Inicio > Blogs > Ruritania > Una novela inesperada
Una novela inesperada

Si Fortuna contuviera solo una crítica del capitalismo financiero, sería una de tantas ficciones que han denunciado la especulación bursátil desde El gran Gatsby hasta hoy, pero la segunda novela de Hernán Díaz contiene mucho más. El autor argentino, educado en Suecia y profesor en la actualidad de la Universidad de Columbia, publicó en 2017 un western titulado A lo lejos, que en España editó Impedimenta con traducción del también novelista Jon Bilbao. Ambas obras parecen compartir un mismo proceder: el de tomar un género literario con sus convenciones y emplearlo como campo de experimentación para obtener un resultado inesperado, algo que puede calificarse de distinto.

El género subvertido por Fortuna es la biografía, en particular aquellas protagonizadas por prohombres de la política o la economía, donde priman la grandilocuencia, el triunfalismo, la gravedad, y escasean los sentimientos o el sentido de humor. Hernán Díaz, en cambio, se sirve de la ironía en las cuatro partes que componen Fortuna; quizá en menor medida en la primera, que contiene la novela apócrifa Obligaciones, escrita por un tal Harold Vanner. En ella se narra la vida del ficticio Benjamin Rask, plutócrata neoyorquino que se salvó, e incluso se benefició del crack de 1929 a base de vender grandes paquetes accionariales e invertirlos, a continuación, en lingotes de oro.

"El género subvertido por Fortuna es la biografía; en particular aquellas protagonizadas por prohombres de la política o la economía"

Sobre Rask, Vanner escribe que «consideraba el capital un ser vivo de existencia aséptica. Se mueve, come, crece, se reproduce, enferma y puede morir. Pero es limpio (…). Cuanto mayor era la operación, más lejos estaba él de sus detalles concretos. No le hacía falta tocar un solo billete, ni relacionarse con las cosas y la gente a las que su transacción afectaba. Lo único que tenía que hacer era pensar, hablar y quizá escribir. Y el ser vivo se ponía en marcha, dibujando hermosos patrones de camino a una abstracción cada vez mayor, y a veces siguiendo unos apetitos propios».

El párrafo anterior contiene una censura al capitalismo de plena vigencia, agravada tras la eclosión de internet: el divorcio entre la economía real de bienes y servicios y la economía financiera que rige los grandes movimientos de activos financieros. Este dualismo fue el causante de la crisis financiera de 2007 en Estados Unidos, que provocó el estallido de la burbuja inmobiliaria. Tanto los periodos de bonanza que precedieron a las crisis de 1929 y de 2007 como las recesiones subsiguientes duraron casi una década, lo cual evidencia su parecido y la actualidad de lo narrado por Díaz.

A pesar de los efectos devastadores de la crisis, tanto Benjamin Rask como Andrew Bevel ­—millonario cuyas memorias constituyen la segunda parte de Fortuna—, consideran que la recesión es tan solo «un fallo del mercado, del cual este saldrá fortalecido sin necesidad de intervenciones públicas». Aseguran incluso que los verdaderos causantes del desplome de la bolsa no fueron ellos, sino las masas de pequeños inversores que compraron a crédito ingentes cantidades de acciones y trataron de especular vendiéndolas masivamente hasta hundir las cotizaciones y provocar su propia ruina y la de todo el país.

"La novela tiene una clara lectura feminista que en modo alguno resalta por doctrinaria o deliberada, sino que surge de forma natural del relato"

Pero insisto, si la novela concluyera al final de las memorias de Andrew Bevel, en la página 216, sería tan solo una obra notable. Lo que la convierte en excepcional y la singulariza comienza con la tercera parte, titulada Recuerdos de unas memorias, escritas por una tal Ida Partenza, hija de un tipógrafo italiano de ideología anarquista, una joven humilde de Brooklyn que lucha por convertirse en escritora.

Se diría que con la tercera parte la narración cambia el punto de vista y este pasa a ser el de las mujeres. Si Obligaciones y las memorias de Andrew Bevel encarnan el universo masculino, los Recuerdos de unas memorias y la cuarta entrega, el diario de Mildred, la mujer de Bevel, nos dan la versión de las mujeres, mucho más centrada en la vida y en la realidad que en entelequias económicas. En este sentido, creo que la novela tiene una clara lectura feminista que en modo alguno resalta por doctrinaria o deliberada, sino que surge de forma natural del relato.

Fortuna comienza versando sobre el capitalismo y, conforme avanzan las páginas, termina siendo una reflexión sobre el punto de vista, sobre la ficción y sobre el proceso de creación literaria. La imprevisibilidad del argumento deja al lector a merced de una narración pausada pero firme, que lo lleva a través de las páginas como si navegara en un velero por la mar en calma, a merced de una ligera brisa.

—————————————

Autor: Hernán Díaz. Traductor: Javier Calvo. Título: FortunaEditorial: Anagrama. Venta: Todos tus librosAmazonFnac y Casa del Libro.

2.6/5 (8 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)
Notificar por email
Notificar de
guest

0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios