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Callejón de los piratas

¡Riau, riau!

“Desnaturalizan la fiesta”, clamaban, acusando a los organizadores de coronar la más alta cima de la abyección: adiestrar a los cabestros de guía, forzando...

El llorado Langostino

Dicen que el llorado Langostino no era calé fetén. Sus detractores le imputan raíces cuchichíes o cuarteronas, según convenga. Le critican también haber nacido...

A nadie su pene asombre

A beneficio de lectores iberoamericanos, que tan devotamente ignoran esta tribuna, se puntualiza que la referida cuadrilla es famosa por alquilar un autobús naranja,...

De Bambi a la pornografía

El tema apareció en todas las teles, Telepizza incluida. Lástima que los ectoplasmas de las pantallas de plasma brindasen una versión edulcorada del suceso,...

Luego vinieron las lluvias

La imbecilidad resulta una constante en la evolución humana. Ya Friedrich Schiller, quien tenía tiempo para todo, escribió: “¿Qué vales tú, augusta razón, hija...

El gigante esclavo

Me manca lengua pa maldecir a Dios, que ansía y razones me sobran. Lo explico por de contao, con su venia. Mi gracia, aunque...

Elogio de un merdellón

Casi todos los detectives “clásicos” ingleses deberían ser hervidos en salsa de menta y servidos como cordilla para gatos. Aceptémoslo, Sherlock Holmes es un...

El gran marfuz

¡Adoro a Erich von Däniken! Encabeza mi lista de superhéroes favoritos. El suizo y su Recuerdos del futuro constituyen la prueba de cómo un...

La Reina del Congo

Blanca Celia Josefina Delacroix, baronesa de Vaughan, se ganó la vida holgadamente con el sudor de su entrepierna. “Y porque los flacos del auditorio...

De nazis y cuernos

Adolfo Hitler ansiaba unos cuernos. No unas astas cualesquiera, sino unos pitones arios, heroicos, titánicos. El Führer soñaba resucitar las ciclópeas encornaduras de los...