Aunque se haya investigado, estudiado, escrito y antologado mucho sobre la actividad en verso, y en bastantes casos poética, elaborada durante la guerra que estalló el 18 de julio de 1936 en España, aún queda toda una ingente porción de creaciones de esa etapa por explorar, pero muy especialmente en el campo de creadas por mujeres. Nos lo ha puesto sobre aviso el hispanista galo Serge Salaün, incontestable experto en la cuestión, y autor de uno de los libros imprescindibles en el área de la investigación guerracivilista, La poesía de la guerra de España. En la actualidad catedrático emérito de Literatura contemporánea española en la universidad de la Sorbonne Nouvelle-Paris III, a este filólogo debemos una selección amplia de textos de autoría femenina versificados durante los más de tres años que duró aquel conflicto político y armado. Dicha selección supone una parte tan solo, pero muy copiosa, del incontable total de textos de esa índole que se ha perdido por diversas causas, y nos tememos que de manera irremisible.
Para hacer su selección ha espigado Serge Salaün en la prensa escrita, pues el número de libros individuales de versos de esos años resulta casi insignificante. En contraste manifiesto, el número de periódicos de todo tipo consultados es mayúsculo, ya que alcanza la cifra de unos 1380 títulos, no sin que deje de sorprender, subraya el compilador, que una gran cantidad se vinculase a estamentos militares, hasta el punto de que sobrepasan los quinientos, y por ende se acercan a un cuarenta por ciento del total en el que se hurgó. No será esta la única sorpresa que van a recibir quienes lean, o bien hojeen con más o menos atención el libro, pues a muchos les sorprenderá también la gran representación en él de versos de índole libertaria, por lo común aparecidos en publicaciones adscritas a la Confederación Nacional del Trabajo, por sus siglas la CNT y a la Federación Anarquista Ibérica, es decir la FAI. Y aun he de añadir las que acaso también pudieran tenerse por sorpresas: las de algún que otro texto ocasionado por la guerra que tiene marcado carácter metafísico, o alguna que otra nana, o aquel tan excepcional que, como diría Gonzalo Torrente Ballester, constituye sin paliativos una especie de galimatías críptico. Aludo al de Rosa Chacel titulado “Epístola moral a Serpula”, publicado en Hora de España en junio de 1937.
Como antología que es, y según informa el antólogo, no han tenido cabida en el centenar de elaboraciones versales reunidas los textos que “ensartaban consignas y tópicos de la época de manera automática”, lo que resulta más que plausible y sensato para alivio nuestro. El libro resultado de la antedicha criba conforma un corpus en el que se han ido reproduciendo por orden alfabético de autoras los textos que escribieron desde plumas incipientes en el quehacer literario, textos a veces consignados en forma anónima, con seudónimo, o solo con el nombre de pila, y muy difícilmente identificables, hasta otras que por entonces ya estaban acreditando pertenecer al mundo de las letras en el que iban a consolidarse con más o menos fortuna. Estamos hablando de Concha Méndez, Ernestina de Champourcin, Carmen Conde, Lucía Sánchez Saornil, Susana March, Ana Matía Martínez Sagi, y la recién citada Rosa Chacel.
En el volumen se dan cita mujeres españolas como las antedichas y otras muchas, y en bastante menor medida mujeres de diversos países hispanoamericanos que se sintieron muy interpeladas por aquellos avatares sangrientos y sus lecturas políticas. Entre ellas cito a la tan reconocida poeta uruguaya Juana de Ibarbouru, con raíces en Galicia, y a la polifacética periodista argentina María Luisa Carnelli, corresponsal de guerra en España por parte de la revista bonaerense Ahora. Supuesto muy atípico es el de la porteña de Chile Concha Zardoya, quien por su arraigo y crecimiento personal y literario en España ha de considerarse con preferencia una escritora española, si bien chilena de nacimiento.
La obra confeccionada por Serge Salaün lleva por título Romancero de mujeres poetas de la guerra de España (1936-1939), una titulación sobre la que conviene precisar antes de nada que la palabra “romancero”, a tenor de los materiales incluidos, no la ha utilizado el antólogo en exclusiva como equivalente a colección de textos en verso desarrollados en la forma habitual del romance castellano, o textos arromanzados o aquellos en los que prima el octosílabo asonantado. Serge Salaün se ha valido del término en otro sentido también, en el más general de “compilación” de textos, porque una apreciable suma de los reunidos no se caracteriza por ser como los romances al uso más o menos esperables, y con la consiguiente ausencia de encabalgamientos, sino que se configura bajo otras pautas métricas, entre ellas el soneto, en algún caso alejandrino, o bien según formulaciones extensas discrecionales. El libro lo ha publicado en 2026 Renacimiento, un sello que unos pocos años antes, en concreto en 2021, ya había puesto en circulación un aporte editorial en buena medida convergente con el de Serge Salaün, aunque de marco cronológico mucho más amplio. Estuvo al cuidado de Reyes Vila-Belda. Aludo a Ellas cuentan la guerra: Las poetas españolas y la guerra civil (Antología 1936-2013).
Por lo que hace al perfil de las composiciones, su compilador anota que en buena medida no presentan una visión feminista radical, aunque por supuesto no falta la defensa del amor libre, principalmente a cargo de autoras de ideología anarquista, incluso llegando algunas a hacer manifiesta ostentación de lesbianismo, como Lucía Sánchez Saornil y Ana María Martínez Sagi. Es bien digno de resaltarse también que “La imagen de la miliciana armada y heroica no aparece nunca, sin duda limitada a la portada de algunas revistas más sensacionalistas.” (11), lo que no obsta para que en determinados textos se exalte a mujeres que acometieron acciones asimilables al heroísmo y que iban a morir como víctimas de la guerra.
Con todo, procede poner énfasis en un hecho que en mi opinión supera el calificativo de curioso, porque habría de calibrarse en otros niveles interpretativos, quizás el de la afinidad ideológica: no suelen coincidir esas mujeres con las ensalzadas (Aida Lafuente, por ejemplo) por tantos poetas masculinos, algunos bien prestigiosos. En contrapunto, en la publicación madrileña Mujeres libres, que fue Órgano de la Agrupación de Mujeres Libres, auspiciada por la CNT-FAI, Lucía Sánchez Saornil ensalzó en su salida cinco la memoria de una libertaria, María Silva Cruz, en su “Romance de la libertaria”, y en su salida nueve a Encarnación Jiménez en su “Romance de la vida, pasión y muerte de la lavandera de Guadalmedina”. Sí encuentro coincidencia entre ellas y ellos en los tributos en memoria de Federico García Lorca, a quien se dedican distintos homenajes donde siempre se involucran intertextualidades reconocibles de pasajes lorquianos muy celebrados. Y que el asunto de dedicar textos a las madres de los combatientes no iba a ser esporádico en la antología, lo intuíamos, siendo otro rasgo diferencial de estas escrituras si se las compara con los textos gestados durante la guerra civil por autores masculinos, en los cuales no falta, ciertamente, la figura de la madre, aunque con un enfoque muy distinto al dado por tantas mujeres en sus versos.
En sendos y sustanciosos epígrafes comenta Serge Salaún un par de poéticas notoriamente contrapuestas, las de autoras anarquistas y las de aquellas que publicaron sobre todo en una revista de marcada índole intelectual como lo fue Hora de España, citada más arriba. Si bien reconoce el antólogo que el anarquismo no parece haber tenido una estética propia, sí señala que sus textos en verso, vistos a la sazón con peores ojos por la ideología libertaria que los escritos en prosa, responden al realismo, son muy convencionales, evitan las simbolizaciones, y muestran rechazo tanto a estilísticas literariamente atrevidas como a posicionamientos de escritura antinormativos.
En las autoras “profesionalizadas” en la literatura como institución establecida en la sociedad, observa Serge Salaün que progresivamente fueron minorizando el empleo de las pautas romanceriles que tanto juego habían dado en las páginas de la publicación El Mono Azul, donde por lo demás la presencia femenina es reducidísima. Mayormente iban a preferir publicar sus textos a Hora de España. Cabe decir sobre esta revista mensual aparecida por vez primera en Valencia en enero de 1937 que en términos generales su estética básica se refleja en el contenido de la ponencia colectiva leída por Arturo Serrano Plaja en el II Congreso Internacional de Escritores Antifascistas, texto que la citada publicación acogió en su número de agosto de dicho año. En ese escrito se rechazaba tanto el realismo como el arte puro, el abstracto y la tentación propagandística, pronunciándose los firmantes a favor del ejercicio de la libertad creativa personal.
Serge Salaün resalta como uno de los textos más interesantes en la compilación, y por cierto uno de los más extensos merced a sus diecisiete bloques, el que escribió Concha Zardoya bajo el título de “Ritual del pan”, y fue publicado en Hora de España en su entrega de junio de 1938. También me parece que debe ser ponderado como muy valioso, y entre otros, el titulado “Por el río venía”, elaborado por Ana María Martínez Sagi, y que iba a salir en el número 9 de El Combate, subtitulado Cartelera de guerra, segunda columna, CNT-FAI, en su entrega del 30 de septiembre de 1936. A él pertenece la siguiente estrofa: “No venías muerto, sobre el agua clara, / sobre el agua clara, venías dormido: / un clavel granate, en la sien nevada, / y en los ojos quietos, dos luceros vivos.” (237). Pero sobre todo quiero recordar el poema que formuló Ernestina de Champourcin en alejandrinos con el título de “Sangre en la tierra. El centinela”, y que iba a aparecer en Hora de España en su edición de diciembre de 1937. Termina así:
Bajo el sol que aún no quema sigue tu cuerpo erguido,
y en tus manos heladas una visión de siglos
palpita ya hecha carne. ¡Sobre el mundo en peligro
se convierte en aurora la noche que has vencido! (135)
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Autor: VV.AA. Título: Romancero de mujeres poetas de la guerra de España (1936-1939). Editorial: Renacimiento. Venta: Todostuslibros.


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