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1 poema de Marie Howe

Foto: Brad Fowler.

Marie Howe es una poeta nacida en Rochester, Nueva York, en 1950. Ha enseñado escritura en la Universidad de Tufts y en el Warren Wilson College. Actualmente es profesora de escritura en las universidades de Nueva York y de Columbia y el Sarah Lawrence College. Su libro de poemas más reciente es Magdalene (W. W. Norton, 2017). En agosto de 2012 fue nombrada Poeta Estatal de Nueva York. Su primer libro, The Good Thief, fue seleccionado por Margaret Atwood como ganador del Concurso Abierto de 1987 de la National Poetry Series.​ En 1998, publicó su libro de poemas más conocido, What the Living Do; el poema lo escribió en memoria y recuerdo de su hermano John, que murió de una enfermedad relacionada con el VIH en 1989. En 1995, Howe coeditó, junto con Michael Klein, una colección de ensayos, cartas e historias titulada In the Company of My Solitude: American Writing from the AIDS Pandemic. Sus poemas han aparecido en revistas literarias como The New Yorker, The Atlantic, Poetry, Agni, Ploughshares y Harvard Review.​ Entre sus premios se encuentran el National Endowment for the Arts y dos becas Guggenheim. En enero de 2018, Howe fue elegida Canciller de la Academia de Poetas Americanos. Presentamos una versión en español de Lo que hacen los vivos, con traducción de Mori Ponsowy.

***

Lo que hacen los vivos

Johnny, hace días que el fregadero está tapado, algo debe
[haberse caído por ahí
y el Drano no funciona, huele peligroso, y los platos sucios se
[ apilan

a la espera del plomero que no he llamado. De esas cosas
[ hablábamos.
Invierno: el cielo, azul, obstinado, la luz derramándose

por las ventanas abiertas: la calefacción está muy fuerte y no

[ la puedo apagar.
Hace semanas, mientras manejo, o cuando se me cae la bolsa
[ de compras en plena calle,

que pienso: Esto es lo que hacen los vivos. Y ayer,
[ apurada por
las veredas rotas de Cambridge, mientras se me derramaba el
[ café por la manga,

lo pensé otra vez. Y otra vez después, mientras compraba un
[ cepillo: Esto es.
Estacionar. Cerrar la puerta del carro en medio del frío. Lo
[ que llamabas ese anhelo.

Lo que abandonaste al fin. Queremos que llegue la
[ primavera y que pase el invierno. Queremos
que alguien llame o que no llame, una carta, un beso
[ —queremos más y más y aún mas de ello.

Pero hay momentos, al caminar, cuando me vislumbro
[ fugazmente en la vidriera
de la tienda de la esquina, por ejemplo, que siento un amor
[ tan profundo

por mi propio pelo en el viento, mi rostro cuarteado, mi
[ abrigo, que me quedo sin palabras:
Estoy viva. Y te recuerdo.

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