Inicio > Poesía > Más allá del umbral

Más allá del umbral

Más allá del umbral

Uno de los dioses más antiguos del primigenio panteón romano fue Jano, un dios bifronte que custodiaba las puertas y entradas, así como todo lo que comenzaba, por esta razón se le consagraba el primer mes del año en el calendario romano, al cual daba nombre: Ianuarios (enero). Los umbrales son tiempos de vigilia, donde lo que debe acontecer aún aguarda, tal vez con la esperanza de que el destino ignore su cumplimiento. Los umbrales son puertas que se entreabren con la lentitud de la vida y desde ellos se nos permite contemplar, con un abnegado distanciamiento, el mañana. Algo más frágil (Renacimiento, 2026) es el nuevo poemario de Teresa Garbí, un libro que sigue la estela de El aire encendido y Cada vez más tierra, ambos publicados por Renacimiento, y con el que parece clausurar esta trilogía:

“Desde la puerta de la muerte
vemos los años que pasaron.

Todo se vuelca en el aire tibio,
bajo el sol y el árbol,
mientras fluyen el agua y el destino.”

Si en Cada vez más tierra, como reseñé en su momento, la vida y la muerte se retaban en una danza de tensión constante e imprescindible para manifestar una necesaria armonía, Algo más frágil acepta la irremediable muerte. No es, sin embargo, un poemario que claudique o se doblegue ante ella ni hay desesperanza en estos versos, sino una luminosa preparación en su sentido metafórico de quiebre, como conclusión tras una crisis que nos lanza a un renacer, sin que por ello la literalidad de morir esté ausente:

“Es posible saber lo esencial:
prepararse para la morir.
Desaprender.”

A pesar de la omnipresencia de la muerte, es algo innombrado, más frágil y esencial, aquello sobre lo que se alza este extenso poemario —e intitula—, algo que invisible teje los breves, casi aforísticos, y evocadores poemas:

“Conozco la montaña y la tormenta,
la frustración y el fracaso,
y algo más frágil que hace sonreír.”

Las adversidades de la vida son consustanciales a la existencia, pero ésta no sólo se erige en errores o frustraciones. Aflora entonces la poesía como germen de la posibilidad, lenitivo ante el mundo, porque Teresa Garbí, fiel a su compromiso con su tiempo, va más allá de lo personal y deja espacio en sus versos a la migración, la Dana de Valencia (“Barro y agua nos sepultan en la tierra, /nuestra tierra”) o al ecocidio, que, en muchos puntos de España, como en la comarca Gúdar-Javalambre (Teruel), se lleva a cabo con la construcción de megaparques eólicos que van a devastar un paraje natural de singular riqueza faunística y belleza:

“Si os dicen que la alondra ricotí,
en peligro de extinción,
está siendo expulsada de su hábitat,
para la construcción de un parque eólico,
¿no os duele el alma?”

Su denuncia se eleva sobre las motosierras que advierten de la extinción: “No se oye nada en el bosque:/ ruido de motores, cada vez más cerca”, una crítica en la búsqueda del bien común. Y es que la naturaleza se despliega paisaje y trasunto de la poeta en una simbiosis cuya alegoría parece rememorar el mito de Démeter y Perséfone, del perpetuo ciclo de renacimiento de las estaciones: “Si me entierran en Espadán, bajo el musgo y los helechos, / (…) / al amanecer sentiré el paso apresurado de los jabalíes, / que huyen de los disparos” o “La tarde se pudre mientras afloran rosas y musgo. / Es un rito reconocible la muerte”. Asimismo, en el bosque se detiene el dolor y surge el discernimiento, siguiendo la propuesta de la contemplación estética de Schopenhauer donde el ser humano se liberaba de sus sufrimientos. “La vida entera en ese instante” en que al contemplar la lluvia, la niebla, el bosque… El relámpago de la lucidez atraviesa, sanando la consciencia de la finitud: “Tal vez regreses a este sendero:/ su aroma y su música son más fuertes que la muerte”.

Escribir es un estado de clarividencia donde se desvela aquello que nos habita, donde la palabra atenúa el daño del mundo, porque ella es principio creador y ordenador del caos:

“Lo primero fue la palabra,
que puso nombre al caos.

Lo último ha de ser la palabra.”

La anatomía de Algo más frágil se vertebra en tres secciones concéntricas desde lo exterior a lo interior: “Atmósfera”, “Se puede abrir la puerta” y “La línea encarnada”, que, si bien circundan la muerte como eje, se desplazan en su intención. En “Atmósfera” Teresa Garbí sitúa la enunciación y tiempo de la voz, por esta razón es significativo que la primera palabra del poemario sea un “yo” para negar su presencia e importancia como punto central del libro:

“Yo: palabra incomprensible.
No hay nadie.”

Para a continuación negar la propia existencia del tiempo: “El tiempo no existe. Es una ilusión”. Este aspecto es relevante, porque, según nos adentramos en el libro, la dimensión temporal acoge matices procedentes de la antropología y fe cristiana, donde la verdadera vida comienza después de la muerte, emergiendo de manera evidente en la última parte del poemario:

“Vivir no es la vida.
Vivir es la máscara.

Oculta está la vida, detrás.”

Y en otro poema afirma: “No todo acaba aquí”. El espacio se va preñando de esa atmósfera envolvente de muerte, desnudando al miedo, porque allí detrás aguarda algo más frágil. Somos seres para la muerte, efímeros: “Pero creamos la eternidad. / Creemos en ella”, así transitamos hacia un más allá de contornos intangibles y difusos, aunque perceptibles desde un saber espiritual. Acercarse al umbral es reconocer el temor, no tanto del instante, como de lo que se halla en esa eternidad para siempre. Ante las dudas la propia poeta se responde:

“Cuando mueras,
ya no serás tiempo.

Simplemente, serás”.

Resuena un cierto epicureísmo en estos versos, cuando el filósofo de Samos en su Carta a Meneceo nos invita a no sentir perturbación ante la muerte, porque la vida y la muerte son caras de una misma moneda, excluyentes entre sí. Puede entonces la poeta acercarse a la puerta y probar si esta se abre. Y se abre. En la segunda parte, la consciencia del más allá se revela. El otro lado se vislumbra y manifiesta la voz poética su asunción: “No tienes miedo a la oscuridad: / estás preparada para la muerte”. En esta predisposición presiente el acompañamiento de ángeles y lares, una genealogía que acerca infancia y vejez: “En la voz de los niños / está la de los muertos”; se hermanan principio y fin:

“Crepitar de ramas secas.
Nunca habías rozado a los muertos.
Ahora lo sabes.”

La familiaridad y cercanía de la muerte, siendo un tema reiterado en Algo más frágil, nos sumerge en la aceptación de lo que no es posible esquivar, tanto como del tempus fugit:

“Si viviéramos un instante eterno,
de pura dicha,
lo sabríamos todo.”

En cierta manera, también Teresa Garbí nos convoca a un carpe diem.

Poco a poco en ese caminar se unen las ausencias de quienes ya no están, pero llevamos con nosotros, en nuestra sangre, en nuestra memoria, así crece la historia personal de la tercera parte, “La línea encarnada”. El linaje familiar se significa en la voz y el recuerdo. La madre, el padre, aparecen como figuras próximas, a veces oníricas, a veces ángeles, que alegran con sus apariciones, porque “Comprendes el amor de los padres / cuando ya no están”. Y la casa como epicentro, una casa que transmuta a ese territorio donde ellos la esperan. Toca hacer recuento de la vida:

“Todo ha sido un prodigio:
mis padres, las personas que me han querido,
mis aciertos y errores.”

Las esquinas de la nostalgia desbastan la despedida que augura Algo más frágil: “Lo has mirado todo, por si fueras a perderlo muy pronto y/ tuvieras que guardar su peso en tu corazón de tierra”. Y aunque “lo normal es estar muerto”, escribe en el poema que concluye el libro, Teresa Garbí nos ha entregado un libro vivo, sabio, de plena madurez poética, para obligarnos a no desviar la vida y contemplarla siendo conocedores de que el umbral existe y habrá que traspasarlo. Hacer que lo que hay antes merezca la pena es tarea nuestra, de nuestros aciertos y errores que configuran nuestra existencia y nuestra esencia.

—————————————

Autora: Teresa Garbí. Titulo: Algo más frágil. Editorial: Renacimiento. Venta: Todos tus libros.

0/5 (0 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)
Notificar por email
Notificar de
guest

0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios