.

21 – Aerolíneas Federales – No me beses en los labios
Girl power a la española con esta banda viguesa (también) cuyas chicas le echan en cara a su maromo que mucho lirili y luego lerele: “No sé cómo lo haces, que ya no me satisfaces. Has perdido facultades, mi amor. Recuerdo que antiguamente me cogías de repente y me besabas con ardor un minuto o dos, y por mí pasaba una corriente de más de 220”. Empatadme esto, letristas del XXI.

22 – Ñu – No hay ningún loco
En 1972 José Carlos Molina y Rosendo Mercado eran compañeros en un grupo llamado Fresa, que luego pasó a llamarse Ñu, y que Rosendo abandonó para fundar Leño y luego hacer carrera en solitario. Lógico, porque no pegan ni con cola. Ñu tiene flautas en la música y castillos medievales en las letras, y su propuesta de folk metal de feria de muestras y fiestas de prao podría ser música para proto-roleros perfectamente. El folk rock posterior acabó dando luego a Mägo de Oz o Celtas Cortos, y su influencia viene de aquí.

23 – Hombres G – Marta tiene un marcapasos
Que le anima el corazón. No tiene que darle cuerda, es automá. Ticó. Lo que tuvieron que aguantar las Martas de los 80. Y sí, se confirma de que cualquier cosa se puede sacar una canción pegadiza.

24 – Noel Soto – Su majestad el rock and roll
Fallecido en 2025, era de padre gallego, de madre andaluza y nacido en Nador (Marruecos), pero se consideraba más madrileño que la puerta de míralá. Hizo rock progresivo, country rock, rock duro y rocanrol, escribió “Ciudad sin ley para Luz Casal y coescribió “Al otro lado del Edén” con Joaquín Sabina. Doce álbumes fue su producción propia, y entre ellos deja claro en esta canción de quién es súbdito.

25 – Glutamato Ye-Yé – Todo va dabuten
También falleció en 2025 Iñaki Fernández, que si el nombre puede no decir nada, en cuanto lo vean con su bigote a lo Hitler ya no lo olvidarán nunca y se le pueden despertar pesadillas. Glutamato era o bien una reacción a la Movida (a ciertos grupos así se los llamaba “de tendencia irritante”) o una conservación de su talante provocador más allá de la imagen rompedora. Y eso, que para ir con un bigote nazi y cantar “todos los negritos tienen hambre y frío” había que estar muy seguro de lo que hacías para que todo fuera dabuten. Pero Iñaki era de Bilbao.

26 – Mermelada – Vuelvo a las calles
Originados en 1977 en el Colegio Maravillas de Chamberí con el nombre de Mermelada de Lentejas, eran justo anteriores a la Movida madrileña, y estuvieron casi dos décadas produciendo rock mezclado con rhythm and blues de tempo alto. En esta canción homenajean su vuelta a casa tras tanto estar de gira por ahí.

27 – Los Rebeldes – No me gusta trabajar
Con Los Rebeldes uno siempre sabe lo que se va a encontrar: rockabilly descarado, donde todo lo demás en la vida estorba, sobre todo el tener que ir al curro.

28 – Miguel Bosé – Nena
Una de las canciones más exitosas en la carrera de Bosé. Después del 86, fue remezclada por Carlos Jean en 1999 y rehecha como dueto junto a Paulina Rubio en 2007, llevándose una nominación a grabación del año en los Grammys Latinos.

29 – Franco Battiato – Centro de gravedad permanente
Las mejores versiones de canciones italianas en castellano son las que te dejan un frase en idioma original para tirarte el pegote de que te la sabes. En este apartado están la de “sotto questa luna piena” de Zucchero, y esta otra, con su “cerco un centro di gravità permanente, che non mi faccia mai cambiare idea sulle cose, sulla gente”, para poder cantarla con tu mejor barítono, mientras el Franco bueno te lleva de viaje entre viejas de Madrid, capitanes valerosos, jesuitas en acción y músicas que odias.

30 – Desperados – Molly
“Molly, mucho pides tú”. La manera definitiva de tomarle la temperatura a una fiesta es poner esta canción de bluegrass carpetovetónico: o la lías o se lía. En el vídeo, casi mejor no fijarse mucho.

31 – Danza Invisible – Sin aliento
Cinco discos llevaban ya los malagueños publicados hasta 1986 (incluyendo el tercero de ellos, que, con todo el morro, ya era un “lo mejor de”), y los grupos que habían durado tanto ya empezaban a irse a grabar a Inglaterra o Estados Unidos, como sus ídolos (Lisa Stansfield llegó a hacerles coros en este su sexto disco, Música de contrabando). Antes de pasarse a la influencia sureña y latina y a los labios de fresa, sabor de amor, sus referencias eran U2, The Police, Simple Minds o Blondie, y “Sin aliento” fue de lo mejor de esta etapa.

32 – Joaquín Sabina – Pongamos que hablo de Madrid
Hablando de Madrid, pongamos esta de Sabina, que nos contará cómo es el lugar donde vive: un sitio donde el mar no se puede concebir, donde el deseo viaja en ascensores, donde se deja la vida en sus rincones, los pájaros visitan al psiquiatra, las estrellas se olvidan de salir, la muerte pasa en ambulancias blancas, el sol es una estufa de butano, la vida un metro a punto de partir, hay una jeringuilla en el lavabo y no queda sitio para nadie. “Cuando la muerte venga a visitarme”, sin embargo, “que me lleven al sur donde nací”.

33 – Mecano – Cruz de navajas
Aunque los Cano ya habían dado muestras de que podían ponerse serios si querían, “Cruz de navajas” es una de sus obras maestras, una de esas canciones que se dejan de alusiones indirectas y cuentan una historia realista que vuelve a renacer cada vez que la escuchas, con Mario cerrando la barra del 33 a las cinco (pero no sale hasta las seis), mientras María ya se ha puesto en pie. El resto de la letra está llena de imágenes precisas y bien transmitidas: magdalenas del sexo convexo, un somier taciturno que usar por turnos, unos novios comiéndose a besos, y finalmente, cuando ocurre la cruz de navajas por una mujer, sobre Mario, de bruces, tres cruces.

34 – Alaska y Dinarama – A quién le importa
Una de las cumbres de la música popular española de todos los tiempos, y a quien no se lo parezca, a mí me importa un bledo. Todo el mundo la ha cantado alguna vez a todo pulmón, dirigiendo lo de “yo soy así, y así seguiré” a padres, jefes, profesores, amantes, amigos o cualquiera que te haya mirado medio malamente alguna vez. Es obviamente todo un himno entre la comunidad gay, pero el sentimiento de querer poder elegir tu destino es algo universal que va más allá: “Me mantendré firme en mis convicciones, reforzaré mis posiciones”.

35 – La Frontera – Cielo del sur
Rockabilly cañero entre imaginería de carretera, polvo, motor, un camión sin ruedas y personas a mil kilómetros de distancia. La Frontera nunca engañaron a nadie.

36 – Duncan Dhu – Cien gaviotas
También rockabilly, aunque con un toque folk. Ron, cerveza, mar, olas, cielo gris y un deseo de volar como un pájaro. Otra de esas canciones que cuando suenan hay que escucharla hasta el final.

37 – Coz – Llévame contigo
Coz estuvieron entre los pioneros del rock duro en España, y al parecer su nombre, aparte de contundente y de gran pegada como una ídem, se les ocurrió a partir de la canción de la banda británica Slade “Coz I Luv You” (“coz” como recorte de “because”). Para 1986 ya llevaban una docena de años en activo, y habían pasado incluso por lo políticamente reivindicativo antes de asentarse en sus últimos tiempos como un valor muy sólido sobre el escenario.

38 – Los Secretos – Quiero beber hasta perder el control
Enrique Urquijo cantaba muy suave y normalito, pero sus letras iban cargadas de problemas y oscuridad, como en este caso el abuso del alcohol, acentuados aquí por un toque country, que lo hacía todo aún más inquietante. Este es uno de los temas más conocidos del grupo.

39 – El Último De La Fila – Insurrección
“Retales de mi vida, fotos a contraluz. Me siento hoy como un halcón herido por las flechas de la incertidumbre”. ¿Quién sería capaz de hacer funcionar una letra así? Manolo García, obviamente. La canción dura apenas dos minutos, y para cuando acaba, el mismo halcón herido ya está llamando a las filas de la insurrección.

40 – Los Toreros Muertos – Mi agüita amarilla
La historia de qué pasa cuando te bebes más de cuarenta cervezas y de adónde va el agüita amarilla, cálida y tibia en que se convierten es a la vez un cacaculopís típico de un autor que luego hizo carrera también como cómico y showman (Pablo Carbonell) y uno de los últimos coletazos de una vena gamberra y asquerosilla que ha desaparecido de las listas sin remedio.

Más listas de más años, aquí

Nos vemos en 1987.

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