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221B de Baker Street

La reina Victoria

Siempre han surgido comentarios, la mayoría de las veces expresados en voz baja, acerca de las relaciones que pudieron llegar a tener Sherlock Holmes...

Constance y Holmes

Cuando Watson regresó de San Francisco de cuidar a su hermano Henry, siguió viviendo unos meses en compañía de Holmes en Baker Street y...

El valle de la muerte

Cuando aconteció el duelo a pistola entre el coronel Warburton y el príncipe de Gales no faltaron comentarios que aseguraban con rotundidad que aquello...

Noches crimeanas

Era costumbre de Holmes y Watson  invitar a cenar una vez al mes en sus habitaciones del 221 B de Baker Street a un...

Bascombe Valley

«Es un hombre alto, zurdo, que cojea un poco de la pierna derecha, lleva botas de caza de puntera cuadrada, con suela gruesa y...

Constance Adams

«Me llamo Helen Stoner y vivo con mi padrastro, último superviviente de una de las familias sajonas más antiguas de Inglaterra, los Roylott de...

Boxeo, esgrima y Moriarty

El tiempo transcurrió inexorablemente y Holmes se fue convirtiendo en una figura pública de indiscutible prestigio. Importantes individuos de todos los estratos sociales se...

Lord Peter

Antes de conocer a Watson, precisamente cuando Holmes le escribió a su padre diciéndole que no podía seguir con sus estudios de matemáticas. En...

Holmes y la música

La madre de Holmes había invertido muchas jornadas del agradable verano de 1871 en la tarea de que su hijo aprendiera a tocar el...

Irene Adler, “La mujer”

«Buenas noches mister Sherlock Holmes». Con estas sencillas y educadas palabras pronunciadas por una bien modulada voz de mujer, cuyo nombre era Irene Adler,...

El canon

Y así de esta forma tan sencilla, con un simple apretón de manos, John H. Watson se convirtió en el cronista oficial de 52...

La señora Hudson

Cuando Watson cita por primera vez a la «patrona» (en alguna otra traducción se habla de «la dueña de la casa» y en otra...

Las habitaciones

Las habitaciones ocupadas por Holmes y Watson estaban situadas en el primer piso y una pequeña parte del segundo, a 17 escalones de la...

Diecisiete escalones

Antes de dar el sí definitivo para compartir juntos las mismas habitaciones, Holmes y Watson decidieron, en un arranque de sincera espontaneidad, confesar en...