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7 poemas de Dorothea Lasky

Dorothea Lasky es una poeta nacida en St. Louis, Missouri, Estados Unidos, en 1978. Es autora de los libros de poesía Roma (2014), Pájaro Trueno (2012), Vida negra (2010) y Asombro (2007). Poemas suyos han aparecido en revistas como New Yorker, Paris Review y American Poetry Review. Ha publicado además varias plaquettes y panfletos, entre ellos El teratorn azul (2012), La poesía no es un proyecto (2010) y Arte (2005). Muchos han comparado su poesía con la de Sylvia Plath, Sharon Olds o Eileen Milles. Reside en Nueva York. En Chile la editorial Overol publicó en 2016 La poesía no es un proyecto, antología de su obra con selección y traducción de Cecilia Pavón, y ese mismo año en nuestro país la editorial El Gaviero publicó Hola mediodía, traducido por María Ramos. Presentamos una selección de poemas con traducciones de María Ramos, Valeria Meiller y Cecilia Pavón.

***

Certeza relativa

Estoy casi segura de que en mi vida pasada fui un animal
Lo sé
Por mi hocico
Por el pelaje que me envuelve
Por mi amor
Mi Loba mi Loba
Te quiero

Todas mis hormonas
El cuerpo desnudo
Y el cadáver
Los días, dulces y largos
Y de repente, la nada
El espacio absoluto
Con el que hacer un trato

Estoy casi segura
De que lo importante era el pelaje
Antes de estar atrapada en este cuerpo
Sé que justo antes de que los planetas me tragasen
Miré a la gente e intenté hablar
Y fue mi vocabulario, mi tono
El que acabó conmigo

***

El animal

El hombre de las palomas se comió mi corazón
Lo vi sentado, dando de comer a las palomas
Pero él no me vio
Tres palomas en cada pierna y una sobre el hombro
Mi padre duerme, asoma la cabeza por la ventana
No puedo escuchar el sonido del trueno en esté túnel de viento
No puedo contar
Las cosas que vi mientras dejaba volar
Un amor que estaba infravalorado
Mi corazón pertenece a un león
Amo su pelaje y deseo su corazón
Oh animal, tu corazón es sabio más allá de tus años
Te corto las garras y susurras para decirme
Que nunca abandone este lugar
Así que te hago caso
Aunque me gustaría saber
Si realmente apostarás por mi corazón
Si me darás algo que merezca la pena salvar
Algo como el gospel de los leones, o peor aún, de las gacelas
Que hablan elegantemente desde el viento
Toco la palabra de la gacela y es rosa como el día
La dejo sobre el océano, este pájaro rosado que me habla
Lo dejo volar sobre las palmeras, Oh déjale volar
Una vez perdí mi rosado discurso pero ahora sé
Que siempre será parte de mí si me detengo a escuchar

***

Mis tetas son de verdad

Me robaron los neumáticos
Demolieron mi casa
Asesinaron a mi padre
Me amputaron los dedos
Y pensé, «Me gustaban mucho esos dedos».

Perforaron mis párpados. Me extirparon el cerebro.
Recorrieron mi espalda sudorosa con sus dedos sudorosos.
Tocaron música para mí pero aquello no era música.
Me amaron y después no.
En un momento impreciso me crecieron estas enormes tetas.
Fue como si todo lo que se llevaron
Me hubiese sido devuelto
En forma de tetas.
Todo lo que me quitaron
Me fue devuelto
Tal y como Lydia Davis dice,
Cuando se traspasa cierto límite
Todo lo que es real pero innecesario
Desaparece para siempre y pasa a ser sustituido por lo irreal.
La diferencia es: estas tetas son de verdad.

***

La muerte y Sylvia Plath

A mi alumna del city college
Le gustan mucho los poemas de Sylvia Plath
Está escribiendo una monografía sobre
Lady Lazarus
Me cae bien esta alumna
Que pasa parte de su tiempo
Sentada frente a mí contándome
Cómo en el poema, Plath pasa de objeto
A animadora
Y finalmente a demonio
Sí, tenés razón, le digo
Estamos satisfechas
Después me pregunto
¿Por qué a las mujeres jóvenes les gusta Sylvia Plath?
¿Por qué no a todos?
La alumna me dice que cuando era joven
Le gustaba Plath
A mí también
Yo no monté caballos
Sylvia Plath montaba caballos
No tengo una tesis
No tengo una estructura
Soy un demonio
Hay vetas azules en el cielo
Es primavera
No soy vos
Ni quiero serlo
Son las 21:02 del 21/02/2010
No estoy viva
No, no estoy respirando más
No vivo en este mundo
Ya vivo en el otro

***

Perro

Para Lucy

Cuando mi padre no era más que un cadáver
El hombre vino y lo puso en una bolsa mortuoria
Había otro hombre senil
Con el que compartía la habitación
El hombre reconoció la bolsa negra y se asustó
Yo lo sostuve mientras se llevaban a mi padre

Ahora me siento en la vereda con mi perra
Le digo que nada es permanente
Así que tenemos que sentarnos acá y disfrutar el aire fresco
Que huele a otros mamíferos
Ella olfatea y me mira
Yo la rodeo con el brazo y empiezo a llorar

Una vecina aparece con su hijo
Que se esconde detrás de la esquina
Le tiene miedo a los perros
Llevo a mi perra adentro
Subimos la escalera saltando
Somos sólo dos cosas en el aire

*** 

Zombis

Algunas personas son zombis
Algunas personas viven con zombis
Yo vivo con un zombi
Los zombis tienen afectos planos
Son tan frustrantes
Me transformo en un demonio
Cuando encuentro
Una pesadilla de ojos azules
Curvo mi sonrisa hacia la suya
Qué nivel de agua hace el ojo sin ojo
Oh, sí, somos botados como basura
Cuando morimos
Oh sí, no hay elevación
Y me arrojo a mí misma frente a un vagón de tren
Y otra vez frente al vehículo
Después frente a un avión
Un bote, una cosa interminable
El sol quema un cadáver que es negro y azul
Y yo sigo viviendo sin mi propio ser
Y me transformo en una lírica cuando veo ese zombi
Y me vuelvo feroz cuando me encuentro con ese zombi porque
Ese zombi se parece mucho a mí
Pero a las partes feas de mí, también
Porque no tiene estilo
No tiene un sombrero verde operático
Y porque lleva bultos marrones de suciedad en los bolsillos
Cuando en mis propios bolsillos yo llevo las flores
Que tomé de los bolsillos del zombi
Para dártelas

***

Lo que los poetas deberían hacer

Los poetas deberían volver a decir cualquier cosa
Todo el tiempo
Estoy harta de los académicos o de los empresarios diciéndonos a los poetas
Lo que deberíamos hacer
Un poeta es un científico
Que trabaja para la poesía
O para la ciencia
Porque ambas se relacionan con el budismo
Sin embargo, las dos son cosas que se funden
Una neblina púrpura o el alba
Que se hunde
Siempre un ánimo cambiante,
Pero es verdad, yo los amo chicos y chicas de la madera y las palabras
Digamos lo que se nos cante
No tenemos que defender nada
Declamar es un derecho que nos ha dado Dios
No, déjenme empezar de nuevo
Hablar es nuestra ley universal
Sin notarios que midan si los argumentos de nuestros
Versos son más o menos delgados
Sin que nos ordenen hacer un tratado sobre el lenguaje, no
No, nosotros seguimos viviendo y viviendo y viviendo
Eso es hermoso, y los poemas también son hermosos
Los poemas y las conchas
Esas pequeñas nadas las recolecto
Todo el santo día
Son señales de un consuelo posible
Que suavice los bordes dentados
De esta viajera preocupada
Eso es lo que los poemas deberían hacer
Y eso es lo que poetas hacen en realidad
Maldita luz
Siempre dándome en la cara
Sólo quiero un poema del que hablar
Entonces sigo y sigo
Hasta la noche
Y las personas del pueblo te dicen
Que tal vez vieron
Un monstruo
Pero no no, yo era sólo el amanecer

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