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Fragmentos de la vida anterior, de Jeymer Gamboa

Fragmentos de la vida anterior, de Jeymer Gamboa

Jeymer Gamboa es un diseñador, editor y poeta nacido en en Santa Cruz de León, San José, Costa Rica, en 1980. Ha publicado varios libros de poesía en Argentina, España y Costa Rica, entre los que destacan Días ordinarios (Pre-Textos, Valencia, 2011), Nuestra película de las vacaciones (Liliputienses, Cáceres, 2014), La insistencia de la luz (Neutrinos, Rosario, 2015), Un proyecto de futuro (Neutrinos, Rosario, 2016) o El desplazamiento circunstancial. En Argentina codirigió la revista trimestral de poesía Campotraviesa. Está vinculado a la gestión de distintos proyectos culturales, como la librería Patio Abierto, la feria de arte impreso Relato y el Taller Infinito de Escritura. También dirige distintos espacios y ciclos de música experimental. Los fines de semana suele viajar al pueblo natal con su hijo Florián y a veces escribe sobre esos viajes. Presentamos una selección de poemas de su último libro de poemas, Fragmentos de la vida anterior, publicado por la editorial Nutrias Espaciales en 2026. Una propuesta en la que el autor, a través de ese trabajo sencillo y directo con las imágenes y el lenguaje que le caracterizan, nos acerca a escenas cotidianas de otras vidas posibles en las que, si nuestras decisiones hubieran sido otras, podríamos haber sido los protagonistas.

***

1.

Todo está quieto y vacío.

La madrugada del 24 cayó
una tormenta balsámica
y hay promesas de más lluvias
para hoy a la noche.

Las únicas promesas
para fin de año.

***

2.

Miro las copas de los árboles
y el movimiento de las nubes
detrás de los edificios.

Un pájaro estuvo parado
un buen rato
sobre el tanque azul del agua
como un inspector panorámico.

***

3.

Camino descalzo por la terraza
junto a las tunas y los caracoles.
Apoyo mis brazos sobre la baranda
en una postura contemplativa.

No entiendo los bocetos
que dibujó la intemperie
con musgo y hollín
en las paredes vecinales.

*** 

4.

Con las miradas de todos los desconocidos
que miré hoy a los ojos
ahora contemplo el perfil de los edificios
bajo mi sombra de bambú.

El cielo de la tarde parece un trasto
donde alguien acaba de enjuagar unos pinceles.

***

5.

Todo el mundo huye en verano
hacia las costas y las montañas
donde aceptamos lo que viene del sol:
naturaleza, distancia y evocación.

Como Vivi y Leo
que se fueron en sus motocicletas
a visitar un árbol de ceibo
que está cerca de río Pejibaye.

*** 

6.

Le regalé dos plantas a una amiga.
Investigué sobre sus cuidados
y ahora sé sus nombres.
Los habían escrito en unos pequeños carteles
enterrados en las macetas del vivero.

Paleta de pintor.
Siempreviva.

***

7.

Otra vez desorientado en la calle
busco cualquier tipo de iluminación
en el movimiento de las sombras
sobre los edificios color azafrán
y en los flecos de papel dorado que
brillan en el manubrio de una bicicleta.

*** 

8.

Terminé de leer el libro sobre la infancia
de W. Benjamin en Berlín.

Muchas impresiones y recuerdos
sobre su vieja colección de tarjetas postales.

Releí los pasajes sobre cazar mariposas
y pasar el tiempo en los patios.

Después lavé ropa y le puse agua a un bonsái.

***

9.

Mi hermana me mandó fotografías
de sus vacaciones en Quepos. En una
se ve mi padre de espaldas bajando
por unas rocas hacia el Pacífico
como si hubiera encontrado
un atajo para escaparse
con las cosas sencillas del mundo.

***

10.

Hay madrugadas en que no alcanza
con darle una vuelta a la cuadra
y hay que ir más lejos.

Un trayecto para pensar
en lo que se diluye
y lo que se rehace del pasado.

Hasta que me detengo frente
a una de esas vitrinas
que permanecen iluminadas
toda la noche con una luz fría.

Miro los maniquíes con ropa de marca
y me pregunto cómo pude dejarla sola
en la oscuridad de la habitación.

*** 

11.

Por el pasillo del tren
pasó un vendedor de luces navideñas
todo envuelto con las luces navideñas
encendidas.
Son cien luces, dijo.
Pruébelas antes de llevar.

Luego pasó una mujer
repartiendo estampillas religiosas.
No tienen precio, dijo.
El precio es lo que les diga el corazón.

***

12.

Árboles inclinados por la brisa
y las líneas en diagonal
del tendido eléctrico.
También hay nubes borroneadas
en matices de azul, gris y blanco.
Y la refracción de la luz solar
a través de minúsculas gotas
de agua atmosférica. Un destello
que lo obligó a desenfundar la cámara
y disparar en contrapicado sobre aquello
que lo afectó con una emoción.

—————————————

Autor: Jeymer Gamboa. Título: Fragmentos de la vida anterior. Editorial: Nutrias espaciales. Venta: Todos tus libros.

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Pablo75
Pablo75
2 horas hace

“Terminé de leer el libro sobre la infancia de W. Benjamin en Berlín. Muchas impresiones y recuerdos sobre su vieja colección de tarjetas postales. Releí los pasajes sobre cazar mariposas
y pasar el tiempo en los patios. Después lavé ropa y le puse agua a un bonsái.”

Se pregunta uno dónde está la poesía en este texto de prosa. Hay gente que cree que basta cortar la prosa para convertirla en poesía.