Ya solo quedan 10 poemas. Estos son los finalistas que compiten por los premios del nuevo #concursodepoesía, patrocinado por Iberdrola y dotado con 2.000 euros en premios. El fallo del jurado, que está formado por Antonio Lucas, Ana Merino, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire y Leandro Pérez, será anunciado el viernes 29 de mayo. El primer premio está dotado con 1.000 € en metálico. El premio para los dos ganadores del segundo es de 500 € en efectivo.
NOTA: Dos poemas originalmente seleccionados como finalistas —’Lo que heredé’, de Alis Rodríguez Raveiro; y ‘Un tiempo para bailar’, de Nina Naster— han sido retirados de la lista debido a sobrepasar las 100 palabras indicadas como límite en las bases del premio.
***
1
Felipe González Giraldo
Un sijo criollo para Florencia
Tus crespos al viento se despidieron de mí.
Hija, no rechinan por ti los viejos tablones.
En el álbum, tus ojos: más azules que el gris.
2
Manuel Munilla Terzy
Horizonte
caos visto
de lejos no reposa
la mirada ni los _______
sólo noches
en la bocina de algún tren
el tiempo curvo
y entre los árboles
un bosque ralentiza
las partículas
en esa línea
otro horizonte visto,
perpendicular
3
Rubén Moragues Izquierdo
anatomía de una casa
A esa retórica inexacta
que se prestaba
a la respuesta breve
o a la genealogía aristócrata
de los caballos:
/¿de dónde eres?/convenía responderla
con los ojos remotos,
esperarla como se espera al viento,
soñar el cuerpo desnudo en un altar de mármol
y decir
aquí está mi casa
y aquí están mis muertos
y aquí cae mi sangre
como un profundo árbol sin brazos,
mi carne reducida a una casa
boca abajo,
/¿de dónde eres tú
que tienes la piel de una gaviota degollada?/
y convenía morderse la incerteza
y desear que también los otros
fueran de ningún lugar.
4
Inmaculada Miralles Guardiola
cómo es este deseo tan desprovisto de genealogía: podría permanecer tumbada sobre la roca lisa de una cueva, envuelta en una sábana, soñar con un templo sumerio, la boca llena de azafrán.
podría contemplar al descamisado
sobre un animal de crin roja,
tener doce años, pensar en la miel.
cómo es este deseo:
tan desprovisto de literatura
salvo la de los acantilados.
en la marginalidad de su dominio,
este deseo necesita de tu cuerpo un campo para el agua limpia,
bendecida, de los cauces sin lenguaje.
5
Sergio Gustavo Sassi
Frío llueve al alba
contra el desabrigo de los nuevos soldados
formados a un brazo de distancia
en pleno desconcierto
la niebla aplasta más que el silencio
devora las formas y aun así
brilla el proyectil de dios
en algún lugar del cielo
1368 espectros humeantes
estamos hundidos hasta las rodillas
no hay viento ni flores
una rata sube por la espalda
puede ser recuerdo de una caricia
o silbo del viento
que obliga a mirar
sobre el techo del cuartel
la antena como una espada
invisible en la tormenta
para el hornero ahí ensartado
es 1978 tengo 18 años
6
Adrián Maceda Fernández
madrugaron mis demonios
sus madrigueras se ahijaban con las zarzamoras del castillo y yo (que jamás aceché) me descubrí vigilando sus escondrijos
(supuse que vigilarlos los vuelve invisibles
como los celos
vuelven
invisibles tantos amores).
arrimeme medrosa a las almenas de espinas rosadas pero no
desaparecí sino que me hice
patente: palpité
de un mudo extraño
jaló de mí un jadeo.
era un diablillo que me tapó la boca o quizá los ojos con aire (era
el aire un resuello lleno de huellas):
todo lo que ahora sé es
ese legajar
de ambas nuestras pieles
en un grimorio de sangre.
7
Cristian Nazareno Funes
Historial de búsquedas
clima hoy
cuánta agua por taza de arroz
qué hora es en Verona
Cupido cruciatus resumen
qué hacer si las fotos hablan
qué significa soñar con cuchillos
cuánto tiempo necesito estar al sol para empezar a funcionar de nuevo
diferencia entre vivir y funcionar
cómo borrar conversaciones sin borrarme yo
recetas fáciles
cómo deshacer una promesa
qué hacer con las manos vacías
8
Sara Muñoz López
Ferrocarril
¿y si le empujo?
hinca zapato
¡rómpete niña!
piel traquetea
roto lo roto
¿manitas en miel?
¿sol entre soles?
ferrocarril,
furia me muere
asciendo a la nube ¿no suben?
vence vencen la miel y los soles,
mí mentirosa mí y las obleas,
¿y si le empujo?
9
Carolina Viarengo
Sin título
son los dónde
y los nombres
puestos
con otros
los que hacen a una casa
el lugar de la rejilla húmeda
el de los impuestos
la tijera los discos las bolsas
qué va en la puerta de la heladera
cuál frasco es para el arroz
los apodos de los muebles heredados
ahí donde se detiene el recuerdo
para guiar movimientos:
la casa es un ejercicio de memoria
llamamos silencio a un fondo permanente de grillos
10
Daniel Zúñiga
Cesta
Eres la cesta de manzanas
que llevé con pasos graves
cuando era niño
y cuando era niño
todo se me caía de las
manos


Felicidades a todos los seleccionados aunque yo no tenga neuronas para entender ninguno de los 10 poemas. En particular Ferrocarril me hace sentir idiota. Tendré que hacérmelo mirar.
En esta ocasión no he participado y no tengo ningún interés personal, pero el texto 1 incumple la base de 100 palabras de extensión máxima. Siempre, en todas las convocatorias de estos premios de poesía, he visto que había algún texto más largo de lo permitido.
El primer poema ( no sé si alguno más) rompe la regla requerida de no superar las 100 palabras. En otros se observan faltas ortográficas…otra selección que no es selección. La broma sigue.
Enhorabuena a todos los agraciados en el sorteo, especialmente al número 10. Mi aportación a tamaña creatividad: Yo llevo una bolsa de limones que pesa tanto que me tiene hasta los coj0n3s. Ojalá llevarlos en una bolsa de lino, así estaría hasta el chumino.
Jajajaja, ¡Viva el humor!
ganadora por fa
A sus pies señora.
Esto tiene que ser una broma pesada.
Me han gustado el 1 y el 10.
He entrado a ver si estaba el mío, como tengo buen perder, he disfrutado leyendo los poemas seleccionados. Suerte a todos.
Me encantaría poder decir: ¡qué envidia me dan los poemas seleccionados! Pero la verdad es que no. De todos modos, enhorabuena a sus autores.
Jejeje. Después se preguntan porqué nadie lee (compra) poesía.
Andamos dando vueltas en la estupidez total.
No doy crédito.
Uff! Qué malos son!
El día que esta editorial entienda que lo único que consigue eligiendo mediocridad (no voy a señalar porque no se trata de herir) es deshonrar la propia esencia de la poesía y traicionar a toda la comunidad poética que confía en los certámenes como espacio de reconocimiento al verdadero talento.
La poesía no se mide en ventas ni en clics. Se mide en versos que queman, en imágenes que desgarran, en la capacidad de hacer vibrar lo que creíamos insensible. Y cuando un jurado premia lo cómodo, lo predecible, lo que no arriesga nada, está diciendo a los poetas reales: “vuestro lenguaje no vale, lo que vale es el relleno suavemente decorativo”.
Cuántos poemarios excelentes quedarán en el olvido porque no encajan en la fórmula que la editorial considera “vendible”. Cuántas voces auténticas se callarán, desanimadas al ver que lo que se rewarding es lo mediocre pero “seguro”. Esto no es un concurso de poesía: es un concurso de quién se parece más a lo que ya ha funcionado, y eso es la muerte del arte.
La poesía merece mejor. Los poetas merecen mejor. Los lectores que buscan verdad en verso merecen mejor. Y mientras esta editorial siga entendiendo la poesía como producto de estantería en lugar de como acto de valentía creativa, seguirá perdiendo el respeto de todos los que realmente amamos este género.
Ojalá la próxima edición sea diferente. Ojalá el próximo jurado tenga el coraje de elegir lo extraordinario, aunque asuste. Ojalá entiendan que la poesía no necesita de la mediocridad para existir, pero la mediocridad sí necesita de la poesía para esconderse.
Enhorabuena a los finalistas y mucha suerte con el veredicto del jurado. La gente sabe escribir buena poesía.
3, 10, y 9… en ese orden.
El día que esta editorial entienda que lo único que consigue eligiendo mediocridad (no voy a señalar porque no se trata de herir) es deshonrar la propia esencia de la poesía y traicionar a toda la comunidad poética que confía en los certámenes como espacio de reconocimiento al verdadero talento.
La poesía no se mide en ventas ni en clics. Se mide en versos que queman, en imágenes que desgarran, en la capacidad de hacer vibrar lo que creíamos insensible. Y cuando un jurado premia lo cómodo, lo predecible, lo que no arriesga nada, está diciendo a los poetas reales: “vuestro lenguaje no vale, lo que vale es el relleno suavemente decorativo”.
Cuántos poemarios excelentes quedarán en el olvido porque no encajan en la fórmula que la editorial considera “vendible”. Cuántas voces auténticas se callarán, desanimadas al ver que lo que se rewarding es lo mediocre pero “seguro”. Esto no es un concurso de poesía: es un concurso de quién se parece más a lo que ya ha funcionado, y eso es la muerte del arte.
La poesía merece mejor. Los poetas merecen mejor. Los lectores que buscan verdad en verso merecen mejor. Y mientras esta editorial siga entendiendo la poesía como producto de estantería en lugar de como acto de valentía creativa, seguirá perdiendo el respeto de todos los que realmente amamos este género.
Ojalá la próxima edición sea diferente. Ojalá el próximo jurado tenga el coraje de elegir lo extraordinario, aunque asuste. Ojalá entiendan que la poesía no necesita de la mediocridad para existir, pero la mediocridad sí necesita de la poesía para esconderse.
Siga intentando, ya le tocará ser finalista!
Menuda broma. Gracias.
0 rimas. Petrarca moriría de envidia. Gracias.
Buenas, les dejo mis dos poemas, comentarios y críticas siempre serán bienvenidos. Sé que no cunplí con el requisito fundamental de abusar de minúsculas y usé muchos signos de puntuación para el gusto del jurado.
El río sin orillas
Sentimos la diferencia entre el día
y la noche,
¿pero acaso no son una misma cosa?
¿Una misma cosa eterna, inagotable?
El Sol y la Luna lo ocultan.
¿Pueden verlo ahora?
Es el río sin orillas
que fluye sin moverse.
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Todos tenemos nuestras batallas
Todos tenemos nuestras batallas
pero una sola es la Guerra:
es hora de elegir nuestro bando
y nuestras armas,
es hora de abandonar nuestra cálida
infancia,
es hora, sí, hermanos,
de saborear nuestra propia sangre.
Los fragmentos presentados son un intento de poesía. Existe catarsis, pero no hay oficio: solo es un diario íntimo. Lo recomendable es leer constantemente; pulir, recrear el lenguaje o la metáfora para no caer en la repetición, debido a que el poema suena a imitación, evitar los adjetivos y no usar el yo lírico dramático; en vez de hacer poesía se vuelve un texto informativo .
“Fill in the gaps”, el segundo poema.
Qué buen recurso dejar que el lector complete la palabra y rellene el hueco en vez de el escritor esforzarse en buscarla.
Se quitan las ganas de concursar. No por el hecho de no ser elegido, sino porque la selección parece una burla.
Zzzzzzz
He disfrutado leyendo los poemas, creo que algunos son muy valientes y atrevidos, fragmentados, modernos y libres, pero con metáforas interesantes. Me han gustado y, a riesgo de recibir puntos negativos, voto por Historial de búsquedas (brillante), Anatomía de una casa (inteligente) y Ferrocarril (valiente).
Estoy a favor de la experimentación, de la dificultad, de la valentía, del surrealismo… Pero, como lectora, me fastidia la sensación de arbitrariedad y de intensidad prefabricada que dejan casi todos los poemas seleccionados. Sólo por ser fragmentarios y herméticos no merecen una reverencia automática. Mucha gente debe pensar: “Si no lo entiendo y suena moderno, tiene que ser profundísimo”. Y no, la poesía no funciona así. Aun cuando desconcierta, suele dejar una impresión de necesidad, de música interna, de imágenes que terminan encajando en algún lugar del cuerpo o de la memoria.
Un poema ingenuo o torpe puede resultar hasta entrañable. En cambio, un poema que adopta todos los signos externos de la “alta intensidad poética”
—fragmentación, violencia verbal, sintaxis rota, asociaciones abruptas— pero sin una verdadera necesidad detrás puede producir una sensación de impostura muy frustrante. Y así es como me he quedado yo al leerlos.
¿y si le empujo?
hinca zapato
¡rómpete niña!
piel traquetea
roto lo roto
¿manitas en miel?
¿sol entre soles?
ferrocarril,
furia me muere
asciendo a la nube ¿no suben?
vence vencen la miel y los soles,
mí mentirosa mí y las obleas,
¿y si le empujo?
_____________
¿Es un acertijo?
¡UN GIRASOL!
Para mí, refleja un pensamiento intrusivo de empujar a alguien.
Sinceramente, me resulta indignante.
Me gustaría saber los criterios del jurado para que mi poema no forme parte de los finalistas, Pondré mi poema, espero les guste:
Desolación
No me leerán,
no viviré
después de la muerte
no habrá guirnaldas
no tendré
a las odaliscas de los sentimientos.
No perduraré,
no sabrán
que los bermejos celajes
y los púrpureos pétalos de la rosa
son contemplados
por esta pupila que les acaricia.
Contra el olvido
he perdido y me he postrado,
tal vez me pase
la misma desolación
que a los girasoles
bebiendo del jarrón.
No me lo puedo creer
El 9 se destaca bastante, o se parece más a lo que mi gusto prefiere. Los 5 y 3 son buenos contendientes también.
Enhorabuena a todos, desde mi humilde opinión personal, seguiré eligiendo la poesía tradicional/ lírica. Aún no estoy preparada para la poesía vanguardista. Ojalá hayan futuros concursos donde la poesía lírica tradicional tenga más protagonismo