Inicio > Poesía > 7 grandes poetas de Italia
7 grandes poetas de Italia

Portada: Eugenio Montale.

Este viernes, dentro de la sección No son todos los que están, presentamos la lista de siete grandes poetas de Italia cuya obra bien podría ser considerada como clásica o influyente en las generaciones actuales de poetas de su país. Pasen y lean. Estos son los que están esta semana, y los que no, ya llegarán.

***

ALDA MERINI

Alda Merini fue una poeta nacida en Milán en 1931, destacada por ser una de las voces más singulares de la poesía italiana del siglo XX.Criada en una familia humilde y marcada desde joven por una sensibilidad excepcional, publicó sus primeros poemas a los quince años, gracias al apoyo del crítico Giacinto Spagnoletti. Su primera obra, La presenza di Orfeo, apareció en 1953 y dio inicio a una trayectoria literaria profundamente ligada a sus vivencias personales, especialmente a su experiencia con la enfermedad mental y los internamientos psiquiátricos, temas que cristalizan en obras como La Terra Santa (1984) o L’altra verità. Diario di una diversa (1986). En la década de 1980 publicó libros como Vuoto d’amore (1991), La pazza della porta accanto (1995) o Superba è la notte (2000). Recibió numerosos reconocimientos, como el Premio Librex-Guggenheim «Eugenio Montale» (1993), el Premio Viareggio (1996) o la Orden al Mérito de la República Italiana (2002). Merini convirtió su experiencia límite en arte, dotando a su obra de una intensidad conmovedora. En los últimos años de su vida su obra estuvo marcada por un tono místico, publicando con Frassinelli títulos como Corpo d’amore (2004) o Poema della croce (2005). Fue candidata al Premio Nobel y doctora honoris causa por la Universidad de Mesina. Murió en su ciudad natal en 2009.

Un amigo

¿Qué es un amigo?
Una masa de carne
adentro con un hilo de alma
que te mira con miles de ojos
y te sientes perseguido.
No es amor solamente,
es uno que ha comprendido
que el verdadero enemigo del hombre es la vida
y la quiere estrangular,
y te mata también a ti,
por confusión de amor.

*

Huida de loba

A quien me pregunta
cuántos amores he tenido
le respondo que mire
en los bosques para ver
en cuántas trampas ha quedado
mi pelo.

*** 

EUGENIO MONTALE

Eugenio Montale fue un poeta, ensayista y crítico de música nacido en Génova en 1896 que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1975. Durante su infancia tuvo problemas de salud que lo obligaron a interrumpir sus estudios. Parte de su formación posterior y los cuidados del poeta estuvieron cargo de su hermana Mariana. Desde joven fue un gran lector de poesía y su facilidad con los idiomas le permitió leer a poetas ingleses y franceses, en especial a los simbolistas, en su lengua original. En 1917, fue incorporado al ejército y participó en la Primera Guerra Mundial. En 1925, firmó un famoso manifiesto de los intelectuales contra el fascismo, documento inspirado por el filósofo Benedetto Croce. Colaboró con el café literario Giubbe Rosse. Por esa época conoció a Drusilla Tanzi con quien mantuvo una prologada relación. Finalmente, se casó en 1962, un año antes del fallecimiento de la mujer. Durante la Segunda Guerra Mundial, refugió en su casa a escritores perseguidos, como Umberto Saba y Carlo Levi. Durante esos años se dedicó a la traducción de grandes extranjeros al italiano, William Faulkner, Herman Melville, Miguel de Cervantes y Mark Twain entre otros. A la vez, el poeta T.S. Eliot tradujo sus poemas al inglés. En 1949 conoció a la joven poeta María Luisa Spaziani en Turín, a la que animará a publicar sus obras y con quien mantuviera una gran amistad durante el resto de su vida. En 1966, fue nombrado senador vitalicio por el presidente Giuseppe Saragat. En 1974 recibió el Doctorado Honoris causa en la Universidad de Milan y en 1975 obtuvo el Premio Nobel de Literatura. Murió en Milan en 1981. Entre sus principales títulos de poesía publicados destacan Huesos de jibia (1928), Las ocasiones (1939), La tormenta y más (1957), Satura (1971), Diario del ’71 y del ’72 (1973), Cuadernos de cuatro años (1977) y Diario póstumo (1969-1979) (1996). Murió en Milán en 1981. Presentamos un poema con traducción de José Ángel Valente.

El olor de la herejía

¿Fue Miss Petrus, secretaria y hagiógrafa
de Tyrrell, su amante? Sí, fue la respuesta
del barnabita, y un movimiento gélido de horror
serpenteó entre los familiares, los amigos y otros
ocasionales huéspedes.

Yo, apenas un niño, permanecí indiferente
a la cuestión; el barnabita era
un discreto tapeur de pianoforte
y a cuatro manos, quizá a cuatro pies,
zapateamos o cantamos
«En esta tumba oscura» y otros varios
divertimientos.

Que desprendiera un tufo de herejía
parecía ignorarlo la familia. Muerto
y ya olvidada la persona, supe
que estaba suspendido a divinis y quedé boquiabierto.
¿Suspendido de qué? ¿De qué cosa y por qué?
¿A medio aire, en fin, sujeto con un hilo?
¿Sería lo divino un gancho o colgadero?
¿Entra por el olfato como cualquier olor?

Sólo más tarde comprendí el sentido
de la expresión y ya no me quedé
suspendido de aliento. Aún me parece ver
al viejo fraile en la pineda,
que ardió hace tiempo, inclinado sobre textos miasmáticos,
bálsamo para él. Y nada en el olor recuerda
lo demoniaco o lo divino, soplos de voz o pneumas,
de los que sólo queda huella en algunos papeles ilegibles.

***

PIER PAOLO PASOLINI

Pier Paolo Pasolini fue un poeta, novelista, dramaturgo, crítico literario, ensayista, director de cine y polemista nacido en Bolonia en 1922. Es una de las figuras cruciales de la cultura italiana del siglo xx. Personalidad compleja y provocativa, en su faceta de escritor intentó revalorizar lo popular como vehículo de expresión de la realidad. Entre sus obras poéticas destacan La religión de mi tiempo y Las cenizas de Gramsci, y entre sus novelas Una vida violenta, Mujeres de Roma y, sobre todo, Chavales del arroyo (publicada en esta misma colección). En 1961 inició su carrera cinematográfica, en la que defendió el lenguaje popular y la investigación abierta y adogmática de la realidad. En sus películas inserta escenas líricas con el más descarnado realismo, lo que convierte su obra en una de las más originales de nuestro tiempo: El Evangelio según san MateoEdipo rey o Teorema son algunas de sus películas más importantes. Murió asesinado el 1 de noviembre de 1975 en Ostia. Se habló de que su asesinato fue debido a un complot, pero nunca se consiguió probar. 

Al príncipe

Si regresa el sol, si cae la tarde,
si la noche tiene un sabor de noches futuras,
si una siesta de lluvia parece regresar
de tiempos demasiado amados y jamás poseídos del todo,
ya no encuentro felicidad ni en gozar ni en sufrir por ello:
ya no siento delante de mí toda la vida…
Para ser poetas, hay que tener mucho tiempo:
horas y horas de soledad son el único modo
para que se forme algo, que es fuerza, abandono,
vicio, libertad, para dar estilo al caos.
Yo, ahora, tengo poco tiempo: por culpa de la muerte
que se viene encima, en el ocaso de la juventud.
Pero por culpa también de este nuestro mundo humano
que quita el pan a los pobres, y a los poetas la paz.

Alda Merini.

CESARE PAVESE

Cesare Pavese fue un escritor, traductor, crítico literario y ensayista italiano. Nació en Santo Stefano Belbo en 1908 y se suicidó en Turín en 1950, está considerado como una de las figuras fundamentales de la literatura contemporánea. Traductor al italiano de Hesiodo, Herman Melville, Joyce y Dickens, su obra poética, narrativa y ensayística ocupa un lugar capital en la cultura de nuestro siglo, y relatos o novelas como La playa o El bello verano marcan una etapa decisiva en la evolución de la narrativa occidental. Trabajó para la editorial de izquierdas Giulio Einaudi como editor y traductor junto con Natalia Ginzburg. Su diario, El oficio de vivir, publicado en nuestro país por Seix Barral en 1992 y la edición definitiva e íntegra en 2022, ha sido uno de los libros de mayor influencia y resonancia más duradera en la Europa contemporánea. Presentamos dos poemas con traducción de Carles José i Solsora.

Last blues, to be read some day

Era un sólo galanteo,
seguramente lo sabías-
alguien fue herido
hace mucho tiempo.

Todo está igual,
el tiempo ha pasado-
un día llegaste,
un día morirás.

Alguien murió
hace mucho tiempo-
alguien que intentó,
pero no supo.

* 

Creación

Estoy vivo y he sorprendido las estrellas en el alba.
Mi compañera continúa durmiendo y lo ignora.
Mis compañeros duermen todos. La clara jornada
se me revela más limpia que los rostros aletargados.

A distancia, pasa un viejo, camino del trabajo
o a gozar la mañana. No somos distintos,
idéntica claridad respiramos los dos
y fumamos tranquilos para engañar el hambre.
También el cuerpo del viejo debería ser sano
y vibrante -ante la mañana, debería estar desnudo.

Esta mañana la vida se desliza por el agua
y el sol: alrededor está el fulgor del agua
siempre joven; los cuerpos de todos quedarán al
descubierto.
Estarán el sol radiante y la rudeza del mar abierto
y la tosca fatiga que debilita bajo el sol,
y la inmovilidad. Estará la compañera
-un secreto de cuerpos. Cada cual hará sentir su
voz.
No hay voz que quiebre el silencio del agua
bajo el alba. Y ni siquiera nada que se estremezca
bajo el cielo. Sólo una tibieza que diluye las estrellas.
Estremece sentir la mañana que vibre,
virgen, como si nadie estuviese despierto.

***

EDOARDO SANGUINETI

Edoardo Sanguineti fue un poeta, crítico literario, docente y político nacido en Génova en 1930. Su larga trayectoria poética se inicia a mediados de los años cincuenta, y a lo largo de cinco décadas, Sanguineti publica más de una decena de poemarios, entre los que destacan obras como Triperuno (1964), T.A.T. 1968), Wirrwarr (1972), Postkarten (1978), Stracciafoglio (1980), Codicillo (1982), Bisbidis (1987) y las compilaciones Segnalibro (1982) o Il gatto lupesco (2002). Sanguineti incursionó también en la narrativa, con piezas como Capriccio italiano (1963) y Il giuocco dell’oca (1967), y en el ensayo, el teatro y la colaboración con músicos. En 1976, comienza a colaborar con l’Unitá, el histórico periódico político fundado por Antonio Gramsci; entre ese año y 1983 representa al Partido Comunista Italiano como concejal y diputado. Su obra ha sido galardonada con el Premio Campiello y el Premio Letterario Internazionale Giuseppe Tomasi di Lampedusa. Murió en su ciudad natal en 2010. En nuestro país Kriller71 Ediciones publicó Querido señor myself con traducción de Fruela Fernández y Andrés Navarro en 2022. 

3.

agarra este mercurio, esta fría encía, esta miel, esta esfera
de vidrio árido; mide con atención la cabeza de nuestro
niño y no retuerzas ahora su pie
imperceptible:

en tu pezón debes ya transformar

un extenso continente de lámparas, el obsesivo aliento de los jardines
críticos, las remolonas ballenas del vientre, las ortigas
y el vino, y la náusea y el óxido;

porque todas las calles

querrán salir a su encuentro, una hernia umbilical cortar
su perfil de humo, algún hipopótamo brindarle
sus dientes de caspa y fósforo negro:

evita el viento,

las aglomeraciones, los malabaristas, los insectos;
y a los seis meses podrá duplicar el peso, ver a la oca,
apretarse el batín, asistir a la caída de los cuerpos;
arráncalo pues de su vida de algas y glóbulos, de pequeños nudos,
de indecisos lóbulos:

¡su gemido conquistará tus líquidas heridas

y sus ojos de mantequilla oblicua corregirán estos siglos sin nombre! 

4.

en ti dormía como un fibroma seco, como una magra tenia, un sueño;
ahora pisa la gravilla, agita la propia sombra; ahora chilla,
deglute, orina, tras haber esperado siempre el gusto
de la manzanilla, la temperatura de la liebre, el ruido del granizo,
la forma del tejado, el color de la paja:

sin remedio el tiempo

se ha vuelto hacia sus días; la tierra ofrece imágenes confusas;
¿reconocerá la cabra, el campesino, el cañón?
no esperaba en verdad estas tijeras, ni esta pera,
cuando temblaba en tu bolsa de membranas opacas.

MARÍA LUISA SPAZIANI

Maria Luisa Spaziani fue una poeta, traductora y profesora nacida en Turín en 1922. Fue una de las poetas más influyentes de Italia en el siglo XX. Con solo diez y nueve años funda y dirige la revista literaria “Il dado”. Tradujo a Sully Prudhome, Charles d’Orléans, Jean Racine, Marguerite Yourcenar y André Gide, entre otros escritores de lengua francesa. Entre sus libros más destacados se encuentran: Le acque del sabato (1954), Utilità della memoria (1966), L’occhio del ciclone (1970), Transito con catene (1977), Geometria del disordine (1981), La stella del libero arbitrio (1986), Giovanna d’Arco (1990), I fasti dell’ortica (1996), Poesie 1954-1996 (2000), La traversata dell’oasi (2002), Poesie dalla mano sinistra (2002), La luna è già alta (2006) y L’incrocio delle mediane (2009). Su obra completa fue publicada bajo el título Tutte le poesie en la colección “I Meridiani” de Mondadori. Fue incluida por Ungaretti en una antología de poesía italiana publicada en 1949 y nominada varias veces al premio Nobel. Murió en Roma en 2014. Presentamos un poema con traducción de Adriana Caterino.

Carta 1951

Navidad no es nada más que
este prodigioso
silencio esparcido por las calles,
ahí donde ciegos plátanos
sonríen junto a la nieve,

nada más que una fusión a distancia
de nuestras soledades,
en los blandos sargazos
extensión en la noche un puente
de oro.

Aquí estoy, con tu don
alumbrándome
de diez estrellas-lunas,
soñadora cogiéndome la mano
ahí donde vibre un eco
de fuegos y linternas (verde y púrpura),
de molinetes y letreros de cafés.

Van Gogh, París celeste…
Un mezquite a la derecha
dónde colgar cuatro nostalgias
y mi fe en ti, blanca cometa
en lo alto.

*** 

GIUSEPPE UNGARETTI

Giuseppe Ungaretti fue un poeta y profesor de literatura italiano, nacido en Alejandría, Egipto, el 10 de febrero de 1888. Mientras estudiaba en el colegio suizo de aquella ciudad, se familiarizó con la literatura francesa, lo cual lo preparó para vivir dos años en París donde estudió en la Universidad de la Sorbona. Hizo amistad con importantes poetas, como Guillaume Apollinaire, Charles Péguy y Paul Valéry. Su experiencia como soldado en la I Guerra Mundial le inspiró a la hora de escribir sus dos primeros libros de poesías, El puerto sepultado (1916), en italiano, y La Guerra (1919), en francés, en los que comenzó a tratar un tema que predominaría en todos sus escritos, el de la ausencia de hogar o patria. Trabajó en el ministerio de Asuntos Exteriores en Roma desde 1921, se convirtió al catolicismo en 1928 y comenzó a trabajar como periodista en 1930, antes de ejercer como profesor de literatura italiana, primero en São Paulo, Brasil, entre 1936 y 1942, y más tarde en Roma, hasta el año 1959. Tanto en esa época como después, publicó numerosos libros de poesía, entre los cuales destaca la serie La vida de un hombre (1942-1961), que le aportó gran reputación como uno de los fundadores del hermetismo, movimiento que exalta la poesía basada en los sentimientos personales y al que pertenecieron también Eugenio Montale y Salvatore Quasimodo. Ungaretti fue también traductor al italiano de obras como Fedra de Racine, una colección de sonetos de Shakespeare, y poemas de Stéphane Mallarmé y William Blake. Murió en Roma en 1970. 

La madre

Y cuando el corazón de un último latido
haya hecho caer el muro de sombra,
para conducirme, madre, hasta el Señor,
como una vez me darás la mano.

De rodillas, decidida,
serás una estatua delante del Eterno,
como ya te veía
cuando estabas todavía en la vida.

Alzarás temblorosa los viejos brazos,
como cuando expiraste
diciendo: Dios mío, heme aquí.

Y sólo cuando me haya perdonado
te entrarán deseos de mirarme.

Recordarás haberme esperado tanto
y tendrás en los ojos un rápido suspiro.

*

Vagabundo

En ninguna
parte
de la tierra
me puedo
arraigar

A cada
nuevo
clima
que encuentro
descubro
desfalleciente
que
una vez
ya le estuve
habituado

Y me separo siempre
extranjero

Naciendo
tornado de épocas demasiado
vividas

Gozar un solo
minuto de vida
inicial

Busco un
país inocente

0/5 (0 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)
Notificar por email
Notificar de
guest

0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios