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Buenos prosistas y no siempre conocidos: los hermanos Cuevas y Joaquín Romero Murube

Buenos prosistas y no siempre conocidos: los hermanos Cuevas y Joaquín Romero Murube

Catálogo exquisito el que acabamos de descubrir en una editorial reciente y que debéis anotar: Athenaica Ediciones. Las pautas que dirigen sus editores son una cuidada presentación de sus libros —diseño, maquetación, papel, tipografía— y títulos curiosos e interesantes para el lector culto y exigente. Sin demasiada visibilidad en el mercado editorial —eso habrá que corregirse— y con escasos recursos, llevan publicadas más de cincuenta obras que van desde el Derecho al Cine, de la Historia al flamenco, de la Filosofía a los estudios filológicos. Ahí ya reconocemos mérito. Aun incurriendo en el academicismo, sus títulos no perderán interés para el lector amateur de esas materias. Las lecturas no serán farragosas, pretenciosas o aburridas —tantas veces común entre académicos, en la literatura académica—.

"De Romero Murube se escribe, pero siempre lamentando que no sea un autor de primera línea, cuando fue un buen prosista y un poeta notable"

Junto con estos títulos editados para el especialista y para el erudito sin pedanterías, en Athenaica acaban de inaugurar colección de Narrativa, con dos libros: Pueblo lejano, de Joaquín Romero Murube, e Historia de una finca, de José y Jesús de las Cuevas. Con prólogo de Felipe Benítez Reyes en el primer libro y de Jacobo Cortines en el segundo, Athenaica apuesta por dos autores de generaciones muy conocidas en las que, sin embargo, no triunfaron al nivel de otros colegas de generación. Romero Murube pertenece a una generación, la del 27, que quizá por haber publicado sus mejores obras en años posteriores o porque, sin más, estas no estuvieron a la altura de un Ocnos o La arboleda perdida, no se le reconoce del todo. De Romero Murube se escribe, pero siempre lamentando que no sea un autor de primera línea, cuando fue un buen prosista y un poeta notable. Se escribe de él, pero casi siempre para decir lo poco que de él se escribe. Con los hermanos Cuevas —José y Jesús— sucede algo similar. Con la diferencia de que ellos sí son, para la mayoría de los lectores, desconocidos. Absolutos desconocidos. Coinciden con el escritor sevillano en que también pertenecieron a una generación de narradores andaluces bastante conocidos en su época y que aún mantienen lectores: narradores de la década de los sesenta y setenta, como Quiñones, Requena, Grosso.

En Pueblo lejano, Romero Murube evoca un lugar de la memoria en el que el autor imagina y se recrea en la infancia, en los años perdidos. Aunque en el título parezca dirigirse a un topónimo, lo que prevalece en este libro es la experiencia: ese pueblo lejano es el de Romero Murube pero podría ser el de todos nosotros, porque el autor no habla de sí mismo o de una localidad, sino de lo que a todos nos queda lejos: esos años primeros, la infancia. Pueblo lejano no es un compendio de anécdotas personales ni un anuncio de propaganda institucional para turistas, sino la descripción de unas emociones y unas memorias que todos llevamos y en las que todos nos vemos reflejados. Benítez Reyes, en el prólogo de la edición, consigue buen retrato de la obra, tanto en el tema como en el estilo: “En las páginas de este libro, Romero Murube dibuja una forma de vida apacible, con sus rutinas, con sus atavismos inalterables y con sus códigos inviolables. He dicho dibuja y creo haber dicho bien, ya que las estampas que componen Pueblo lejano tienen algo de apunte a mano alzada”.

"Los hermanos Cuevas llevaron, desde la expresión bien construida y el diálogo trabajado y verosímil, la página a la escena: la letra es imagen"

Cuatro años después, en 1958, se publicaría Historia de una finca, para algunos la novela que abre la etapa de esa etiqueta que le pusieron a una generación de narradores andaluces: “narraluces”. En ella se cuenta la vida de una sociedad andaluza, agraria y casi feudal, que empieza a mudar de costumbre, que empieza a ver cómo el mundo está cambiando: la industria, los derechos sociales, la decadencia de la aristocracia… Hay en esta novela antropología, historia, sociología. Los hermanos Cuevas llevaron, desde la expresión bien construida y el diálogo trabajado y verosímil, la página a la escena: la letra es imagen. Un logro no siempre fácil. Un logro por el que este libro merece su tiempo.

En Athenaica Ediciones dicen que seguirán editando libros en esta colección de Narrativa que acaba de crearse. Nuevos títulos que se incorporan a la nómina, como el Tres cuentos de Flaubert. Por esa combinación entre literatura académica de interés y narrativa no siempre reconocida pero de calidad habrá que estar pendiente.

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Autor: Joaquín Romero Murube (con prólogo de Felipe Benítez Reyes). Título: Pueblo lejano. Editorial: Athenaica Ediciones. Venta: Amazon

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Autores: José y Jesús de las Cuevas (con prólogo de Jacobo Cortines). Título: Historia de una finca. Editorial: Athenaica Ediciones. Venta: Amazon